Obispo Báez confirma que fue alertado de plan para asesinarlo

Llamado del papa para establecerlo en Roma de forma temporal, es un exilio forzado coinciden varias voces críticas al gobierno

Uno de los obispos más queridos en Nicaragua, Silvio Báez. HOY/Oscar Navarrete

Uno de los obispos más queridos en Nicaragua, Silvio Báez. HOY/Oscar Navarrete

El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, supo que había un plan para matarlo. Corría el mes de julio del año pasado y el país entero sufría la represión más cruda en tiempos de paz de la que se tenga memoria.

Eran días de crímenes ordenados desde el poder gubernamental ejercido por Daniel Ortega para frenar la rebelión cívica iniciada en abril y el religioso alzó su voz en defensa de una población que sangraba desarmada viendo morir a sus hijos en los barrios, las calles y hasta sus mismas casas. “Es verdad, es verdad”, dijo ayer al anunciar que se va a una especie de exilio forzado, pero recomendado por su superior el papa Francisco, y será efectivo después de la Semana Santa en Roma, en la Santa Sede.

Reveló que en medio de las protestas contra el Gobierno en julio pasado, la Embajada estadounidense lo llamó para informarle que tenían “plena certeza de que había un plan” para asesinarlo. “Incluso me dijeron en dónde podía ser, cómo podían estar vestidos los que iban a tomar la acción y que tomara mis precauciones”, indicó.

Daniel Ortega atacó a los obispos y los acusó de “golpistas” en plaza pública. El pecado de los religiosos fue recomendarle lo que todos los sectores del país exigen: adelanto de elecciones. HOY/Oscar Navarrete
Daniel Ortega atacó a los obispos y los acusó de “golpistas” en plaza pública. El pecado de los religiosos fue recomendarle lo que todos los sectores del país exigen: adelanto de elecciones. HOY/Oscar Navarrete

A Roma

El papa “le ha pedido que pueda ir un tiempo a Roma”, dijo el cardenal Leopoldo Brenes, al anunciar la salida del país de monseñor Báez. Recordó que el obispo auxiliar se reunió con el pontífice en la capital italiana y ahí acordaron su salida del país.

Báez, de 60 años y 34 de ejercicio sacerdotal, dijo que ha llorado por el traslado, pero que lo acepta con “obediencia amorosa”.  “Yo no he pedido salir de Nicaragua, quiero dejar claro que mi corazón ha estado siempre aquí en mi tierra, en medio de mi pueblo”, expresó Báez, quien con la voz entrecortada aseguró que se va “con la conciencia tranquila de haber cumplido la misión” encomendada.

“No sé lo que me espera, el papa solo me ha pedido que vaya”, agregó el obispo. Relató que le comentó al pontífice que su vida ha estado continuamente amenazada, sin que eso le impida realizar “críticas constructivas” sobre la situación del país. Agregó que en estos meses de crisis política en Nicaragua hubo “continuamente drones encima” de su apartamento. “La cantidad de amenazas por teléfono son incontables, he cambiado mi número cuatro veces en menos de un año”, contó.

Exilio forzado

 

Creo que su salida es producto de su voz clara, directa, de justicia y de transparencia, que no gusta al poder. No descarto que hayan pedido su retiro, pero es mejor que se vaya porque en Nicaragua corre mucho peligro”. Cirilo Otero, Sociólogo.

 “Es lamentable que el obispo (Báez) se sume a la lista de exiliados por la represión, pero si el pontífice sabe que había un plan para asesinarlo es correcto que se lo lleve a Roma mientras los criminales están en el poder”. Dora María Téllez, opositora.

 

El exilio forzado de (monseñor Báez) es un duro golpe a la lucha por la democracia en Nicaragua”. Sergio Ramírez, escritor nicaraguense.

...

Notas Relacionadas