Menos vida comiendo muy salado

Aquellas personas que piensan no tener tiempo para una alimentación saludable, tarde o temprano deberán dedicar esfuerzos para atender la enfermedad y evitar la muerte.

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Hace miles de años Hipócrates, padre de la Medicina, dijo que “la vida estaba en la comida”. Con el paso del tiempo sabemos que también podemos encontrar mala calidad de vida y muerte como consecuencia de ingerir algunos alimentos. Influye cantidad y calidad de lo que comemos.

Aquellas personas que piensan no tener tiempo para una alimentación saludable, tarde o temprano deberán dedicar esfuerzos para atender la enfermedad y evitar la muerte.

Hace más de una década se promueve en el mundo la necesidad de reducir el contenido de sal en los alimentos ya que su consumo excesivo contribuye a la Hipertensión arterial y sus complicaciones, mal funcionamiento de los riñones, osteoporosis, obesidad y demencia de Alzheimer.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la ingesta diaria de sal (cloruro de sodio) debe ser menor de cinco (5) gramos, lo cual no se cumple. Por ejemplo, los argentinos ingieren 12 gramos, brasileños 11 gramos, en Canadá, Chile y Estados Unidos el promedio es de 8.5 a 9 gramos.

Conviene recordar que si bien es necesario el comer es una necesidad, hacerlo de forma inteligente es un arte. De ahí la naturaleza de estas campañas educativas que persiguen concientizar sobre los peligros de abusar de la sal, comparables con una forma lenta de envenenarse.

La mayoría de la sal que consumimos no viene de los saleros, sino de alimentos procesados como pan, embutidos, encurtidos, enlatados en general, carnes curadas, sopas “rápidas “en cubitos o en otras formas de presentación, toda la comida chatarra, salsas, aderezos y condimentos artificiales en general. La comida de restaurante, en especial china, suele abusar de la sal.

Un ejemplo de lo dañina que puede ser la presencia abusiva de la sal en nuestros alimentos lo constituye el método de elaboración del queso en nuestro país: por cada libra del producto se adicionan 14 gramos de sal como mínimo. La tradicional sopa de queso de la Cuaresma casi siempre acaba siendo una terrible infusión salada de queso con sal y más sal.

Es recomendable nunca olvidar que si toca consumir enlatados debe leer la etiqueta donde se informa el contenido de sodio, se asombraría usted de que pequeñas latas llegan a contener 800, 1000 o más miligramos de sodio.

En el hogar hay que insistir en reducir sal de las comidas, lo cual es beneficioso no solo para pacientes cardiovasculares sino para todos en general. Asar, cocinar a la plancha y al vapor son métodos preferibles a la hora de preparar carnes. Frutas, verduras, té, café instantáneo, condimentos naturales deben ser privilegiados a la hora de elegir alimentos saludables.

Un estudio realizado en Canadá concluyó que si redujéramos 10% del sodio de nuestras comidas podemos prevenir 600 mil eventos cardiovasculares (infartos y derrames cerebrales) y salvar 54 mil vidas.

Llevar alimentación saludable es la mayor inversión que podemos hacer porque nos ayudará a reducir 30% del cáncer, 20% de eventos cardiovasculares y 100% de las anemias carenciales. ¡Larga vida y prosperidad!

Clínica de Especialistas Dr. Maltez, Rotonda del periodista 3 cuadras al lago y30 varas arriba #15, Managua. Previa cita de Lunes a sábado Teléfonos 8903-6211/8854-7884/2223-4333.

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