Basquebolista nicaragüense Norchad Omier vive un sueño

La gente murmuraba y miraba con asombro al chavalo de 17 años de edad y 1.98 metros de estatura que fue recibido en medio de flashes, cámara de televisión y familiares.

Nicaragüense Norchad Omier fue recibido por sus familiares el domingo procedente del campamento de baloncesto en Miami. Foto Uriel Molina.

HOY

Cuando el prospecto del baloncesto pinolero Norchad Omier hizo su aparición en el Aeropuerto Augusto C. Sandino la tarde del domingo se rompió el silencio.

La gente murmuraba y miraba con asombro al chavalo de 17 años de edad y 1.98 metros de estatura que fue recibido en medio de flashes, cámara de televisión y familiares.

“No lo esperaba”, dijo Norchad con timidez, mientras algunos lo esperaban para tomarse una foto.

Y es que Norchad salió del anonimato hace unas semanas luego de firmar para estudiar en una escuela preparatoria de Miami, en agosto, tras mostrar sus habilidades en un campamento de baloncesto de la academia Miami Tropics, del puertorriqueño Pilín Álvarez, en donde obtuvo un trofeo de Jugador Más Valioso.

“Gracias a Dios me fue bien en donde además de aprender técnicas y mostrar nuestras destrezas jugamos y quedaron impresionados”, contó el muchacho originario de Bluefields.

Norchad sueña con jugar en la NBA, a donde hasta el momento ningún nicaragüense ha llegado.

“Aquí es cuando comienza el proceso de trabajar más duro, poner más esfuerzo, empeño y dedicación para llegar a donde quiero es que la NBA”, aseguró el pinolero.

El experimentado entrenador puertorriqueño ve a Norchad jugar a nivel universitario, en la División Uno, antesala a la NBA.

Impresionados

Norchad asegura que en el campamento lo que sobraba era talento.

“La competencia fue dura, todos los jugadores eran excelentes. Sentí que todos estábamos al mismo nivel, pero gracias a Dios sobresalí. Los entrenadores dijeron que estaban sorprendidos por lo atlético que soy, por mi tamaño y la rapidez. Dijeron debía trabajar en mis tiros”, contó el chavalo.

Agradecido

“Agradezco a Dios, porque las oportunidades vienen de Él. Como padres nos hemos enfocado en su educación, pero si viene algo más la honra será para Dios. Agradezco a todos los que han ayudado económicamente a mi hijo, igual a Troy Watson, Chester Linarte y Edwin Valdivia por sus entrenamientos y consejos”, expresó el papá de Norchad, Halstead Omier.

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