La enfermedad de Zelaya…

Uno de los problemas es la crisis económica que vive el país y que no es de ahora, se arrastra desde hace varios años, sin precios ni estímulos para el sector ganadero

HOY / Archivo

El ingenio popular no tiene límites… y siempre me hace gracia como antes que los pensadores, científicos, profesionales o autoridades nacionales, el pueblo les pone nombre a las cosas, supongo yo que con el propósito de poder identificar el problema y hablar del tema usando un nombre común de referencia.

Recuerdo hace no mucho, que en un relevamiento que hiciéramos de Toxoplasmosis, ya la gente le llamaba la “enfermedad del gato”… muy acertado por cierto.

En este caso al cual nos referimos en este artículo, ya muchos productores ganaderos han denominado “enfermedad de Zelaya”, a aquellos casos que asolaron Nueva Guinea, Muelle de los Bueyes, el Rama y toda esa zona de influencia, matando cientos y cientos de vacas por todos lados, incluso hubo muchos ganaderos que desistieron de la ganadería por este problema.

Pero ¿qué es la famosa “enfermedad de Zelaya” ?, personalmente, dado que tuve que intervenir en varios casos, pienso que es la desafortunada conjunción de desaciertos sanitarios varios.

Uno de los problemas es la crisis económica que vive el país y que no es de ahora, se arrastra desde hace varios años, sin precios ni estímulos para el sector ganadero, lo que ha hecho que muchos ganaderos bajaron la guardia en la sanidad, omitiendo hacerla, o adquiriendo productos veterinarios más baratos y de dudosa calidad o efecto.

La gran difusión por precio, facilidad de siembra y volumen forrajero de las Brachyarias, que tiene efecto citotóxico en el hígado, donde, sin provocar enfermedad visible, disminuye la síntesis aminoacídica bajando las defensas de los animales y su producción.

La mala administración de la cadena de frío en las farmacias veterinarias y agroservicios, el IPSA en su momento halló que las condiciones de conservación de las vacunas no eran las adecuadas, perdiendo las mismas el efecto que se procura con ellas de brindar protección contra las enfermedades.

La rápida propagación de las garrapatas en estos años y sus enfermedades de las que son portadoras, los hemoparásitos, sobre todo el Tripanosoma, que antes no se le daba tanta importancia, pero ahora cunde por todo el país matando animales.

La disminución en la oferta de concentrados y sales minerales a los animales por su costo, y el uso repetido de vitaminas del complejo B que nada le aportan al ganado, dado que las vacas las sintetizan naturalmente.

Todo esto llevó a que el ganado llegara a veranos e inviernos debilitado, sin protección contra enfermedades, atacado por garrapatas, sin la alimentación adecuada, y fuese presa fácil de enfermedades fulminantes, como Tripanosomiasis, Anaplasmosis, Babesiosis y/o Clostridiosis, muriendo de acuerdo a la causa en forma más o menos rápida, pero causando sin dudas ingentes pérdidas, ¡tanto en vidas como en capital!

El mejoramiento rápido de la dieta con elementos de respuesta rápida como la melaza urea, el control adecuado de la garrapata, el uso de vacunaciones con vacunas donde se respete la cadena de frío, la desparasitación con diagnóstico previo, los protectores hepáticos para disminuir los efectos de la Brachyaria, y antibióticos adecuados, han minimizado o detenido en muchos lados la mortandad, brindando una respuesta adecuada a la fulminante y tétrica “enfermedad de Zelaya”.

Dr. Enrique Rimbaud, director del Consultorio Animal, presidente de Fundación A.Mar.Te. y doctor en Medicina y Tecnología Veterinarias. Teléfono: 8852-1488

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