Conozca un poco más sobre el asma bronquial

En Nicaragua se ha calculado que hasta 15 por ciento de la población presentan esta enfermedad

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El pasado 07 de mayo se celebró el Día Mundial del Asma Bronquial (AB): 250 millones de personas la padecen y produce al menos 255 mil fallecimientos anuales. Esta es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias de origen alérgico y en Nicaragua se ha calculado que hasta 15 por ciento de la población presentan AB.

Pueden ser asmáticos todas aquellas personas que nacen con atopia, que es la predisposición genética para presentar cualquier manifestación alérgica: alergias cutáneas, dermatitis atópica, alergias digestivas, rinitis alérgica, hiperreactividad bronquial y asma con diferentes grados de severidad.

El AB es la enfermedad crónica más frecuente en niños y con frecuencia se da el hecho de que muchos enfermos no son diagnosticados oportunamente y por tanto no reciben tratamiento correcto. La ignorancia popular en nuestro país ha propuesto tratamientos inútiles como grasa de gallina gorda, manteca de armadillo o cusuco, “píldora rosada”, etc.

Síntomas

La enfermedad puede iniciarse desde la primera infancia hasta la madurez y los síntomas pueden ser intermitentes o persistentes. Para establecer diagnóstico el médico internista recoge antecedentes familiares y personales de Atopia mencionados y causas que desencadenan la dificultad respiratoria.

Destaca dentro de los síntomas la tos, en ocasiones productivas con esputo o “gargajo” amarillento que aumenta durante noches o madrugadas.

Hay silbidos en el pecho o sibilancias, dificultad para respirar, sensación de “tórax rígido”, despertares nocturnos, historia de que el niño se cansa cuando corre en el recreo escolar, síntomas episódicos y como respondió al tratamiento que abre los bronquios (broncodilatadores).

Las consecuencias: insomnio, fatiga diurna, disminución de la actividad, ausentismo laboral y escolar. Complicaciones: trastornos psicológicos, trastornos del desarrollo, neumonías, insuficiencia respiratoria aguda y muerte.

Cuando se examina el paciente detectamos ensanchamiento de la salida del aire o espiración prolongada y ruidos de dificultad del pase del aire por las “tuberías” bronquiales que se llaman estertores sibilantes.

Esos bronquios experimentan en su interior inflamación que los estrecha y explica disminución del flujo o paso del aire en su entrada o salida a los pulmones.

Son factores desencadenantes de las crisis asmáticas: ejercicio, reflujo gastroesofágico y alérgenos o contactos ambientales: aire frío, olores intensos, hongos, polvo, polen. El estrés y las infecciones virales también juegan un factor importante.

El manejo del paciente asmático requiere buena relación médico-paciente, proporcionar información que detalle persistencia del padecimiento y fármacos a utilizar; aprender a utilizar bien los inhaladores y saber responder en casos de exacerbaciones.

Un asmático no puede fumar, el ejercicio tipo natación es recomendable, llevar una vida sana, ingerir cada día dos a tres litros de agua, tomar puntualmente su tratamiento y evitar contaminantes desencadenantes de crisis. Se puede tener buena calidad de vida con AB actuando de forma inteligente, la sociedad debe extender su mano solidaria a estos pacientes. ¡Larga vida y prosperidad!

Doctor Vicente Maltez Montiel, especialista en medicina interna de la clínica de especialistas Doctor Maltez. Rotonda El Periodista 3 cuadras al lago y 30 varas arriba, N° 15. Teléfonos: 8903-6211/8854-7884/2223-4333

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