Fue una orgía de sangre

Se cumplieron 26 años de la toma de Estelí por Pedrito El Hondureño

Miembros del Ejército se enfrentaron a la banda de Pedrito el Hondureño, que era una organización llamada Frente Revolucionario de Obreros y Campesinos (FROC). HOY/ARCHIVO

26 años se cumplieron el pasado 21 de julio de la toma de Estelí por unos 150 hombres armados y dirigidos por el exmilitar Víctor Manuel Gallegos, alias Pedrito el Hondureño, y que dejó más de 43 muertos, 100 heridos y el robo de 5 millones de dólares de dos bancos de esa ciudad.

Al mediodía de aquel 21 de julio de 1993, el exmilitar Pedrito el Hondureño encabezó la toma de la ciudad con armas de guerra de diversos calibres, principalmente fusiles AK, en una organización denominada Frente Revolucionario de Obreros y Campesinos (FROC), usando de pretexto la demanda que venían realizando desde el año 90 —cuando Daniel Ortega perdió el poder—, centenares de exmilitares retirados del entonces Ejército Popular Sandinista (EPS).

Gallegos pedía el financiamiento a los pequeños y medianos productores agrícolas, el acceso a la salud, la creación de fuentes de empleo, la no privatización de la educación, la legalización de las propiedades entregadas por el gobierno anterior, priorizando las de los retirados de las fuerzas armadas.

Robo a dos bancos

“Esa acción no era más que un disfraz de la delincuencia. So pretexto para liberar luchas a favor de los pobres, y se asaltaron dos banquitos. Según tengo entendido se robaron de ahí unos 5 millones de dólares.

Uno de los fallecidos del 22 de julio de 1993. La toma de Estelí se extendió hasta el 23 de julio de ese año. HOY/ARCHIVO

Si hubiera sido solo eso, pero lo más valioso fueron las vidas humanas que quedaron tendidas ahí en el campo de batalla y a nosotros nos tocó recoger cadáveres, recoger cuerpos de los heridos, y todo sin razón, si por lo menos hubiéramos visto efectos positivos”, dijo en una reciente entrevista el obispo de la Diócesis de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara.

MASACRE QUEDÓ IMPUNE

Una amnistía se aprobó el 23 de septiembre de 1993. Con esta ley se cubrió a aquellos alzados en armas que voluntariamente se desmovilizaron y entregaron sus armas y pertrechos militares. Esta ley benefició a Pedrito el Hondureño, quien nunca pagó por el baño de sangre ocurrido en Estelí.

El asalto fue dirigido en ese entonces al Banco Nacional de Desarrollo (Banades) y al Banco Nicaragüense (Banic), los que estaban ubicados en la segunda avenida de Estelí. El robo fue ejecutado en pocas horas, pero producto del enfrentamiento entre soldados del Ejército de Nicaragua y los delincuentes, la acción se extendió hasta el 23 de julio, dejando el saldo rojo de más de 43 muertos y 100 heridos.

Lograron amnistía

Los armados del FROC, conocidos como recompas, eran entonces remanentes de la guerra civil, entre las estructuras militares del entonces Ejército Popular Sandinista (EPS) y excombatientes de la extinta Contra, muchos de ellos fueron capturados dentro de la ciudad de Estelí y posteriormente puestos en libertad a través de una amnistía aprobada en 1993 por la Asamblea Nacional.

Pedrito volvió a aparecer

Después de la amnistía de 1993, Víctor Manuel Gallegos, alias Pedrito el Hondureño, desapareció por varios años de aquel escenario que dejó mucho luto y dolor.

En abril de 2018, cuando la población nicaragüense decidió salir a las calles, encabezada por estudiantes universitarios para protestar en contra del actual régimen de la pareja presidencial de Daniel Ortega y Rosario Murillo, aparece nuevamente en el escenario Víctor Manuel Gallegos, junto a Edén Pastora, supuestamente organizando a los paramilitares en el norte de Nicaragua.

Pedrito el Hondureño es dueño de varias propiedades en la ciudad de Estelí, vive en una casa fortificada, los muros son gruesos y hay varias cámaras de seguridad que vigilan la calle del frente de su casa en el barrio El Calvario, además de estar custodiada por hombres armados.

HOY/ARCHIVO

Gallegos incluso ha sido señalado de ser el máximo dirigente de un grupo grueso de paramilitares que tienen su comando en el complejo de casas del Ministerio de Gobernación de Estelí.

Ahí este grupo se reúne a diario, algunos con vestimentas camufladas y se les ha visto portando armas de fuego (pistolas y revólveres) y fusiles de guerra (AK) cuando salen a operar a bordo de motocicletas o camionetas.

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