Contrataron para matar

Femicidas recurrieron a sicarios para ejecutar asesinatos

El empresario Roberto Estrada, condenado por pagar para que asesinaran a su esposa. HOY/Alejandro flores

El asesinato de Karla Vanessa Núñez Gutiérrez, ejecutado por sicarios a sueldo de su esposo, no solo causó estupor en las organizaciones que trabajan contra la violencia hacia las mujeres en Nicaragua, sino también preocupación: “Es un peligroso patrón”, advierte Eveling Flores, Enlace Nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia.

Explica Flores que tras el crimen de Núñez Gutiérrez, la organización realiza un profundo análisis sobre el caso en el que no solo ven las circunstancias del femicidio, sino el comportamiento de las autoridades.

“Aquí llama la atención que no solo se trata de un hombre que no solo decide sobre la vida de una mujer, sino que además paga para que se ejecute su muerte. Es un nivel de violencia que debemos analizar”, dijo.

Explica que no solo se trata de una pareja que ejerce violencia, sino que este sujeto acuerda con otros ejercer esa violencia y la víctima es una mujer. “Es una violencia con planificación, con alevosía, ventaja y crueldad”, expresó Flores. Asegura que la crueldad de este sujeto es más que evidente ante el hecho de que no solo es el autor del crimen, sino también testigo del asesinato, “lo presenció y consciente”.

Clima propicio para violencia

La otra crítica que hace la organización defensora de los derechos de la mujer, es la indolencia con la que están actuando las autoridades el tema de la violencia contra la mujer en el país. “Aquí las mujeres están muriendo todos los días y no se investiga, no se informa. ¿Por qué? Porque las autoridades están ocupadas en tareas políticas, en reprimir ante la demanda de derechos civiles, mientras los crímenes siguen ocurriendo”, denunció Flores.

Agregó que policías y parapolicías son los causantes de un Estado de terror en el país, que ha originado un clima de violencia propicio para los abusos contra mujeres, niños y adolescentes. “No se cumplen las funciones públicas y eso está causando un serio daño”, aseguró.

El clima de violencia que vive el país favorece la violencia contra las mujeres, niños y adolescentes, advierten las organizaciones civiles. Aseguran que las autoridades no se esfuerzan para combatir la impunidad y los crímenes siguen.

Más casos

Las organizaciones advierten que este año los femicidios ya superan los 70, y apenas es el mes séptimo. Los números superan al mismo período del año pasado.

Aseguran que esos números tan solo son los denunciados, no se incluyen los subregistros.

Cada crimen fue imperfecto

Los femicidios contra Karla Vanessa Núñez y Sarybel Abad Urcuyo tienen más en común que el hecho que ambas fueron mujeres. Tanto en el primer caso como en el segundo, quienes planificaron sus muertes fueron quienes alguna vez fueron sus compañeros de vida. Dijeron que las querían, pero acabaron con ellas, causando dolor a sus hijos y demás familiares.

En ambos casos, los hombres rehuyeron a llenarse las manos de sangre y contrataron a sicarios. El empresario Roberto Estrada fue condenado a 38 años de prisión por contratar a sujetos que encapuchados secuestraron a Sarybel, y la mataron con un tiro a la cabeza el 3 de julio del 2018.

Sergio Antonio Matamoros Gómez en juicio por femicidio.
tomado de Policía Nacional.

Sergio Antonio Matamoros Gómez, esposo de Karla Núñez, tampoco quiso ser el hombre que apretara el gatillo. No. Contrató a tres sujetos, les dio las orientaciones de un día, hora y lugar, por dónde ella pasaría y montó un supuesto asalto cuya misión fue matarla a ella el 19 de junio pasado.

Sergio Antonio pagaría la cantidad de tres mil dólares a los asesinos. Casualmente fue la misma cantidad que pagó Estrada por la vida de Sarybel, según dijo la Fiscalía en juicio.

La última coincidencia es que los autores intelectuales aprovecharon el clima de inseguridad que se vive en Nicaragua, con secuestros políticos frecuentes ejecutados por policías y parapolicías, así como asaltos armados que ejecutan paramilitares que han quedado operando con toda impunidad, y pretender camuflar así su crimen.

Sarybel Abad Urcuyo, 45 años. El 3 de julio de 2018, a la 1:18 de la tarde, dos sujetos interceptaron a Sarybel frente a la casa de su madre, en Altamira, Managua.

En la Cuesta del Plomo, la obligaron a arrodillarse y le dispararon en la cabeza.

Karla Vanessa Núñez, 40 años.

Cerca del residencial Sierras Doradas, tres delincuentes a bordo de una motocicleta la interceptaron para asaltarla. Iba con su esposo. Recibió tres disparos, porque supuestamente se negó al robo.

...

Notas Relacionadas