“No era un animal”, dice la madre de niño arrollado por camión

El niño Jonathan Pichardo Reyes, de 13 años, fue enterrado la tarde de este viernes en el Cementerio de Ciudad Sandino

Sorayda Reyes asegura que no superará este dolor. HOY/Yaosca Reyes

Managua
“Mi niño trabajaba y me ayudaba. Él decía: ‘Mamá yo te voy a reparar la casa para que ya no te mojés con la lluvia’, ese era el sueño de él…”, cuenta entre lágrimas Sorayda Reyes Molina, madre de Jonathan Nathanael Pichardo Reyes, de 13 años de edad, quien murió el jueves pasado bajo las llantas traseras de un camión recolector de basura en el vertedero de desechos de Ciudad Sandino.

Reyes aún no puede creer que no podrá acariciar más a su hijo, ni escucharlo reír. No podrá ver crecer al único varoncito que tuvo, quien ahora yace en un ataúd.

Su mayor dolor es que el autor del hecho —conocido como Pablo el Chaparro— y quien supuestamente se entregó por su voluntad a la Policía, no llevó al pequeño al hospital, no se detuvo ni siquiera después de haberlo arrollado.

Los niños vecinos con los que creció Jonathan Pichardo Reyes (q.e.p.d.) pasaron la noche en la vela del menor. Los adultos aseguran que estos no han querido dejar solo el ataúd donde descansa su amiguito.
HOY/ Yaosca Reyes

“Hubiera tenido corazón, me lo hubiera levantado, me lo hubiera llevado al hospital, no que él salió huyendo. Era un niño, no era un animal… me le arrancaron la vida a mi hijo, por eso yo quiero justicia”, insiste Reyes.

La señora también comenta que por parte de la Alcaldía de Ciudad Sandino recibieron el ataúd y el préstamo de algunas sillas plásticas. Pero cuando solicitaron apoyo de la comida para la vela, les dijeron que eso no podían darles.

“Aquí no se les puede estar dando solo café y pan a la gente. Nosotros no teníamos para darle algo más de comer a todos nuestros vecinos que nos han apoyado mucho en estos momentos, hoy todos dejaron de ir a trabajar para acompañarnos… No nos quisieron apoyar con eso después de todo este dolor”, dice indignada Neysi Pichardo, una de las hermanas mayores de fallecido.

HOY/ Yaosca Reyes Centeno

Esta familia ni siquiera tiene una mesa donde poner el ataúd del niño, así que tuvieron que prestar otras sillas plásticas a una iglesia evangélica para poder colocarlo encima.

“Soy una mujer de escasos recursos, no tengo trabajo y el único apoyo que tenía se me fue. Yo necesito ayuda”, finaliza Sorayda Reyes.

Uno de los testigos

Lester Torres, testigo principal del accidente dice que ya brindó sus declaraciones en la Policía y que le dijeron que este viernes el conductor sería llevado a los juzgados para ser acusado.

“Llegaré hasta donde Dios me lo permita. Voy hacer que ese hombre pague por que es un gran sinvergüenza, está mintiendo… Yo solo estoy diciendo la verdad, ese hombre no quiso quedarse después que el niño se murió”, dice Torres.

...

Notas Relacionadas