Nahum Adriac Nicaragua: el exiliado de la casa rodante

Fue apresado y manipulado por el régimen orteguista, salir del país en su microbús fue su salvación, hoy día viaja por toda Centroamérica y se gana la vida vendiendo artesanía y otros objetos.

Nahum Nicaragua, luchó contra las injusticias gubernamentales desde el 2013 con el asalto del OcupaINSS. Participó en las protestas para salvar la reserva Indio Maiz y fue parte del estallido social en 2018. Cortesía: Arturo Rivera

HOY

Nahum Adriac Nicaragua de 31 años siempre quiso viajar por Centroamérica en su microbús Volkswagen Kombi de 1977, tenía planes de ahorrar suficiente dinero hasta sentirse seguro de dar el gran paso, pero todo cambió cuando fue apresado por el régimen orteguista el 07 de octubre del 2018 en el parqueo del centro comercial Metrocentro.

Tres días en El Chipote les bastaron para convencerse de que tenía que exiliarse, viajar, esta vez no solo por placer sino para salvar su vida. Había sido señalado de golpista por participar rigurosamente en plantones desde el 2013, con el asalto del OcupaINSS, también, señalado de ser uno de los iniciadores de las protestas contra el gobierno por la quema del Indio Maíz y claro, asimismo, se le achacó culpa por el estallido social que brotó en abril del 2018.

Microbús Volkswagen Kombi de 1977. HOY/Cortesía: Arturo Rivera

Y es que ciertamente, Nahum Adriac Nicaragua siempre fue un joven inquieto, amante de la justicia y jamás le tembló la voz para asegurar que el gobierno de Ortega era corrupto e inhumano. “Yo anduve en todas las protestas, el 18 de abril me rajaron la cabeza, a mí y Ana Quiros. Luego anduve apoyando a los universitarios, llevándole víveres, con mi vehículo trasladando heridos, participé en todas las marchas”, comparte Nahum por primera vez a un medio de comunicación.

En el Chipote, los esbirros querían a toda costa criminalizarlo, le culparon de elaborar bombas molotov, y de estar financiado directamente por Dora María Téllez y el MRS, fue tanta la insistencia que le hicieron grabar un video, donde supuestamente delataba a Téllez y otros dirigentes, “me dijeron que si no hacía el video me iban a procesar y no saldría de prisión nunca, lo hice porque tenía que salir, era la única manera”, cuenta.

Pero como era de esperarse, no bastó el video. Por ser un fuerte opositor, los paramilitares se encargaron de atormentarle con llegar a su trabajo, a su casa, le llamaban por teléfono, le escribían mensajes “eso fue lo que me empujó aún más a salir, renuncié a mi trabajo, mi esposa también y con nuestras liquidaciones nos preparamos para salir del país en la Kombi”, relata al HOY vía telefónica desde algún lugar de Centroamérica.

Reinventándose

De una mala experiencia, Nahum, contador de profesión, junto a su esposa, resolvieron sacar lo mejor, dejaron las comodidades del hogar para juntos salvarse de una muerte segura en Nicaragua. No van por los distintos países pidiendo asilo, tampoco en busca de trabajo. Con sus manos y la ayuda de otros viajeros, hoy día emprenden un negocio de artesanías; elaboran pulseras con piedras semipreciosas, llaveros de madera, tela, postales, venden camisas con temas nacionales y viven una vida sencilla pero sin miedo.

Aseguran que a diario despiertan en algún lugar cerca de la carretera, a veces frente a playas paradisiacas, montañas heladas, ciudades hermosas, llenas de cultura y a donde muestran con nostalgia la bandera de su país, confiados en que nadie les va a reprimir por alzarla. Afirman que lo mejor que se aprende al viajar de esa manera es la humildad.

Nahum y su esposa disfrutan de los paisajes más hermosos cada día. HOY/Foto: redes sociales

“Los viajeros son gente solidaria, tan buena, que se despojan para ayudarte, hemos aprendido a compartir lo poco que tenemos, es mejor tener amigos que dinero”, destaca Nahum quien nunca olvidará el día que salió de su casa y se despidió de la familia, “fue el 23 de marzo de este año y ese día decidimos no regresar al país hasta que se fuera el dictador, actualmente pensamos igual: no volveremos, él tiene que salir primero”.

Preparados para el viaje

En el microbús los viajeros llevan víveres y todo tipo de objetos útiles para cada emergencia. HOY/Foto: redes sociales

Nahum y su esposa sabían que vivir en una casa rodante no era nada sencillo. Por eso, se dieron un tiempo para prepararse. Con el dinero de sus liquidaciones, ambientaron el microbús, retiraron los asientos y crearon una especie de habitación. Compraron un sofá cama, una canastera, un panel solar, una batería, algunos accesorios para realizar llaveros, víveres, y hasta un botiquín médico.

“Ahí se nos fue la mayor parte la liquidación, sabíamos que nos faltaban más cosas, pero para los viajes siempre faltan cosas y había que salir, era una emergencia, no podíamos esperar”, explica Nahum.

Puntualiza también que en lo concerniente a la gasolina, aún tienen cómo defenderse, además las ventas de artesanías han ayudado mucho. No ha sido fácil para la pareja adaptarse a la nueva vida, pero están motivados y agradecidos con la vida, reconocen que otros nicaragüenses viven el exilio de forma dolorosa y ellos han sido afortunados.

“Nuestra bendición es que tenemos amigos en toda Centroamérica, porque yo participaba en clubes de Volkswagen, una de mis pasiones, ya antes había asistido a los eventos en la Kombi, siempre regresábamos por nuestros trabajos. Todas esas amistades ahora nos dan la mano y se complacen en ayudarnos porque conocen nuestra situación y la de Nicaragua”, afirma Nahum.

Libre movilización

Nahum es parte de clubes de Volkswagen en toda Centroamérica, anteriormente ya había viajado en su Kombi a varios eventos, no así por tiempo ilimitado y sin destino. HOY/Foto: redes sociales.
  1. La meta de los exiliados de la casa rodante es llegar hasta México, aseguran Estados Unidos no les interesa.
  2. Gracias al Convenio Centroamericano de libre movilidad o CA-4 viajan libremente por Guatemala, El Salvador, Honduras.
  3. En la frontera de honduras y el Salvador solamente les piden cédula de identidad, la circulación del vehículo y llenar un formulario.
  4. “Pero, vamos ocupando el pasaporte, porque te lo sellan y queda prueba de entrada y salida, ahora a los nicaragüenses nos mandan al escáner y es por el trato que le dan a los centroamericanos en Nicaragua”, refiere Nahum.
  5. La visa de los viajeros se vence en los primeros días de junio, quieren llegar lo más pronto a México para disfrutar de los paisajes y después volver a los países de la CA-4, (a excepción de Nicaragua) donde estarán turnándose de país en país hasta que Ortega abandone o sea sacado del poder.

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