¿Por qué tiemblan las personas?

Temblar no siempre significa enfermedad porque puede aparecer como efecto de algún medicamento que estamos ingiriendo, respuesta al frío (escalofrío), miedo o placer.

HOY/Archivo

Es noticia mundial que a una influyente dama de 64 años, presidenta del más rico y poderoso país europeo, le tiembla el cuerpo y las especulaciones corren veloces. ¿Ya fue a su médico internista? ¿Está enferma? ¿Podrá seguir gobernando?, preguntan con insistencia los periodistas.

El temblor o los temblores son un síntoma que la creencia popular atribuye a vejez o decrepitud. En realidad se trata de un movimiento oscilante espontáneo, involuntario, que puede aparecer en cualquier parte del cuerpo movida por músculo esquelético. Tiene varias características: regular o irregular, continuo o esporádico, fino o grosero y puede presentarse en reposo, al estar de pie (posición de actitud) o realizar movimientos.

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Temblar no siempre significa enfermedad porque puede aparecer como efecto de algún medicamento que estamos ingiriendo, respuesta al frío (escalofrío), miedo o placer. Hay tres tipos: de reposo, en actitud o intencional.

Es común pensar que un anciano con temblores tiene Enfermedad de Parkinson (EP), segunda enfermedad neurodegenerativa después del Alzheimer. Sabemos que se destruye por causas desconocidas una parte el cerebro llamada sustancia negra, no tiene cura y afecta en el mundo a 7 millones de personas. Nicaragua puede tener de 2-3,000 casos.

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La EP no siempre se acompaña de temblores, 20 % de pacientes no lo presentan y hasta 15 % no pasan de 50 años. Se ven casos en la niñez y adolescencia. Diez años antes del debut de la enfermedad las personas presentan depresión y/o ansiedad, trastornos de memoria, estreñimiento, excesiva producción de saliva, dificultades para dormir, soportar calor o frío.

El temblor de la EP es típicamente en reposo o de reposo y podemos verlo en una persona que está, por ejemplo, en el comedor o sentado. Cuando toma un vaso o tenedor desaparece y tampoco lo vemos en el sueño; las emociones y el estrés lo exacerban. Ataca la cabeza, mentón, labios y miembros superiores.

Otros datos clínicos en el paciente con EP son movimientos lentos como “robotizados” (bradicinesia), rigidez o aumento del tono muscular, marcha de pequeños pasos y lentos, cara grasosa e inexpresiva, aumento de la salivación y disminución progresiva del intelecto que lleva a la demencia. Estos pacientes suelen morir de caídas e infecciones.

La mejor propuesta es que toda persona que tiembla debe ser valorada por su médico internista de confianza ya que es el especialista que tiene visión integral de los trastornos de salud.

El diagnóstico precoz abre la puerta de abordaje multidisciplinario donde interviene el neurólogo, fisiatra y otros orientando: fármacos, alimentación adecuada y terapias alternativas como baile y otras. La neurorrehabilitación detiene el avance de la enfermedad y da mejor calidad de vida al enfermo.

En el pasado el santo papa Juan Pablo II y el famoso actor Michael Fox —uno anciano y otro joven—, nos mostraron el rostro humano de la EP. El rostro de lucha y esperanza. Ahora le toca a una poderosa gobernante europea, a la cual le deseo la dicha de una pronta recuperación. ¡Larga vida y prosperidad!

Clínica de Especialistas Dr. Maltez, Rotonda El Periodista 3 cuadras al lago y 30 varas arriba #15, Managua. Previa cita de lunes a sábado. Teléfonos: 8903-6211/ 8854-7884/2223-4333.

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