El Psicólogo de HOY: Nunca nadie te ha ofendido

¿No te has dado cuenta de que te pasas mucha parte de tu vida sintiéndote ofendido por algo que alguien te hizo? ¿Alguna vez pensaste sobre la pérdida de energía y gasto de tiempo que eso supone?

Solo has tenido el hábito de sentirte ofendido por aquellas personas a las cuales les has dado un significado más allá de lo que ellos pueden ser, han sido tus expectativas, lo que esperabas que ocurriera, lo que en realidad te ha herido. ¿No te has dado cuenta de que te pasas mucha parte de tu vida sintiéndote ofendido por algo que alguien te hizo? ¿Alguna vez pensaste sobre la pérdida de energía y gasto de tiempo que eso supone?

Las expectativas son algo que esperas, por tanto no son reales sino imaginadas y las creas tú mismo con tus propios pensamientos. Si esperabas de alguien una palabra, una atención, un favor y no te lo hizo, no tienes por qué sentirte ofendido; en realidad no te falló esa persona sino que han sido tus expectativas de lo que una amiga ideal, unos padres ideales, un esposo ideal en un mundo ideal y en una relación ideal debió hacer contigo las que fallaron. Lo que te lastima son tus propias ideas sobre cómo tienen que ser las cosas, desde tus propios parámetros.

El sentirte ofendido por lo que “te” hacen otros desaparecerá cuando te pares a reflexionar sobre el origen de lo que crees es una tremenda ofensa que te causa decepción, dolor emocional y sobre todo desvalorización de ti mismo al no recibir lo que esperabas te sientes indigno y tu autoestima es aboyada también.

Para justificar una expectativa o una ofensa todos recurrimos a la expresión: “Yo en su caso hubiera hecho tal cosa” Pero sí, claro, Tú, pero Tú eres Tú, con tus propias vivencias, creencias, principios, ideas. Todos esos elementos que te hacen único e irrepetible. El otro es él mismo con sus propias circunstancias y carencias.

Ahora bien, eso no significa que “tienes que tragarte por todo siempre”. El otro tiene todo el derecho del mundo de actuar como ha actuado (hablando de derechos), de la misma forma que yo tengo el derecho de que no me haya satisfecho que haya actuado así. Si te das cuenta cuando hablamos de sentirnos ofendidos apelamos a “nuestros derechos” y tendemos a ponerlos por encima de los derechos de los demás.

Tolerancia y Respeto, esas son las claves de la convivencia, pero, ¿te has puesto a pensar con quien convives 24h diarias 365 días al año? Contigo mismo y ¿Eres tolerante contigo mismo, no elevas tus propias expectativas sobre ti mismo y de verdad te respetas?  Si no eres tolerante conmigo mismo, si eres tu juez más exigente y a veces tu peor enemigo ¿Cómo puedes pretender llegar a ser tolerante con los demás?

Para empezar a evitar que el comportamiento de los demás siempre te ofenda primero debes revisar las expectativas de ti mismo, es posible que estés cayendo en el perfeccionismo y eso es atroz en las relaciones sociales con los demás. Te causa problemas con los otros y te lastima únicamente a ti mismo.

Psicólogo clínico. Encuéntrelo en Facebook como Psicólogo Martínez. Twitter: @PsicologoCli. Visita: www.psicologomartinez.com Teléfono: 8584-9784

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