Los errores del primer tiempo de Nicaragua la condenan ante Costa Rica

El 2-0 no pesó tanto a los nicas. Costa Rica intentó rematar rápido y no pudo. Juan Barrera (30) en una jugada individual buscó llevarse a tres adversarios y fracasó.

Vencer a Costa Rica fue imposible esta noche para Nicaragua en la Copa Oro en Costa Rica. Foto AFP.

Desde Costa Rica

Un mal primer tiempo, otra vez, condenó a Nicaragua. Cuarenta y cinco minutos para el olvido que borran el trabajo del complemento. La Azul y Blanco salió desconectada y pagó las consecuencias regalando dos goles cuando mejor jugaba. En la segunda apareció el equipo al que nos ha acostumbrado, pero era muy tarde. Las opciones generas no se concretaron y Costa Rica con su maquinaria pesada en el terreno de juego completó a la goleada 4-0 esta noche en San José.

La Azul y Blanco ha crecido, pero no al nivel esperado. Cuando le toca enseñar lo que tiene en torneo exigentes como en Copa Oro, muestra dos caras que las condenan. Ese primer tiempo borró la propuesta expuesta en el segundo poniéndose de tú a tú ante Costa Rica con Álvaro Saborío, Bryan Ruiz, Joel Campbell y compañía. La esperanza de avanzar a la segunda ronda solo será posible si gana Haití, otro rival superior que ya se venció.

Fue partido táctico al inicio, jugando cada uno con el balón. Tocando, organizando jugadas en busca del espacio. Con poco Costa Rica hizo daño. Solo era cuestión de que se juntaran dos por cualquier sector de la cancha para reflejar diferencia. El rechace de un tiro de esquina encontró a Allan Cruz por la banda y filtró para Bryan Oviedo (6), quien con un fuerte disparo doblegó a Justo Lorente entre las piernas.

Un grito de Lorente despertó al equipo para seguir con su línea de juego: ordenados y presionando arriba. Así surgió un robo de balón en los linderos del área. Byron Bonilla tuvo despajado el remate y ejecutó desviado (12). La interpretación de jugada de Bonilla avisó de sus intenciones. Se tiró a la banda izquierda y empezó a mostrarse, amagó y encaró y el defensor lo derribó.

Bonilla pidió el balón, atrajó marca y se atrevió. Nicaragua dio un paso adelante con posesión de balón. Era el mejor momento en el juego de la Azul y Blanco, se durmió un instante y lo pagó caro. Un balón desde el área tica a la espalda de los centrales lo recepcionó Jonathan McDonald de espalda al marco en el área, aguntó la presión y tiró la diagonal. Desde atrás llegó solo Celso Borges (19) sacando un misil a media distancia imposible para Lorente. Dos toques un gol. Primer regalo.

El 2-0 no pesó tanto a los nicas. Costa Rica intentó rematar rápido y no pudo. Juan Barrera (30) en una jugada individual buscó llevarse a tres adversarios y fracasó. Era su primera intervención personal del encuentro, se necesitaba más pero solo estaba Bonilla apareciendo por todos los sectores de la cancha y generando alarmas: lo marcaron dos y si no pudieron pararlo los derribaron con falta.

Se oxigenó el mediocampo con la entrada de Daniel Cadena por Renato Punyed, quien estaba impreciso y desubicado. Cadena dio orden y organización. El equipo tuvo más la pelota y propuso, siempre con Bonilla (40), el jugador que sostiene la ofensiva nacional. El granadino se llevó a su marcador y centró cerrado provocando que el portero Leonel Moreira se complicara estrellando el desepeje al paral. El rechace quedó muerto pero nadie cerró.

Justo Lorente evidenció que no es el mismo de 2017. La concentración y reflejos han desminuido quedando en evidencia en el 3-0. Elías Aguilar cobró un tiro libre al punto de penalti. Nadie intervenido y el portero se quedó parado. El balón entró suavemente, un gol de portero que no se recuerda al menos en los últimos cinco años.

Otro cara mostró la Azul y Blanco en la segunda parte. Arriesgó más, no tenía que perder. Se implicó más Barrera (56), ausente en el primer tiempo, después siguió en lo suyo Bonilla: atreverse y hacer diferencia quitándose a su marcador y mandando un centro rematado arriba por Carlos Chavarría (52), quien sustituyó a Francisco Flores.

Óscar Duarte (58) coqueteó con el gol en cabezazo sacado por Marlon López, incansable. La presión en salida otra vez dio la oportunidad de gol. Chavarría interceptó el mal pase de Moreira, combinó con Barrera (60) y no se atrevió a disparar estando de frente. Su pase lo interceptó la defensa alejando el peligro. Costa Rica metió a los pesos pesados, pero Nicaragua no dio un paso atrás y el atrevimiento lo pagó caro con el tanto de Allan Cruz (), que completó la goleada.

Aceptable afición

19,140 aficionados ingresaron al Estadio Nacional de Costa Rica para ver el encuentro entre los locales y Nicaragua.

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