¿Ya pensaste cómo serán las finanzas de tus hijos cuando sean adultos?

La educadora financiera Gisella Canales asegura que el mejor legado que podemos dejarle a nuestros hijos es enseñarles educación financiera, para que cuando sean adultos no sufran los mismos problemas que en este momento destacan en los adultos. Espera cada domingo en la edición impresa del Periódico HOY una columna diferente.

HOY

Sin dudas los padres queremos siempre lo mejor para nuestros hijos, pero la gran parte de las veces que pensamos en eso “mejor” lo relacionamos con bienes materiales, pero… ¿qué tanto nos estamos preocupando por su futuro financiero? No me refiero a abrirles una cuenta de ahorros o un seguro de vida o accidentes, pues si bien ambos son necesarios, se trata de recursos finitos, es decir que se acabarían eventualmente. Hoy quiero hablarle sobre un bien que depende de usted para que sus hijos lo adquieran, pero sobre todo que no es finito: la educación y particularmente la educación financiera.

Educación financiera consiste en adquirir los conocimientos y competencias para resolver de la mejor forma todos los aspectos relacionados al dinero: aprender a ganarlo, a gastarlo de forma inteligente, a retenerlo (ahorrarlo) y a hacerlo crecer (invertir).

¿Qué tanto saben sobre eso tus hijos? El mejor legado que podemos dejarle a nuestros hijos es enseñarles educación financiera, para que cuando sean adultos no sufran los mismos problemas que en este momento destacan en los adultos: sobrendeudamiento, falta de ahorros, mala administración de negocios y un sinnúmero de tropiezos con el dinero que nos afectan en el plano emocional.

Hoy le comparto tres tips elementales para empezar a instruir a los pequeños en el mundo de las finanzas:

1. Mientras más temprano, mejor. Nunca es demasiado pronto para empezar a hablar de dinero en casa. Al contrario, este debe dejar de ser “un tema de adultos” e incluir a toda la familia para que de esa manera todos contribuyan a las metas del hogar.

2. Llevar el ahorro a otro nivel. Ahorrar no es simplemente guardar dinero en un frasco, una alcancía o en el banco. Ahorrar es gastar menos hoy, para tener más disponibilidad para mañana. Y debe hacerse empujado por metas y es resultado de una planificación integral para que no sea un acto mecánico, sino un hábito transformador en la vida de nuestros hijos.

3. Predicar con el ejemplo. Aunque las finanzas de los padres o tutores no estén del todo bien, eso no debe ser excusa para no enseñar a los pequeños. Al contrario, debería ser la motivación: “Que no cometan las fallas que yo cometí”.

Por ello es elemental que en el proceso de aprendizaje prediquemos con el ejemplo controlando la forma en la que gastamos, enseñando a nuestros hijos a tener prioridades y materializar sueños en metas que sí se puedan cumplir. Debido a que este tema es casi desconocido en Nicaragua desde Dele Peso a sus Pesos queremos aportar a que nuestros niños sean adultos con libertad financiera, por ello a partir de este mes estamos promoviendo la campaña de educación financiera infantil Pesito a Pesito. Le invito a que la conozca en nuestro blog y haga parte de ella a sus pequeños.

Otras recomendaciones y abordajes temáticos de la educadora financiera  Gisella Canales (No deje de verles), visite su página:  Dele Peso a sus pesos

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