Detienen a activistas por colocar pancartas en Managua

Las mujeres fueron liberadas luego de pasar más de cuatro horas detenidas

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Mirna Blandón (de camiseta negra) y Tamara Dávila narran las horas de secuestro que vivieron ayer. HOY / Jader Flores

HOY

Unas cuatro horas permanecieron secuestradas por la Policía Orteguista (PO) seis mujeres activistas y opositoras al régimen de Daniel Ortega, luego de colocar pancartas exigiendo la liberación del pueblo y de los presos políticos.
La detención de las activistas se dio por el sector de Villa Fontana, en Managua. Las mujeres fueron trasladadas al Distrito Uno de la Policía, después a la nueva Dirección de Auxilio Judicial y posteriormente fueron liberadas.

Mirna Blandón, Tamara Dávila, Neyma Hernández, Gisella Ortega, Amelia Urbina y Doris Hernández fueron las víctimas de la detención policial. Blandón explicó que la captura de ella, de Dávila y Hernández ocurrió a las 5:50 de la mañana de ayer lunes, por el edificio de la empresa telefónica Claro; cuando se retiraban del lugar a bordo de un vehículo fueron interceptadas por dos agentes armados en una motocicleta, quienes sin explicación alguna les dijeron que se bajaran.

El secuestro de las mujeres opositoras también fue notificado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual a través de su cuenta en Twitter expuso que “el Estado debe cesar cuanto antes la represión persistente de la protesta social en la crisis de derechos humanos en Nicaragua”. Asimismo, Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, también advirtió sobre la detención de las activistas.

Posteriormente, a la zona llegó un carro color azul con parapoliciales, policías y una patrulla en la que las trasladaron al Distrito Uno, donde les preguntaron en múltiples ocasiones sus nombres, número de cédula, profesión y qué estaban haciendo cuando las capturaron. Las tres detenidas estuvieron en el Distrito Uno de la PO desde las 6:00 a.m. hasta las 8:00 a.m. sin recibir ningún tipo de información sobre las razones de su secuestro.

A eso de las 8:00 a.m. las llevaron a la nueva Dirección de Auxilio Judicial, donde antes habían trasladado a Ortega y Urbina, a quienes vieron cuando se las llevaron enchachadas en una patrulla mientras ellas llegaban al Distrito Uno.

En la nueva DAJ les tomaron fotografías de diferentes ángulos, y en el caso de Dávila, Ortega y Urbina, les hicieron que se desvistieran y que usaran por minutos el uniforme azul, que inicialmente caracterizó a los presos políticos, y después el régimen lo usó para todos los reos.

Despliegue policial

La detención de estas mujeres provocó un fuerte despliegue policial en el Distrito Uno, cuya entrada y salida estaba fuertemente custodiada por más de quince agentes, entre antimotines y oficiales de camisa celeste. Mientras las opositoras estaban detenidas, aseguran que hubo una gran movilización de agentes e incluso cuando las llevaron desde la nueva DAJ hacia sus casas las trasladaron en diferentes patrullas; en total eran cuatro y al llegar a la casa de Blandón ya habían varios oficiales que les tomaron fotografías a su vivienda, así como a la persona que las recibió.

Tanto Dávila como Blandón consideran que el mensaje de la detención es intimidación. “No hayan cómo detener a un pueblo que está decidido por luchar por su libertad. El mensaje es la próxima las dejamos presas”, expresó Dávila. No obstante, aseguran que continuarán en la lucha cívica.

“El llamado es a continuar y a sostener la denuncia como nosotras vamos a continuar con el derecho ciudadano de expresarnos en las calles y donde sea por lograr el cambio, por el cambio que hemos deseado y por los que murieron más de quinientos ciudadanos”, dijo Mirna Blandón.

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