Marcado con siglas FSLN en la espalda denuncia salvajada

Este sería el tercer caso de brutal práctica al estilo nazi que hacen los fanáticos del gobierno y que la Policía encubre

Leonardo Rivas Guevara dijo que su único delito fue protestar contra un gobierno con el que no está de acuerdo. HOY/Cortesía

Leonardo Rivas Guevara dijo que su único delito fue protestar contra un gobierno con el que no está de acuerdo. HOY/Cortesía

“Fui secuestrado, robado, ultrajado, violentado mis derechos, violentado mi cuerpo tanto físico, psicológico y sexualmente”, fue parte del relato de Leonardo Rivas Guevara, secuestrado durante seis días por parapolicías orteguistas.

Rivas Guevara fue secuestrado el 10 de junio entre las una y dos de la madrugada. Sus agresores irrumpieron el lugar donde él laboraba y dormía, en Carretera Sur, y lo golpearon hasta dejarlo desmayado.

La víctima recobró la conciencia cuando se encontraba en una estación policial. “Fui procesado en el sentido que me tomaron fotos, me entrevistaron, me desnudaron y golpearon en ese lugar. Luego de eso, otra vez estuve inconsciente y cuando recobré el conocimiento estaba en una casa”, relató el joven de 23 años.

Drogado

Una vez que llegó a esa casa particular, Rivas Guevara detalló que estuvo en un cuarto vacío donde había una sola silla e instrumentos de tortura. “Lo mío no fue una detención, fue un secuestro, amenazaron con desaparecerme, vinculándome a la desestabilización y destrucción del país… me estaban haciendo interrogatorios, preguntándome dónde había armas, dónde estaban los muertos y secuestrados”, contó.

Durante el tiempo que Rivas Guevara estuvo como rehén, se sentía como drogado. Dijo que lo torturado y lo sometían a largas horas de interrogatorios. Recuerda que algunos de los secuestradores tenían acento extranjero, usaban capucha todo el tiempo y vestían camisa, pantalón y botas, todos de color negro.

Siempre se mantuvieron con “armas de alto calibre”, refirió. “Al final, fui marcado con las siglas del desgobierno del FSLN en mi espalda, como si fuera una bestia, una propiedad de ellos”, manifestó el exatrincherado de la UNAN Managua, quien señaló que no logró ver el objeto con que lo marcaron, pero sentía “jincones” como si se tratase de algo cortopunzante.

Para él, su secuestro evidencia la “incapacidad y el odio” que tiene la dictadura de Daniel Ortega contra quienes protestan cívicamente y demuestran su desacuerdo con la forma que tiene de reprimir al pueblo.

Horas de tortura

La Policía hizo creer a la familia que investigaban la desaparición del joven. Interrogaron a su familia y conocidos, pero nunca les dijeron que lo tuvieron en una celda policial antes de llevarlo a la casa donde lo torturaron.

El colmo es que durante las sesiones de interrogatorios, le hicieron sonar una grabación con la voz de su mamá y le dijeron que la tenían en la misma casa y que le harían daño si no colaboraba con dar información.

Marcados
El 21 de agosto del 2018 un adolescente denunció que agentes de operaciones especiales de la Policía lo torturaron y marcaron. HOY/Archivo
El 22 de mayo pasado, cerca del Recinto Universitario Pedro Aráuz Palacios (Rupap), una universitaria de 19 años fue marcada con las siglas FSLN y UNEN. HOY/Archivo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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