Adolescente aparece muerto en la Laguna de Masaya

Había desaparecido desde el lunes

Los vecinos del menor mientras le daban el pésame a la madre de Calero. HOY/Nayel Martínez

“Anoche aquí (sala de la casa) sentía el olor a lirio, yo sabía que estaba muerto”, se lamentaba ayer una tía del adolescente de 14 años, Marcos Rogelio Calero Espinoza, quien había desaparecido desde el lunes 9 de septiembre y fue hallado muerto ayer en la Laguna de Masaya.

Calero, quien estudiaba el tercer año de secundaria en la escuela Modelo de Monimbó, fue rescatado por unos pescadores de la zona la mañana de ayer.

Su hermano, Eduardo Calero, de 19 años, contó que ayer le enviaron una foto del cadáver flotando en la laguna. Por lo que él y otro hermano fueron al bajadero de Las Cruces y reconocieron el cadáver por dos cicatrices: una en la frente y otra en el pie izquierdo.

El cuerpo del adolescente fue hallado vestido solo con un boxer. El menor había salido de su casa la mañana del lunes a hacer una tarea con un compañero, fueron a la vivienda de otro y presuntamente lo dejaron cerca del puente Magdalena en Monimbó.

Su familia lo anduvo buscando desesperadamente desde el primer día de su desaparición. “Él dejó listo su uniforme y todo, porque estudiaba en la tarde”, explicó su hermano.

La Policía emitió una nota de prensa en la que informó que el cuerpo “fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Managua para su autopsia y determinar causa de la muerte”.

Marcos Rogelio Calero Espinoza. HOY/Cortesía

En ocho días esperan que le entreguen el dictamen legal. La familia no se explica cómo el menor fue a parar a la laguna, y no descartan que haya habido mano criminal.

Golpes y fractura

“Tenía el brazo quebrado, la parte de la frente hundida y varias cortadas o como sin carne, en los tobillos”, detalló Eduardo Calero. “Tenía bastantes golpes”, añade. “Mi corazonada es que le hicieron algo”.

Dos de los adolescentes que fueron los últimos que lo vieron con vida, fueron llevados a la estación policial para ser entrevistados por los agentes. Un tercero no se presentó a declarar. Uno de los menores dijo haberlo dejado a las 10:30 de la mañana por el puente Magdalena.

Otro de los adolescentes tenía varios rasguños en sus brazos, lo que levantó sospechas, pero dijo que se los hizo al “pelear con su mamá”.

Compañeros de clase de Marcos Rogelio llegaron a dar el pésame a su mamá. HOY/Nayel Martínez

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