Rosalba Millón es de Diriomo y es conocida como la curandera del amor

Rosalba asegura que es una "bruja buena" y no le gusta hacerle daño a nadie, su trabajo tiene que ver con la herbolaria, las oraciones y las uniones matrimoniales. Lea más de ella...

Rosalba Millón es querida por todos sus vecinos, le gusta ayudar. HOy/Foto: Roberto Fonseca

HOY

En una casita pequeña de madera y concreto, situada en la comunidad Villa Verde, en Diriomo, municipio de Granada, habita Rosalba Millón, una mujer que gusta andar siempre perfumada y bien vestida desde que sale el sol hasta que se oculta. En su zona, es conocida por sus nacatamales y demás alimentos a base de cerdo.

Cada jueves le toca destazar un animal, cortarlo en trozos, limpiar la sangre y preparar las comidas que habrán de venderse todo el fin de semana, pero… no solo es famosa por eso, su mayor fama —según los pobladores— es su brujería. A Rosalba Millón, le llaman la curandera del amor y se dice que sus trabajos son de los más efectivos del pueblo brujo.

Este es su cuarto de trabajos, la mujer dice que no necesita bolas de cristal ni nada por el estilo. HOY/Foto: Roberto Fonseca

Para llegar a la casa de Rosalba solo tiene que ir al parque de Diriomo, y de la nada, saldrán a su encuentro hombres o mujeres a bordo de motos, bicicletas y hasta a pie. Le preguntarán: “¿busca a un doctorcito (brujo)?”, si su respuesta es sí, los desconocidos se ofrecerán a guiarles incondicionalmente hasta ese destino. El “consultorio” de Rosalba está entre la lista de recomendaciones.

“Ese es el trabajo de los coyotitos, son brujitos. Nos traen a las palomitas (clientes), se van y luego vienen por su parte. Él cree que ustedes vienen a realizarse algún trabajo”, explicó la curandera al equipo del Periódico HOY que llegó hasta su casa, una propiedad apartada de la urbanización, llena de árboles y olorosa a monte.

En su casa Rosalba Millón se mantiene sola, solo la muchacha que l ayuda a realizar los trabajos permanece hasta cierta hora. HOY/Foto: Roberto Fonseca

En el interior de la vivienda; en la sala, no hay nada raro. Así que no espere ver crucifijos al revés, tampoco sentir hedores insoportables, mucho menos calaveras. Sí prepárese para ver cortinas; blancas o negras, “todo el que se dedica a esto las tiene, eso significa que está en tierra de brujos”, compartió Millón.

Detalló que antes de dejar entrar a alguien a su casa analiza sus energías, percibe a través del roce de la mano las condiciones de esa persona. “Si es mujer, yo detecto si está embarazada o no. Si lo está la despacho, no se puede hacer nada, eso sería nefasto para el bebé, para ella y para mí.

También sé cuando me buscan por pura incredulidad, o sea, no creen y cuando quieren ayuda para hacer un mal. Yo les digo que no trabajo para esas cosas”, advirtió la diriomeña.

Y es que -según la curandera-, ella solo practica la brujería para el bien. Su fuerte es salvar matrimonios desintegrados por la llegada de una tercera persona o conflictos de otras índoles. Es lograr que una persona desenamorada vuelva a sentir amor por su pareja. Afirmó que se enfoca en lograr que un hombre o mujer regrese con los hijos que abandonó. Aunque también logra desunir amores tormentosos y tóxicos.

Las velas nunca hacen falta en la casa de Rosalba, tampoco las cortinas blancas que simbolizan “Pueblo brujo”. HOY/Foto: Roberto Fonseca.

“Mi único fin es lograr la felicidad. Respeto el matrimonio. El ciclo original que da Dios. Yo soy una bruja buena, no hago maldades. Trabajo con oraciones muy parecidas a las que uno dice al rezar, también tengo otras que solo yo las sé pero no tienen nada malo. No trabajo con imágenes de santos, tampoco tierra o hueso de muerto, animales disecados, transformaciones, eso es cochinada”, manifestó Rosalba.

Rememoró sonriente que fue su tía Francisca Millón (q.e.p.d.) quien le enseñó todo desde los trece años. Contrario a ella, su tía sí practicaba el lado oscuro y le pedía ayudarle a preparar sus encargos. Cuando murió su pariente, la curandera del amor tomó la resolución súbita de continuar con la tradición y preparar su cuarto de consultas bajo la promesa de no hacerle daño a nadie.

Su intimidad

HOY/Foto. Roberto Fonseca.

Rosalba Millón permitió al equipo del HOY entrar a su cuarto de trabajos y consultas. Nuevamente se rompe el ideal fantasioso de bolas de cristal, espejos rotos o vientos escalofriantes. Nada de eso encontramos, solo una mesa con mantel blanco, candelas blancas y rojas, perfumes de hombre y mujer, una pulsera de cuentas grandes y algunos alfileres.

Contó que en esa sencillez realiza sus amarres y reza sus oraciones completamente a solas sin hora determinada. “Es mentira que a las 3:00 de la mañana, que a las 12:00 de la medianoche hay que hacer tal cosa… no, los trabajos y oraciones se hacen cuando se pueden hacer o según la emergencia”, detalló.

Otro de los servicios por los que es muy conocida Rosalba Millón es por sanar niños recién nacidos que, como se dice popularmente, “se les baja la mollera”, o adquieren calor en el estómago y defecan verde, ya sea por el clima o “mal de ojo”. La curandera destacó que limpia casas, negocios y personas afectadas por malas vibras, odios, envidias. Cura hemorragias menstruales, problemas de infertilidad, sabe leer las cartas del tarot, las manos y es amante de la herbolaria (curar enfermedades con plantas).

Con respecto a las plantas, Rosalba precisó que algunas las tiene a mano en su casa, pero otras tiene que ir a buscarlas porque son sumamente extrañas.

Señaló que debido a su trabajo, está ciento por ciento concentrada en proteger su casa, protegerse ella y su única hija. Tomó sus medidas desde hace años.

“Como no hago el mal hay otros que toman envidia, porque a uno le va bien sin tener que recurrir a suciedades. Mi hija y yo tenemos una contra inquebrantable, no pueden hacernos daño, solo Dios puede tocarnos”, indicó la curandera que a la semana realiza de dos a tres uniones amorosas. Todos sus clientes están complacidos, a la fecha nadie se ha quejado porque algo no funcionó o no perduró. “El verdadero amor es para siempre, y lo demuestro”, concluyó la curandera.

Pagos y condiciones

HOY/Foto: Roberto Fonseca

Cada uno de los trabajos de Rosalba Millón tiene un precio, pero para cobrar ella toma en cuenta las siguientes parámetros.

Un pacto antes de iniciar el trabajo: en el que se aclara que si no funciona ella no regresará el dinero. Por eso cada cliente deja copia de su cédula y su firma de compromiso.

La forma de pago que resulta más justa para Rosalba es pagar el cincuenta por ciento antes de la realización del trabajo y pagar el otro cincuenta por ciento solo si funciona.

“Mis cheques siempre vienen a mí con agradecimiento y todo… yo deduzco entonces, y me enorgullece decir que todos mis trabajos funcionan”, consideró Millón.

...

Notas Relacionadas