Informe sobre violaciones a los derechos de excarcelados

“Son los días y nosotros soñamos que nos agarran, que nos echan presas… Son los días y nosotros no hemos podido superar muchas cosas”, así inicia el testimonio de una mujer que pasó por las celdas de tortura que el régimen de Daniel Ortega

Gonzalo Carrión, abogado y Gonzalo Carrión miembro del Colectivo Nicaragua Nunca+. HOY/Archivo

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca+, presentó un informe preliminar sobre violaciones a los derechos humanos en contra de personas excarceladas por el régimen orteguista. Titulado “Volviendo a ser humano”, es una amplia recopilación de testimonios basadas en 17 entrevistas con víctimas directas, el análisis de 7 cartas de presos políticos, 15 entrevistas de excarcelados publicadas en diferentes medios de comunicación, 22 fotografías y 54 notas periodísticas.

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Son los días y nosotros soñamos que nos agarran, que nos echan presas… Son los días y nosotros no hemos podido superar muchas cosas”, así inicia el testimonio de una mujer que pasó por las celdas de tortura que el régimen de Daniel Ortega ha utilizado para violar los derechos de cientos de nicaragüenses que fueron secuestrados por paramilitares y policías durante el primer año de las protestas que estallaron el 18 de abril de 2018.

El resultado de este informe es la confirmación de un patrón de espionaje, seguimiento, secuestro y tortura por parte de la Policía Orteguista en conjunto con grupos paramilitares, en contra de civiles que se han manifestado en contra de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

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Policía orteguista reprime a la población por manifestarse en carretera Masaya. HOY/RobertoFonseca

Amenazas directas antes del secuestro

Según el testimonio de los excarcelados, antes de ser secuestrados por agentes de policía o paramilitares “las víctimas fueron amenazadas, incluidas en listas, perseguidas o agredidas físicamente”, señala el informe. En 10 de los casos estas amenazas fueron extendidas a familiares de la víctima a los que amenazaron con violación, detención o muerte.

Una de estas amenazas fue dirigida contra la familia de las hermanas Tania Verónica y Olesia Muñoz Pavón, en una nota les aseguraron que “cuando ellos (policías y paramilitares) entren en la caravana de la paz, las van a asesinar junto con toda su familia y los niños”.

La soprano Olesia Muñoz Pavón (izquierda) y Tania Verónica Muñoz, ambas de Niquinohomo, acusadas en los juzgados de Managua. HOY/Archivo

Las amenazas eran dirigidas en mayor medida a disidentes del Frente Sandinista y ciudadanos que estuvieron protestando en los tranques y barricadas. Dichas listas eran levantadas por simpatizantes orteguistas y los secretarios políticos departamentales.

Gonzalo Carrión miembro del Colectivo Nicaragua Nunca+, dijo sobre este informe que es una “pequeña muestra de los que es la gravedad de la violencia del régimen”, así mismo afirmó que encontraron “claros patrones de represión que se repiten en la mayoría de los casos.

Los secuestros

Este informe detalla la manera en la que fuerzas paramiliares en conjunto con miembros de la Policía se movilizaban abordo de camionetas y armados con fusiles de guerra realizaban secuestros.

Los paramilitares ejecutaron la llamada operación limpieza que dejó luto en las familias de Carazo. HOY/ Archivo

Además dichos secuestros eran realizados con violencia fisica y psicológica. Las zonas mayormente golpeadas fueron el abdomen, espalda y torso utilizando para ello el bastón policial, culatas de armas de largo alcance, puños y patadas”, detalló Carrión en entrevista con La Prensa.

La víctima era encapuchada y amordazada y llevadas a “cárceles clandestinas”. Según el documento estas operaciones se caracterizaban por su rapidez con que la persona era emboscada, encañonada, esposada, montada a la fuerza a la patrulla y durante el camino fuertemente golpeada.

Los interrogatorios y la tortura

Te colgaban con la punta de los pies para arriba, te daban golpes hasta dejarte inconsciente”, describió una de las víctimas que fue entrevistada por Nicaragua Nunca+.

En los interrogatorios siempre estaba presente uno o más oficiales y en muchos casos paramilitares. Los excarcelados describen métodos de tortura brutales, en los que se utilizaban herramientas como alicates, pistolas eléctricas. Antes de esto ya habían sido obligados a desnudarse y fotografiados.

A los detenidos los obligan a desnudarse, aun frente a oficiales del sexo opuesto, y a hacer 50 sentadillas, mismas que se deben de volver a hacer si no se completan”, describe el informe.

Estos interrogatorios buscaban información de quienes participaban en las marchas y tranques, una de las preguntas más recurrentes era quien les pagaba a los manifestantes y si tenían armas. Cada sesión de interrogatorio y tortura podía durar hasta media hora y se realizaban por las mañanas y la noche. Algunos excarcelados aseguran que en casos extremos los llegaron a interrogar y torturar de madrugada.

Las diferentes celdas

Los testimonios señalan que dentro de las cárceles habían diferentes tipos de celdas. Desde hechas de vidrio polarizados, otras eran completamente cerradas y sin ventanas, hasta las celdas de castigo de unos pocos metros donde apenas podía alcanzar una persona.

De entre los entrevistados dos mencionan una serie de celdas subterráneas llamadas “El Caracol”, ubicadas en las instalaciones de la antigua Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocido como El Chipote.

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Las instalaciones de El Chipote.
HOY / Archivo

Según ambos testimonios en este lugar había varias salas de tortura. Según otro testimonio recogido por los defensores de derechos humanos, en una de las celdas ponian a la vista del interrogado “una plancha, armas de fuego, esposas, alicates, tenazas y machetes”

El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca+, informó que este informe preliminar será completado en los próximos meses y se brindará una serie de conclusiones finales sobre estos graves señalamientos de violaciones a los derechos humanos. Según Gonzalo Carrión desde el exilio van a seguir realizando su labor para registrar la mayor cantidad posible de denuncias de las víctimas del orteguismo.

Tras 5 días en celdas de castigo

El periodista y preso político Marlon Powell y otros 9 presos políticos lanzaron un “llamado de auxilio” luego de pasar hacinados 5 días, en una celda de castigo en el Sistema Penitenciario Nacional, Jorge Navarro “La Modelo”.

Marlon Powell Sánchez es periodista y tiene 49 años. Dirigía el programa radial “El dedo en la llaga”. HOY/Cortesía
Marlon Powell Sánchez es periodista y tiene 49 años. Dirigía el programa radial “El dedo en la llaga”. HOY/Cortesía

Según la abogada Nohemi Guerrero, el periodista permanece en condiciones “pésimas” desde el primero de mayo, día en que se realizó la audiencia inicial en su contra donde es acusado de crimen organizado, robo agravado e incendio en perjuicio del Estado de Nicaragua.

Guerrero se encargó de realizar las primeras diligencias legales en defensa de Powell, que el primero de mayo protestó al ver que le habían asignado como abogado a un defensor público, por lo que no quiso firmar el acta de la audiencia y protestó frente al juez.

“Luego de eso el señor Powell fue enviado a la celda de castigo junto a los otros presos, parece que les molestó que don Marlon no aceptara la defensoría pública”, señaló la abogada Guerrero.

Los nombres de los otros presos políticos son: David Duran, José Santos Sáchez, Douglas Baltodano, Steven Espinoza, Orlando Thomas, Stiven Omier, Erick Carazo, Roger Díaz, Marlon Powell y alguien con las iniciales J.C.M.

Esta información fue escrita en una carta por uno de los reos que permanece en la celda de castigo y que puedo entregar a un familiar durante una visita. Según este familiar los reos se encuentran desesperados por las altas temperaturas, la poca ventilación y piensan que “no van a salir adelante”.

En la celda no hay donde dormir y los reos tiene que hacer sus necesidades en un agujero en el piso de la misma celda. “Estas personas están desesperadas por estas condiciones en las que están y por eso están lanzando esta llamada de auxilio”, finalizó la abogada Nohemi Guerrero.

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