Viuda de comerciante asesinado reclama a Policía C$ 100 mil

Graves señalamientos de familiares: supuestos ladrones lo atropellaron y policías lo remataron con tiro a la cabeza y al costado

Familiares del comerciante contradicen la versión policial y acusan a la institución. HOY/Wilihi Narváez

Familiares del comerciante contradicen la versión policial y acusan a la institución. HOY/Wilihi Narváez

La Policía se niega a entregar los más de 100 mil córdobas que andaba Heldrick Alberto Amaya Barrios, de 40 años, tras asesinarlo de un balazo en la cabeza y otro en un costado. La denuncia fue realizada ayer por la viuda Cecilia Isabel Chávez Dávila, quien tenía 19 años de casado con la víctima y tres hijos procreados con él.

Lea también: Comerciante fallece por disparos de Policía

“Tienen prueba de que él andaba su agenda y su bolso donde andaba ese dinero que terminó de cobrar. Andaba más de 100 mil córdobas. Mi hija trabaja con él. No me dan ni su celular, ni su cédula, ni el dinero que le ocupan. En las imágenes del 10 (canal televisivo) sale su agenda y bolso donde andaba su dinero. A mí no me dan nada. Dicen que eso lo van a tener como prueba. ¿Prueba de qué?”, cuestionó la viuda.

El comerciante Heldrick Alberto Amaya Barrios, de 40 años. HOY/Cortesía
El comerciante Heldrick Alberto Amaya Barrios, de 40 años. HOY/Cortesía

A Heldrick le cambió la vida años atrás cuando se ganó un billete de la lotería y empezó a trabajar el dinero. Era prestamista del mercado Oriental. Su casa está ubicada en ese mismo centro de compras. Ayer, sus restos eran velados en las cercanías de la Caimana, y por la tarde fueron sepultados en el cementerio Jardines del Recuerdo.
Policía dispara y remata

“Mi hermano anduvo investigando. Él estaba vivo (presuntamente fue atropellado por el carro de color rojo), un vigilante lo estaba ayudando. Un policía dijo que lo dejara. Y la Policía lo remató en el suelo”, afirmó la viuda.“A mi hermano le dijeron que cuando quería levantarse, le pegó (un oficial) el segundo disparo”, repitió.

Admitien autoría

Horas antes de su muerte, la víctima estuvo en un bar. La Policía mediante un comunicado admitió que a Heldrick lo mataron durante un supuesto intercambio de balas. En la nota, la Policía informó que cuatro sujetos estaban asaltando a eso de las 9:00 de la noche del sábado 27 de abril en el sector de Bello Horizonte y habrían recibido una llamada a la línea 118.

Lea también: Familia de artesano acusa a Policía por su asesinato en retén

“¡Alto, Policía Nacional!”, sentenciaron los uniformados a sujetos que se desplazaban en el auto color rojo. Así inició la persecución acompañada de disparos, hasta terminar de la Casa de los Encajes, dos cuadras abajo, en el mercado Oriental, y estos atropellaron a dos vigilantes y a una trabajadora por cuenta propia. Según la familia, también a Heldrick.

Hubo un segundo fallecido de los supuestos delincuentes cuya identidad no fue posible conocer. Además, resultaron lesionados Marlon Alexander Molina Bermúdez y Pedro José Rodríguez Mendoza, alias Picolo.

“Sé que tiene un disparo en la cabeza”, lamentó Cecilia Chávez. Ella estuvo siendo interrogada en la Dirección de Auxilio Judicial Nacional (DAJ); posteriormente la tarde del domingo, los agentes allanaron su propiedad, pero no ocuparon nada.

“La oficial que me tuvo en entrevista y no se refirió a nada, me dice: ‘Así como usted quiere esclarecer lo de su marido, nosotros queremos saber si tuvimos responsabilidad o fue accidentado’. Pero a mí no me dan declaraciones”, detalló.

Familiares y amigos de la víctima aseguran que el hombre era honesto y trabajador, no como dice la Policía que era parte de una banda criminal. HOY/Wilihi Narváez
Familiares y amigos de la víctima aseguran que el hombre era honesto y trabajador, no como dice la Policía que era parte de una banda criminal. HOY/Wilihi Narváez

Los familiares del prestamista insisten que no viajaba en el automóvil y desconocen quiénes eran los ocupantes. “Toda la gente lo conoce que era prestamista”, aseguraron.

Recordaron que en una ocasión la Policía lo retuvo saliendo de un banco. “Querían el dinero, pero él les probó que era suyo”, dijo la viuda.

Crímenes quedan impunen

Managua
Yaosca Reyes Centeno

Cuando la integridad de un familiar está en peligro por falsas acusaciones por parte de autoridades policiales, lo mejor que pueden hacer sus parientes es tratar de limpiar la imagen de la persona ante los medios de comunicación o de los organismos defensores de derechos humanos, así lo estima el abogado Pablo Cuevas, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH). “Este tipo de situaciones es una constante en la actitud de la Policía. Nosotros mismos hemos visto la fabricación de este tipo de señalamientos por parte de estas autoridades”, refiere Cuevas.

El defensor de derechos humanos recuerda que en una ocasión, la Policía acusó de tenencia ilegal de armas a un grupo de ciudadanos, y como prueba presentó una constancia de la Dirección de Armas Explosivos, Municiones y Materiales Relacionados (DAEM) de Managua, donde constaba que ninguno de ellos tenía permiso de portación de armas. Pero dichos acusados eran originarios de Estelí, y de la DAEM de esa ciudad también fue emitido una constancia donde se reflejaba que las armas sí habían sido registradas y que los hombres tenían sus papeles en regla.

“Lo que quiero decir, es que ante ese tipo de hechos hay poca credibilidad por parte de la Policía Nacional”, refiere Cuevas.

El abogado señala que las familias deben buscar todo el material posible para desmentir lo que se dice de sus familiares, demostrar que en realidad eran ciudadanos honorables, sin ninguna conexión con delitos. Puntualiza que en un Estado de derecho, cualquier ciudadano podría empezar un proceso en contra de las autoridades que levantaron falsos contra la integridad moral de familiares fallecidos, pero que ese tipo de procesos son muy difíciles que se realicen en un país como el nuestro.

Al no haber independencia de poderes, es muy difícil que la familia de Heldrick Amaya Barrios pueda denunciar las injurias de la Policía contra él, ante el sistema judicial o la misma institución policial. “Es imposible que pueda llevar un proceso como ese en las circunstancias que vivimos”, finaliza Cuevas.

Investigaciones como novelas policíacas

1
El silencio policial es la primera característica que resalta en casi todos los casos donde hay muertos de por medio. Aunque en el último año la Policía ha callado en casos relacionados a la crisis. En situaciones similares a la de la muerte de Heldrick Amaya, la institución no aclarar de forma inmediata a los familiares o al público qué es lo que en realidad pasó. Y las especulaciones crecen a su alrededor.

2
La invención de antecedentes criminales es la segunda característica que promueve la Policía en sus “investigaciones”. Suelen retomar los antecedentes criminales como un motivo suficiente para ejecutar cualquier acto contra las personas o para justificarse sus decisiones como institución. Algo similar ha ocurrido durante este año de crisis sociopolítica, cuando sin escrúpulos, la Policía inventa historiales delictivos.

3
Los resultados y pruebas de las investigaciones que últimamente realizan los agentes de la Policía, nunca son presentados con claridad. Son dados a conocer en medios del gobierno que nunca cuestionan las explicaciones plagadas de medias verdades y de fuentes dudosas. Familias de víctimas y victimarios se enteran por esta vía de una serie de aspectos de sus parientes que rayan en fantasías.

...

Notas Relacionadas