Asesinato en porche de casa tras robo de beso en una disco bar de Managua

A joven lo mató el amigo tras darle en la cabeza con un pedazo de mármol. Ahora el asesino podría enfrentar una pena de 25 años de cárcel

Fiscalía pidió 25 años de cárcel contra Sandor Bonilla por el asesinato de Carlos, la defensa 10 años, porque dijo que fue homicidio. El hecho se originó por el robo de un beso. HOY/Alejandro Flores

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Cuando Carlos Ezequiel Noguera Wilson, de 21 años, le robó un beso a Bryan Antonio Sánchez González, nunca pensó que lo iban a asesinar con un pedazo de mármol que le fracturó el cráneo y le provocó la formulación de un coágulo, el cual se extendió hasta el cerebro y le causó muerte por insuficiencia respiratoria.

El autor del crimen es Sandor Eliézer Bonilla Romero, de 23 años, quien era la pareja de Bryan, a quien no le gustó que la víctima haya besado a Bryan, según la acusación de la Fiscalía.

El episodio del beso se dio cuando Sandor, la víctima Carlos y la manzana de la discordia estaban la noche del 5 de mayo de 2019 en el bar y discoteca Jonás.

Después los tres jóvenes se trasladaron en un taxi (en los asientos traseros) hasta el cuarto donde alquilaba el acusado Sandor en el barrio Venezuela, en Managua.

Pero en el trayecto, el acusado Sandor y la víctima Carlos iban peleando; Sandor le expresó a la víctima que era una zorra y le reclamó por qué había besado a Bryan; también intercambiaron manotazos y ambos resultaron con rasguños; Bryan intervino en la discusión para que se calmaran.

La víctima Carlos Noguera Wilson (izq.) y el asesino Sandor Bonilla (der.) eran amigos. HOY/Tomada de Facebook

Lo dejó afuera

Eran las 2:30 de la madrugada del 6 de mayo de 2019, cuando los tres jóvenes llegaron al cuarto en el barrio Venezuela. Sandor entró a su cuarto junto a Bryan.

Sandor enllavó el portón de acceso al porche de la vivienda y dejó afuera en la vía pública a Carlos, quien empezó a llorar; una pareja de inquilinos le abrió la puerta a la víctima y lo dejaron dormir en el porche de la casa.

Según los testigos y las pruebas que fueron presentados en juicio, a las 2:40 de la madrugada, el acusado Sandor —quien dormía con Bryan— se levantó de la cama, se fue al porche y aprovechó que Carlos estaba dormido y con un pedazo de mármol de un espejo de patas de león, le propinó un golpe en la cabeza y otro en el pómulo, dejándolo tirado y gravemente herido en el piso del porche de la casa.

Con este pedazo de mármol, Sandor Bonilla privó de la vida a Carlos Noguera, solo porque la víctima le robó un beso a la pareja del acusado. HOY/Alejandro Flores

Pasó tirado en el piso todo el día

La víctima pasó tirado en el piso todo el día y el acusado Sandor lo llevó al hospital Manolo Morales, donde la víctima murió a eso de las 5:00 de la tarde del mismo día.

Sandor, después que agredió a la víctima Carlos, llamó por teléfono a la familia del muchacho y les dijo que este había sido golpeado por un taxista, pero en el juicio el acusado fue desmentido por su pareja Bryan y el taxista.

La víctima Carlos Noguera Wilson era bailarín de comparsas.

La Fiscalía está pidiendo 25 años de prisión por el asesinato, mientras que la defensa aduce que el caso es un homicidio y solicitó la pena mínima de 10 años.

La juez Fátima Rosales destacó en su fallo de culpabilidad contra Sandor que, para el esclarecimiento del caso y conocer detalles del mismo, fue fundamental la reconstrucción de los hechos y que en el mismo participó el testigo Bryan.

La judicial no dio fecha de lectura de sentencia y le notificará a las partes a través de cédula judicial. La defensa anunció que cuando tenga la sentencia apelará la misma.

Pareja declaró

En juicio declaró contra Sandor su pareja Bryan, quien dijo que Sandor no estaba en la cama, que escuchó dos golpes y al levantarse vio a Sandor cuando acomodaba en el piso del porche a Carlos.

El perito dijo que el pedazo de mármol tenía seis cabellos de la cabeza de Carlos.

La Fiscalía había acusado por homicidio a Sandor, pero la juez Fátima Rosales calificó el caso como asesinato, porque Carlos fue privado de la vida con alevosía (acusado aprovechó que la víctima dormía y estaba indefenso para atacarlo).

Sandor Bonilla después de ser declarado culpable del asesinato de Carlos, se abrazó y lloró con su hermana. HOY/Alejandro Flores

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