Conductor de bus pagó C$4 mil por crimen de cobrador

A la víctima también le encontraron semen en su ano

El conductor Alberto José Abarca (izq.), el adolescente y su hermano Eyner Flores (camisa roja) tendrán audiencia inicial el 15 de agosto. HOY/Perla Gutiérrez

HOY

Dos mil córdobas a cada uno le pagó el conductor de la ruta Masaya-Managua Alberto José Abarca López, de 39 años, al joven Eyner Gamaliel Flores Guerrero y su hermano adolescente K.I.F.G. (de 17 años), por asesinar a su cobrador Camilo Antonio Bellorín, de 46 años, el pasado 2 de agosto.

El cobrador junto al conductor se dirigían a eso de las 6:40 de la tarde, a guardar la unidad de bus al garaje ubicado en el costado oeste del Instituto Nacional de Héroes y Mártires de La Reforma, después de dejar a los últimos pasajeros en la terminal del mercado Ernesto Fernández, en Masaya.

Camilo Bellorín, de 46 años, era cobrador de bus. HOY/ Cortesía

Exactamente en los semáforos del monumento La Reforma, Alberto pasó recogiendo a los hermanos para que cometieran el hecho. Fue el acusado Eyner quien, aprovechando que la víctima estaba distraída cerrando ventanillas del bus, lo golpeó con un tubo metálico por la espalda.

Bellorín cayó inconsciente y el adolescente le propinó varias cuchilladas a la víctima, provocando cuatro heridas punzantes en el antebrazo derecho y una en el izquierdo, además otras cuatro en el abdomen y cuatro en el rostro.

Después de cometer el hecho, supuestamente le robaron a la víctima su celular y 2 mil córdobas —aproximadamente— que había cobrado durante ese día. El conductor le dijo que eso lo tomaran en pago por privar de la vida a Bellorín.

Lo remató

El bus continuó su marcha, dirigiéndose al sector de la circunvalación de Masaya, lugar donde pretendían deshacerse del cuerpo, pero al pasar por la rotonda de Tisma, la víctima recobró la conciencia, lo que llevó al conductor a detener la unidad y con un extintor metálico le propinó varios golpes en la cabeza y el rostro, ocasionándole cuatro heridas contundentes en el rostro, una fractura en el parietal derecho (rostro) y una fractura total de occipital (parte trasera del cráneo).

Producto de la agresión, la víctima murió por un trauma craneoencefálico severo.

El cuerpo de la víctima fue dejado a unos 5.20 metros de la orilla de la carretera. Luego los acusados se dirigieron a la casa de la ciudadana Elizabeth Flores, tía de los jóvenes. Ahí lavaron el bus, para eliminar los rastros de sangre.

La vela del cobrador fue en Estelí. HOY/ Cortesía

Sospecha de violación

El Ministerio Público en su intervención mencionó que mientras se le realizaba la prueba pericial a la víctima, los forenses encontraron rastro de semen en su pene y ano, por lo que se ordenó que también se le realizara una extracción de fluidos biológicos a los acusados, para determinar si hubo o no una violación a la víctima.

El resultado de la valoración forense practicada a la víctima y a los acusados está pendiente, por lo que la Fiscalía todavía no los ha acusado de violación, hasta que tengan los resultados concretos.

La Fiscalía acusó al chofer y los hermanos de asesinato agravado; también señala a los hermanos Flores de robo con violencia.

La juez Claudia Munguía, del Juzgado de Distrito Penal de Audiencia de Masaya, admitió la acusación y dejó a los procesados en prisión preventiva.

El adolescente de iniciales K.I.F.G. será procesado en un juzgado de menores.

Un día antes los contrató
La acusación indica que los jóvenes fueron contratados por el conductor Alberto José Abarca López un día antes del hecho.

El móvil del crimen fue por celos laborales, pues la víctima era el hombre de confianza de Abelardo Cuadra, dueño del bus.

El occiso se encargaba de cobrar los pasajes, reportar incidencias, decidir la jornada de trabajo y realizar entrega del dinero recolectado, lo que incomodó al conductor, pues él era quien se encargaba de estas funciones antes.

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