El asesino de Estelí que supo mentir durante 47 días

El 01 de septiembre, en 2016, un juez condenó a 28 años de prisión a quien mató a Xiomara Cruz. La esteliana fue víctima de su mal amigo

Doloroso fue para la familia conocer que Xiomara fue asesinada por un conocido. Ellos creen que la madre del acusado fue su cómplice. HOY/ Archivo

Doloroso fue para la familia conocer que Xiomara fue asesinada por un conocido. Ellos creen que la madre del acusado fue su cómplice. HOY/ Archivo

Rodolfo García Valenzuela es un asesino que sabe guardar secretos. Durante 47 días nadie logró sacarle una sola pista del paradero de Xiomara Athenas Cruz, su víctima, y es la fecha y nadie puede decir con precisión las razones por las que la mató a acuchilladas, la envolvió en sábanas y la enterró en el patio de su casa, en el barrio Pablo Úbeda, de Estelí.

El hombre que dejó de ser llamado Popo cariñosamente, para ser rebautizado por el Popo como alias, quiso jugar con la mente de los familiares de Xiomara, de organismos de derechos humanos y de mujeres y de la misma Policía.

Parecía un crimen perfecto, pero fue Xiomara Athenas, la misma víctima, quien dejó una pista poderosa para que acecharan a su asesino y lo descubrieran. Antes de salir aquel fatal 8 de abril de hace tres años, ella le dijo a su hermana Jaqueline que se reuniría con él, con Rodolfo. Y Xiomara nunca cambiaba sus rumbos a menos que fuera por fuerza mayor y avisaba.

Desde ante de los 23 años —que tenía Xiomara al morir— era una chavala bastante independiente, pero se había ganado la confianza de sus padres porque siempre avisaba dónde estaba, a dónde iba y cuándo volvía. Incluso, hasta ya había dejado Estelí y vivía desde hacía un tiempo en Managua.

Xiomara Athenas Cruz, víctima de un cruel asesinato por alguien a quien ella consideraba un viejo amigo. HOY/ Archivo
Xiomara Athenas Cruz, víctima de un cruel asesinato por alguien a quien ella consideraba un viejo amigo. HOY/ Archivo

Aquel 8 de abril no volvió a la casa materna donde estaba de visita, pero fue hasta pasadas las horas del día siguiente que inquietó su desaparición. Extraño fue que no se había reportado, contó más tarde su madre Carla Torres.

Su hermana Jaqueline estaba más tranquila porque supo que ella estaba con su amigo Rodolfo. Le envió varios mensajes que Xiomara nunca contestó. Pero entonces eran horas muy prematuras para siquiera oler que se avecinaba una tragedia.

Si algo describía bien a Xiomara eran sus fotos en su red social. Siempre posaba guapa y se declaraba contenta en algún lugar donde estaba. Sus familiares y amigos decían que Xiomara solo parecía sufrir un defecto: no padecía de malos días.

El mal amigo

Cuando el crimen ocurrió el Popo, tenía 24 años. Conocía a Xiomara desde hacía buen tiempo y tenían una amistad que a nadie en la familia de ella le parecía insana, aunque a más de alguno le despertaba molestia.

Su hermana Jaqueline dijo en una entrevista al diario La Prensa que Xiomara contaba con tantos conocidos que García se perdía entre ellos.

Rodolfo García, el Popo, cuando compareció en una oficina del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos y se declaró perseguido. HOY/Archivo
Rodolfo García, el Popo, cuando compareció en una oficina del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos y se declaró perseguido. HOY/Archivo

En todo el domingo 9 de abril, Xiomara no dio señales de ubicación. Su familia comenzó a sospechar que algo no andaba bien, cuando también Rodolfo se mantuvo incomunicado. Para ellos era raro. Jaqueline sabía que Xiomara se encontraría con él y ni él ni ella contestaban. No había duda para ellos, que donde sea que estuvieran, estaban juntos.

Al caer la tarde, fueron a buscarla a la casa del Popo. No estaba, dijo su madre. Le agregó algo más extraño aún: Rodolfo estaba en el hospital porque se había herido la mano, cuando cortaba un pollo.

La poca colaboración de la madre de Rodolfo y el estrés de la desaparición de Xiomara elevaron el tono de la plática. Contó algunos días después la familia de la víctima que llegaron hasta el reclamo.

Encontrar al Popo al día siguiente, lunes 10 de abril, fue peor. Les molestó con que tranquilidad el sujeto negó saber de ella en ese momento y cuando la hermana le recordó que Xiomara dijo que se verían, este se defendió diciendo que él no la pudo ver porque ese día él había salido y al llegar, vio a Xiomara abordar un taxi con un rumbo que él desconocía.

Desaparecida

Entonces fue oficial; Xiomara estaba desaparecida. Su familia comenzó una campaña de búsqueda primero en redes sociales, después en medios de comunicación locales y nacionales y para el 18 de mayo, la Policía Internacional (Interpol) emitió una alerta por su desaparición: “se trata de una joven de 1.65 metros de altura, cabello negro, con un peso de 60 kilos”, decía el cartel del sitio internacional.

Como es la costumbre en este país, la Policía atendió con desgano la denuncia de la familia de Xiomara. Ante la insistencia y que la familia dijo que el hombre tenía una herida sospechosa en la mano, la Policía decidió ir tras él. Fue poco lo que pudieron sacarle.

Rodolfo no se quedó quieto. Su mente criminal dio pasos para sembrar estrategias confusas. Su madre interpuso un recurso de amparo para su liberación y él dijo que conspiraban para culparlo siendo inocente, incluso, hasta apareció en un organismo de derechos humanos en Estelí.

Como él se había quedado con las pertenencias de Xiomara, entre ellos su celular, ingresó en un par de ocasiones a su perfil en Facebook para interactuar, lo que hizo pensar que la joven estaba viva.

Pero la familia nunca le quitó el dedo acusador y un análisis a sus heridas indicaron que fue durante una pelea, la que coincidía con el día que Xiomara había desaparecido.

Acorralado, el Popo confesó que mató a la joven y la enterró en el patio de su casa junto al motivo, pero las autoridades solo pudieron sacar los restos.

Cuando en todo el país se conoció que el Popo había enterrado a Xiomara en su casa, los estelianos se aglomeraron para ver con sus propios ojos lo que allá pasaba. HOY/ Archivo
Cuando en todo el país se conoció que el Popo había enterrado a Xiomara en su casa, los estelianos se aglomeraron para ver con sus propios ojos lo que allá pasaba. HOY/ Archivo
Xiomara luchó con su asesino

La versión oficial estableció que Xiomara habría sido atacada por el Popo con un cuchillo de cocina en el cuarto del asesino, en su casa. Este —según el dictamen médico legal— tenía lesiones físicas de defensa en la mano derecha, hechas por un objeto cortante, lo que hace suponer que Xiomara luchó por su vida, pero no pudo, murió desangrada. Posteriormente, su asesino la envolvió en sábanas y la enterró en el patio de su misma casa.

El asesino perseguido

08 de abril: Xiomara Athenas Cruz Torres, de 23 años, desaparece de su casa en el barrio Omar Torrijos, Estelí.

10 de abril: Rodolfo García niega a la familia de Xiomara haberla visto, pese a que ellos sabían que ella se reuniría con él. 01 de mayo: Rodolfo García se oculta asediado por la familia de Xiomara que lo acusa. Es el principal sospechoso.

Rodolfo García Valenzuela, alias el Popo, fue condenado a 28 años de cárcel por asesinar a Xiomara del Carmen Cruz Torres. HOY/Archivo
Rodolfo García Valenzuela, alias el Popo, fue condenado a 28 años de cárcel por asesinar a Xiomara del Carmen Cruz Torres. HOY/Archivo

24 de mayo: Rodolfo García Valenzuela aparece en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) en Estelí y se declara perseguido.

25 de mayo: Rodolfo García es detenido en su casa, en Estelí, y trasladado al Chipote.

26 de mayo: La Policía encuentra el cuerpo de Xiomara Cruz en el patio de la casa de Rodolfo García, después de 47 días desaparecida.

 

 

 

 

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