Selección Sub-23 pierde ante Honduras en eliminatoria olímpica

La jerarquía catracha volvió a pesar y se reflejó en el marcador (0-2), que no es una muestra fiel de todo lo ocurrido en el campo

Luis Peralta destacó con la Selección Sub-23. HOY/ JADER FLORES

Un desafortunado autogol y un gol forjado en error defensivo no deben dejar en un segundo plano el buen desempeño de la Selección Olímpica de Nicaragua, que inesperadamente puso en complicaciones a Honduras. La jerarquía catracha volvió a pesar y se reflejó en el marcador (0-2), que no es una muestra fiel de todo lo ocurrido este miércoles por la noche en el Estadio Nacional de Futbol.

Nicaragua salió con convicción e idea futbolística clara incomodando a un adversario que era favorito para imponerse, y quizás por un marcador amplio (más de cuatro tantos) como los tres encuentros anteriores. Sin embargo los nicas no terminaron goleada y asustaron a la favorita Honduras, que sacó una ventaja importante para el encuentro de vuelta de la eliminatoria olímpica este domingo en San Pedro Sula.

Los minutos hicieron crecer la confianza de Nicaragua, que lució titubeante al inicio por los embestidas de Honduras. Poco a poco el equipo nica se afianzó en el campo y empezó a mostrar su juego: presión alta, organización de jugadas desde atrás y proyecciones por bandas.

¿Exceso de confianza?

Nicaragua dominó y generó ataques que murieron en los linderos del área del rival. Los volantes y laterales se proyectaron casi siempre y las jugadas finalizaron con un centro o un disparo a las manos del portero. La Sub-23 pasaba un momento del juego, más allá de un par de sustos provocado por la fortaleza de los catrachos, cuando ocurrió la desafortunada acción.

José Pinto centró al punto de penalti, Jasson Ingram (20) llegó con ventaja a defender y se confió de su posición y su buen momento en el partido: en vez de rechazar el centro de cabeza, quiso entregarlo de pecho al portero Denillson Gutiérrez y la metió en su portería. A partir de cambió un poco la tendencia del juego. Nicaragua le tomó sus minutos asimilar el 0-1.

Honduras se aproximó más a la portería local pero los nicas no cambiaron su ritmo activo representando en el atrevimiento para encarar de Luis Peralta, Abner Acuña y Junior Arteaga. Ese mismo escenario se mantuvo en el complemento. Los visitantes asustaron con un tiro de esquina cabeceado por José García (47) obligando la estirada del portero Denillson Gutiérrez.

Siempre para adelante

Después el partido volvió a inclinarse más a favor de los pinoleros, quienes encontraron en Luis Peralta su principal eje de acción. Peralta desequilibrió por la banda izquierda, cada vez que pudo centró o disparó a las manos del portero catracho. Era el que más ejerció presión. Arteaga se desvaneció al igual que Acuña, quien dejó su lugar Jeffrey Chávez.

El cansancio ya pesaba en los nicas, con poco oxígeno, y el tiempo en contra. La misma tónica se mantuvo y pareció que en cualquier momento se empataba o sentenciaba Honduras, como lo hice José Pinto (82) aprovechando un error defensivo y mala fortuna. Un pase largo al borde del área, no lo pudo despejar Camphers Pérez y le quedó favorable al atacante hondureño. El defensor nica se cayó en la inercia de la jugada y Pinto buscó el mejor espacio para rematar.

Los nicas eran favoritos en el duelo, pero sorprendieron por lo mostrado de principio a fin. El crecimiento futbolístico es un proceso lento y a veces doloroso, que pasa primero por el fuego de la amargura para terminar de forjarse a largo plazo. En Honduras deben seguir creciendo.

 

 

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