¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad forma parte de la condición humana y sirve para afrontar situaciones de inminente peligro o que supone un riesgo.

La ansiedad forma parte de la condición humana y sirve para afrontar situaciones de inminente peligro o que supone un riesgo. La ansiedad entonces es una alerta anticipatoria para que busquemos alternativas que nos ayuden a afrontar o solucionar el problema que nos generó esta dificultad emocional. Sin embargo, cuando no logramos esta dinámica y la ansiedad es demasiado intensa, esta se convierte en una fuente de angustia y sufrimiento que nos paraliza por completo.

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En este estado la característica principal es una sensación de desasosiego generalizado y persistente. Lo más habitual es que la persona se queje de estar siempre nervioso, así como sufrir otros síntomas como temblores, tensión muscular, sudoración, mareo, vértigo, falta de aire y taquicardia.

La ansiedad se convierte en un trastorno más frecuentemente en situaciones donde el ambiente es hostil y cargado de incertidumbre, pero sobre todo cuando nuestra cognición se ve invadida por la emoción que se apareja a la ansiedad, que es el miedo.

Entonces sentir ansiedad es una alerta, pero cuando esta se asienta en nosotros física y mentalmente y no actuamos para tomar las decisiones necesarias para contrarrestar la situación que nos la disparó, entonces dejamos la puerta abierta para que el miedo entre a sus anchas y haga mancuerna con la ansiedad. He allí la paralización.

En un estado natural y no desbocado, la ansiedad es útil en nuestro día a día. Es normal sentirla ante la cercanía del tiempo límite para entregar un trabajo o una tarea escolar, cambios espontáneos en nuestra rutina diaria, en la espera de una respuesta a algo que consideramos muy importante, en situaciones que nos generan estrés como la cercanía de un examen académico importante, la sensación anterior a enfrentarnos a un público, etc.

El problema estriba en nuestra mente, ¿por qué? Porque esta nos pone en la imaginación únicamente la posibilidad de que fallemos en lo que vamos a hacer o que no recibamos la respuesta que queremos como una certidumbre, en vez de evaluar también el otro lado de la moneda en donde todo nos podría salir de manera satisfactoria.

Si esto te sucede muy a menudo, entonces podemos hablar de un trastorno de ansiedad que lógicamente amerita terapia psicológica. Después de un determinado tiempo sufriendo ansiedad, va a llegar un momento en que tu cerebro esté cansado y agotado, creerás que te estás volviendo loco y que no puedes controlar la situación que estás viviendo, pero tranquilo, no te estás volviendo loco, simplemente tus pensamientos se están viendo afectados por tu estado anímico y puedes incluso llegar a creer que estás perdiendo el control.

Parte del inicio del tratamiento psicoterapéutico es aprender a aceptar la ansiedad como algo natural y mecanismo de alerta. Luego pasamos a la etapa de identificación de orígenes y detonantes, y por ultimo, a adquirir herramientas que te sirvan como opciones en cada determinada situación y así estar mejor preparado para tomar decisiones adecuadas en estas mismas. Entonces estarás preparado para lidiar con la ansiedad y convertirla en tu aliada y no en tu enemiga.

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