“Le doy mil gracias a Dios que estoy nuevamente con mis hijos y le digo al pueblo que tenga fe en Dios y fortaleza”, dice excarcelado caraceño

Chávez Salazar, es primo del periodista Gerall Chávez Nicaragua, quien tras el asedio y amenazas de las turbas orteguistas tuvo que exiliarse en Costa Rica.

Dany Javier Chávez Salazar, todas las noches se despierta, porque dice que tiene pesadillas. HOY/Mynor García

Dany Javier Chávez Salazar de 34 años, es oriundo del municipio de El Rosario y se dedica a la agricultura, todas las noches se despierta, porque dice que tiene pesadillas. No logra conciliar el sueño y eso le preocupa.

Este próximo 15 de abril asistirá a los juzgados de su municipio a firmar en el libro de control de medidas cautelares, tras habérsele otorgado recientemente el beneficio de régimen de convivencia familiar.

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Él es un perseguido político del régimen de Daniel Ortega y estuvo en prisión por más de cinco meses en La Modelo. La Fiscalía lo acusa de crimen organizado, secuestro, tortura, lesiones, asalto, posesión ilegal de armas de fuego, entre otros delitos.

“Al ver que caían los amigos y que el médico no llegaba, los portones se agarraban a patadas, no dormías pensando que en cualquier momento llegaba la guardia y te majaba. Es algo muy triste lo que se vive en La Modelo… anoche tuve un sueño que andaba con la carreta en la finca y los bueyes se me descacharon y me seguían, son pesadillas que no te dejan dormir bien, ahora le pido a Dios que me regale mi sueño a como lo tenía antes, la mayoría del tiempo sueño que estoy preso”, contó Chávez.

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Además, lo tildan de ser cabecilla de los tranques en Carazo, pero él asegura que es inocente y que nunca protestó en contra del gobierno. Un total de 17 audiencias le han realizado y está a la espera de un juicio.

Dany Javier Chávez Salazar, junto a dos de sus hijos. HOY/Mynor García

PERDIÓ EL MIEDO

Chávez Salazar, es primo del periodista Gerall Chávez Nicaragua, quien tras el asedio y amenazas de las turbas orteguistas tuvo que exiliarse en Costa Rica.

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Aseguró que nunca había estado preso y que la mala experiencia que vivió en El Chipote y La Modelo, no se lo desea a nadie. “Le doy mil gracias a Dios que estoy nuevamente con mis hijos y le digo al pueblo que tenga fe en Dios y fortaleza que esto pronto va a terminar. A los amigos que quedaron allá adentro (la cárcel) les digo que no se preocupen, porque la lucha sigue desde aquí afuera”.

Cantar el Himno Nacional y portar pulseras azul y blanco, según el caraceño, era una ofensa para los alguaciles en la cárcel. Señala a uno de apellido Chávez Chávez y Alaníz de maltratar física y psicológicamente a los reos.

Su mensaje a los nicaragüenses que desean un cambio de gobierno y que anhelan vivir en una patria libre, es que se mantengan en oración y que tengan mucha fuerza, “porque miedo no hay, eso se acabó y si toca volver a estar preso por lo que digo que se haga la voluntad de Dios, pero yo digo que esto tiene que llegar a su fin y que se dé cuenta este presidente (Daniel Ortega) que el pueblo no está solo”, señaló.

SE DEFENDÍAN CON ALIMENTOS

Dany, es casado y le tienen tres hijos; uno de 13, 10 y 8 años, a quienes va a traer frecuentemente al colegio. Su cumpleaños fue el pasado 25 de febrero y lo festejó en La Modelo con sus compañeros de la celda 161. Su regalo fue una bolsa de pinolillo.

Confiesa que dentro de la prisión para defenderse del maltrato de los agentes del sistema, usaban como armas los alimentos y productos de aseso personal que les llevaban familiares. “Nos defendíamos con jabón, pinol y avena”, dijo.

Haber visto llorar a sus hijos y esposa es una escena que no olvida Dany Javier.

Secuestrado

Danny, fue secuestrado por policías y paramilitares el 27 de septiembre, mientras se encontraba en su casa de habitación con su familia.

Por el momento no ha sido víctima de asedio y por la popularidad de la que goza, mucha gente lo saluda en la calle. La cosecha de maíz y frijoles, que tenía, tras su secuestro, se perdió casi toda.

Haber visitado a su madre en varias ocasiones en Jinotepe mientras estuvieron los tranques, asegura que es “el único delito” que ha cometido.

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