El invierno o el reinado de la influenza y los problemas respiratorios…

Muchas enfermedades que durante el verano mantuvimos a raya, comienzan a cobrar sus primeras víctimas,

Enfermedades en los animales aumentan con las lluvias. HOY/Archivo

El invierno ha llegado, sin duda alguna, y las copiosas lluvias comienzan a hacer su trabajo. Por un lado, llenar los ríos ya escuálidos y gravemente menguados tras un verano tan árido como hemos tenido que pasar, humedecer la tierra en forma suficiente como para comenzar a sembrar las primeras pasturas y cultivos, pero también mojar a todos los animales que viven y se mantienen al aire libre, disminuyendo sus defensas, reblandeciendo sus cascos y pezuñas que se vuelven muy sensibles a las contusiones con piedras y guijarros, y también, y no menos importante, el advenimiento de las enfermedades respiratorios en las diversas especies de animales.

Muchas enfermedades que durante el verano mantuvimos a raya, comienzan a cobrar sus primeras víctimas, desalentando a muchos productores a seguir en la ganadería, debido a las cuantiosas pérdidas de vidas animales que sufren: tripanosomiasis, hemoparasitosis, haemophillosis, clostridiosis y variados tipos de influenza se enseñoran de las fincas o animales de aquellos que no han sido previsores.

Todas estas enfermedades se hubieran podido prevenir, ya sea con manejos, con tratamientos o con vacunaciones, salvo, las influenzas, que dominan el mundo desde que el hombre es hombre, causando epidemias, pandemias y desastres doquiera que estén, y que en muchos casos ya son endémicas, es decir, las tenemos con nosotros por siempre.

La influenza es una enfermedad terrible, muchas de ellas son zoonosis (transmisibles al hombre), puede matar en un porcentaje bajo de casos, pero lo más preocupante es la disminución abrupta de las defensas, que abren las puertas del aparato respiratorio a otras enfermedades, además de disminuir en forma permanente la capacidad respiratoria.

En los animales, tenemos las siguientes influenzas: influenza aviar, causada por el virus influenza H5N1, zoonosis; influenza porcina, causada por los virus influenza H1N1, H1N2 y H3N2, zoonosis; influenza canina, causada por el virus influenza H3N2, puede afectar también a los caballos; influenza equina, causada por el virus influenza H3N8, puede afectar también a los perros; influenza bovina, o parainfluenza tipo 3, causada por un Paramyxovirus.

Estas enfermedades carecen de vacuna, salvo la equina, aunque la vacuna para la influenza equina no está disponible en Nicaragua, causan depresión, decaimiento, tos, vómitos, dificultad respiratoria y pérdida del apetito con el consiguiente enflaquecimiento del animal. La mejor manera de prevenir es mantener lugares secos, para que se guarezcan de las lluvias los animales, mantenerlos bien desparasitados, bien vitaminados, y sobre todo y lo más importante, bien alimentados. Ante el menor advenimiento de estos síntomas, hay que llamar urgente al veterinario, antes de arrepentirse por las pérdidas.

Dr. Enrique Rimbaud, director del Consultorio Animal, presidente de Fundación A.Mar.Te. y doctor en Medicina y Tecnología Veterinarias. Teléfono: 8852-1488

...

Notas Relacionadas