Alarman las desapariciones de mujeres en el país

Tres mujeres fueron halladas vivas, otras tres siguen sin aparecer

La menor Rachell Ruiz, de 14 años. Desapareció el pasado 3 de agosto. Su tía Kathy Ruiz, quien la tiene a su cargo desde hace cuatro años, pues la progenitora de la menor falleció, sospecha que una hermana se la llevó por represalias, pues ambas tenían problemas legales por una herencia. La niña habita en el barrio Oswaldo Manzanares, de Managua y cursa primer año de secundaria. La denuncia ya fue puesta en el Distrito Seis de la Policía. HOY/ Cortesía

HOY

Desde el pasado 3 de agosto, Kathy Ruiz, habitante del barrio Oswaldo Manzanares, vive en zozobra. Su sobrina Rachell Ruiz, de 14 años, desapareció. La menor, quien cursaba primer año de secundaria, perdió a su mamá hace cuatro años y fue entonces que Kathy se hizo cargo.

Ruiz sospecha de su hermana, pues en varias ocasiones la amenazó con darle “donde más le dolía”, a consecuencia de unos problemas legales que aún hay en la familia.

“Mi madre murió y aunque resulte vergonzoso decirlo, hay pleito por la herencia, todas vivíamos juntas, pero su objetivo es hacerme daño, sacarme de la casa, ahora no sabemos del paradero de ninguna, estoy desesperada”, expresa la señora.

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La tía de la menor comenta que su hermana trataba mal a la niña, “solo de hijuepu… para arriba, mi temor es que la esté pasando mal”, manifiesta.

Kathy ya puso la denuncia en el Distrito Seis de la Policía, pero se ha valido de las redes sociales para que más personas conozcan el caso y le ayuden a encontrar a la pequeña.

Geysell Junieth Barrera Flores, 22 años. Originaria de Matiguás, estuvo desaparecida durante 11 días. Su madre, Nubia Flores, reportó que Geysell ya había aparecido en un lugar llamado Los Cedros, a dos horas de de donde viven. “Mi hija me llamó y me dijo que estaba bien, estoy esperando que venga a la casa porque tengo entendido que tiene un golpe en el ojo, la Policía habló con ella porque yo puse la denuncia, pero no me han dado un informe completo”, detalló.
Kathy de Jesús García Pérez, 14 años. La menor se encuentra desaparecida desde el 29 de julio. Vendía platanitos y enchiladas leonesas junto con su mamá en la parada de la UCA. Habita en Bello Amanecer, Ciudad Sandino y cursa segundo año de secundaria. Su mamá Ilse Pérez ayer se dirigía a Diriamba, pues algunos conductores de interlocales le aseguraron haberla visto en esa ciudad con un hombre de estatura baja. HOY/Cortesía

Hasta el día de ayer la Articulación Feminista de Nicaragua (AF) contabilizaba nueve desaparecidas, entre ellas niñas y adolescentes, “sin que la Policía realice ninguna gestión para capturar a los agresores y dar con el paradero de estas últimas”, manifiestan en un comunicado emitido.

Tres de esas desaparecidas aparecieron en las últimas 24 horas, pero las otras seis no han corrido con la misma suerte.

Marilyn Somarriba, psicóloga responsable del Observatorio de Violencia en Matagalpa, dice que el tema de desaparecidas los tiene en alerta, precisamente por las condiciones en las que están apareciendo algunas. Tal es el caso de la doctora Barina Osejo, quien apareció ayer en Matagalpa lastimada e inconsciente.

Graves consecuencias

“Aparecen golpeadas, probablemente sufrieron violencia psicológica, no sabemos si hasta de tortura. Y lo que viene después de este hecho es grave, pues vienen alteraciones emocionales fuertes. En el caso de las niñas y adolescentes, se manifiestan como cambios en su conducta y pérdida de apetito, aislamiento, pueden caer en un estado depresivo al que hay que ponerle mucha atención, también ansiedad, temor a salir a las calles, etcétera”, expresa Somarriba.

Según la Red de Mujeres Contra la Violencia, hasta el 8 de agosto apuntaban a diez desapariciones, de las cuales la mayoría terminó en femicidios.

La boxeadora matagalpina Sara María Centeno, de 36 años, está entre la lista de desaparecidas del organismo nicaragüense.

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La última vez que los familiares supieron de ella fue el pasado 22 de junio, y hasta la fecha no se conoce ningún detalle de su paradero.

Para Martha Flores, de Católicas por el Derechos a Decidir, “no ha habido esa voluntad política de las autoridades (de cumplir con sus responsabilidades), la falta de compromiso por culminar con las investigaciones, pues hoy en día están investigando lo que es azul y blanco y encontrando los asesinos del fulano (seguidor sandinista) y los asesinos de las mujeres no se encuentran”, lamentó Flores.

Boxeadora Sara María Centeno, 36 años. Desde el pasado 22 de junio se encuentra desaparecida. Habita en el barrio Crescencio Rosales, al oeste de la ciudad de Matagalpa. Esa madrugada salió a correr a las 3:00 a.m. y desapareció sin dejar rastro. Los familiares la han buscado en hospitales, estaciones policiales, centros de salud y en diferentes ciudades al norte del país, además de puestos fronterizos. Centeno tiene una hija de 14 años. HOY/Cortesía

La activista manifestó que si la Policía Orteguista (PO) hiciera un esfuerzo para localizar a las mujeres desaparecidas y los culpables de los femicidios, se evitarían muchas muertes. “Al mismo familiar le toca andar investigando, no son ellos (la Policía) que lo hacen, tiene que ser la familia que con todo su dolor tiene que buscar a ese asesino”, manifestó.

Karla Janeth Moreno Aguirre, 14 años. La menor originaria de Estelí estuvo desaparecida desde el pasado sábado. Su madre Sonia Aguirre manifestó que la niña fue encontrada ayer a las 11:00 de la mañana por la Policía de la localidad. La desesperada madre desconoce las condiciones en las que fue encontrada su hija. Comenta que su principal temor era no volver a ver a su niña, que la pudieran matar u obligar a andar en malos caminos, pues en su zona es muy común.

 

Barinia Osejo Herradora es una ginecóloga de Matagalpa. Había desaparecido desde la noche del pasado 9 de agosto. Osejo es una activista de derechos humanos. Organizaciones por los derechos de las mujeres de la ciudad norteña denunciaron su desaparición el 12 de agosto. Osejo apareció ayer por la mañana, tenía rastros de violencia. Se desconoce dónde estuvo secuestrada. HOY/Internet
A los familiares
Marilyn Somarriba, psicóloga responsable del Observatorio de Violencia en Matagalpa, recomienda a los familiares de las mujeres, niñas y adolescentes que ya aparecieron, darles tiempo a las víctimas y no caer en los cuestionamientos.

“Hay que esperar a que la persona retome la calma, no la podemos hacer sentir culpable de nada, al contrario, debemos acompañarlas y hacerles creer que no están solos, pero sobre todo, que les creemos, confiamos en lo que ellas nos cuentan, no tienen la culpa de nada de lo que pasó, eso es lo más importante”, subraya.

 

 

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