Incautan miles de mochilas falsificadas en el Oriental

Distribución masiva de mochilas Totto imitación en el mercado Oriental

Se logró incautar más de 4,500 mochilas falsificadas. Es por eso que la marca lanzó una alerta a los consumidores. HOY/ Cortesía

HOY

El mercado Oriental está en la mira de la conocida marca colombiana Totto. El pasado 15 de agosto, tras seis meses de trabajo de inteligencia en conjunto con las autoridades policiales, se logró incautar más de 4,500 mochilas falsificadas. Es por eso que la marca lanzó una alerta a los consumidores a tener precaución al momento de comprar estos productos, que luego resultan de mala calidad y pérdidas económicas.

Desde hace varios años, el mercado Oriental se ha convertido en un “dolor de cabeza” para Totto y otras marcas. Dentons Muñoz, representante legal de esta marca, informó que emprenderán acciones legales contra los dueños del lote que se incautó recientemente y contra los que estén usando indebidamente la marca, violentando los derechos de propiedad intelectual.

“Hemos detectado la falsificación en todo el país, sin embargo, la concentración de la distribución es en Managua y básicamente en el mercado Oriental. Es de acá que se abastecen los distribuidores para el resto del país, es por esta razón que nuestros esfuerzos se enfocaron en Managua”, expresó Edgard Torres, del consorcio legal Dentons Muñoz.

El asesor legal para temas de defensa de los consumidores Juan Carlos López reconoció que el Oriental es un foco fuerte de distribución de productos falsificados, que no solo suele generar pérdidas a las empresas distribuidoras autorizadas o fabricantes de los productos originales, sino también a los consumidores y el propio Estado a través de la reducción de la recaudación de impuestos.

“Es un comercio informal donde no se recauda el 15 por ciento en cada producto, en concepto de Impuesto al Valor Agregado (IVA), o si es de contrabando y no hay fiscalización, entonces también hay pérdidas para las finanzas públicas”, afirmó.

López reconoce que la creciente informalidad y la falta de control y fiscalización en el Oriental crean las condiciones propicias para que esta actividad ilícita crezca, en lugar de irse reduciendo, a como debería ser la tendencia si se incrementaran los controles.

Pérdidas son crecientes

Los consumidores deben denunciar ante las autoridades correspondientes que fueron engañados al hacer su compra. HOY/ Cortesía

De hecho, Totto admite que las falsificaciones de sus productos se han incrementado en los últimos años, lo que no solo está ocasionando pérdidas económicas para los consumidores nicaragüenses, sino también para la propia marca.

La manera más visible de esas pérdidas sucede con la caída de sus ventas de mochilas. Del 2016 al 2017, por ejemplo, la comercialización de mochilas cayó 55,583 unidades en Nicaragua (25.77 por ciento) versus el año anterior.
Cuando se revisa la variación 2017-2018 con respecto al periodo antes mencionado, la reducción se profundiza 34.42 por ciento, indica Torres.

Además de las mochilas, que son las más falsificadas, se ha detectado últimamente que los falsificadores están fabricando “billeteras, canguros, bolsos de viaje y unos estilos de mochilas portacomputador”.

“Los consumidores al detalle se ven afectados, ya que pensando que están comprando una mochila Totto original, invierten su dinero y al ser falsa, con el tiempo se dan cuenta que la durabilidad de los materiales y la calidad no es la misma, al final terminan gastando doble, pues tienen que comprar nuevamente”, refiere Torres.

Estos daños alcanzan, agrega, también a los distribuidores autorizados mayoristas de la marca, que contabilizan caída en sus ventas porque no pueden competir con los productos falsificados con precios bajos, “lo que hace que los consumidores finales se confundan y compren imitación”.

Es competencia desleal

HOY/ Cortesía

El asesor en temas de defensa de los consumidores Juan Carlos López reconoce que la distribución de productos falsos origina una competencia desleal, la cual daña al vendedor de productos genuinos, que está invirtiendo y pagando los impuestos correspondientes.

López indica que si bien hay gente que conscientemente va al Oriental a comprar productos con marcas falsificadas, hay otro grupo de consumidores que aunque luego descubran que han sido estafados, no denuncian ante las autoridades correspondientes, por lo engorroso que puede resultar el trámite, por ejemplo, en la Dirección General de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias (Diprodec), instancia del Mific.

El consumidor deben demostrar ante dicha instancia que “en verdad fue engañado”.

¿Cómo detectar que es falso?

HOY/Cortesía

Según Torres, el primer indicio es el precio del producto: es barato. Otro punto clave es la garantía, “si no cuentan con garantía que asume el distribuidor no compren”.

Y finalmente, los acabados del producto; los “colores también son determinantes para nuestros fieles consumidores que conocen la marca”.

No obstante, Torres, quien destaca en esta lucha a las autoridades policiales, el Ministerio Público y el Poder Judicial, reconoce que los falsificadores “se han venido especializando y elaborando reproducciones cada vez más difíciles de detectar por el consumidor, logrando engañar a muchas personas. Por eso recomendamos siempre buscar puntos de venta autorizados”.

Se exponen a sanciones
Edgard Torres, del consorcio legal Dentons Muñoz, señaló que actualmente tienen varios procesos de acusación por infracción marcaria.

Y recordó que “los delitos en contra de la propiedad intelectual tienen sanciones contempladas en el Código Penal que van desde trescientos a quinientos días multa, hasta prisión de uno a tres años e inhabilitaciones”.

Adicionalmente, los infractores “deben compensar económicamente los daños y perjuicios ocasionados al prestigio y reconocimiento de la marca”.

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