Madres y familiares protestan en silencio por libertad de sus hijos

Los manifestantes se taparon la boca porque no quieren conflicto con la Policía

Plantón, catedral, madres, presos políticos, policía, represión, Nicaragua

El plantón en los predios de la Catedral de Managua duró unas dos horas. HOY / Roberto Fonseca

HOY

Un plantón en silencio realizaron ayer madres y familiares de los presos políticos en los predios de la Catedral de Managua. La demanda: la liberación de sus hijos.

A la protesta se unieron estudiantes y profesionales de la salud. El plantón duró unas dos horas, inició a eso de la 9:00 de la mañana y finalizó con la misa del mediodía.

Durante todo el plantón no se gritaron consignas ni demandas. Los participantes se taparon la boca con un pañuelo o con un tapabocas —como el usado por los médicos—, de manera simbólica, para demostrar que no quieren confrontación ni provocar conflicto.

Esta vez la Policía Orteguista (PO) no rodeó la iglesia sonando las sirenas de las patrullas, aunque sí había presencia policial en los alrededores de la catedral, como ya es costumbre.

Eimy Ramos, una de las madres que participó en el plantón, relató las torturas que ha sufrido en la cárcel su hijo Dilan Antonio Zeledón, de 21 años, quien estudiaba Contabilidad en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua de Matagalpa (UNAN-Matagalpa). Zeledón fue detenido por la PO hace 10 meses por abandonar la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), organización estudiantil que obedece a los intereses del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

“Fue torturado salvajemente porque lo tienen como traidor. Está enfermo, convulsiona, tiene reventado su oído, ya no escucha. Cuando él estuvo en el Chipote me le pusieron choques eléctricos en sus testículos, me le dieron golpes eléctricos en la cabeza, lo guindaban de los brazos, le dieron con la cacha de la pistola en la cabeza ahí fue que entró en convulsión”, dijo Ramos, originaria de Matagalpa.

Sorayda Oporta, mamá del preso político Juan José López, indicó que “como madre tenemos miedo, pero por nuestros hijos somos capaces de todo: de perder el miedo, de exponernos, por nuestros hijos vale la pena, porque salieron de nuestras entrañas”. López lleva un año en la cárcel, siendo uno de los primeros detenidos por llevar víveres a los estudiantes de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).

...

Notas Relacionadas