Habla el autoconvocado que ideó protestar con globos azul y blanco

Este joven que pasó seis meses en prisión dice que la singular protesta avivó la rebelión cívica que sufría la represión armada de los paramilitares

A la derecha de esta imagen aparece Alex, el día que la policía lo presentó como autor de delitos comunes. HOY/Tomada del 19 digital

Los seis meses de presidio no provocaron cambios en la forma de pensar de Alex. Dice que sigue firme y que mantiene su fe en que Nicaragua será libre.  Cada preso político tiene su propia historia. La de Alex es ser nada menos que el autoconvocado que ideó inflar globos de color azul y blanco y echarlos a las calles como una forma de protesta.

La idea, según él mismo contó estando en prisión, buscaba burlar la represión y las balas en los pueblos donde paramilitares y policías ejecutaron las llamadas operación limpieza, que fue el asesinato de decenas de manifestantes.  La acción de los globos que rápidamente se replicó en todo el país, desató la furia del régimen y sus “caza opositores” y mostró a una Catarina rebelde, que pocos conocíamos.

Alex Hernández en una fotografía antes de ser secuestrado por paramilitares y policías en Catarina. HOY/Cortesía
Alex Hernández en una fotografía antes de ser secuestrado por paramilitares y policías en Catarina. HOY/Cortesía

¿Cómo surge la idea de los globos?

Tras los planes de limpieza los pueblos quedaron controlados por los paramilitares. Allá no se podía marchar, hacer plantones, ni nada, porque el asedio contra la ciudadanía era feroz. Hasta el 15 de julio, Catarina fue el centro de las protestas de los Pueblos Blancos. Los que pudimos escondernos sabíamos que salir a protestar era prisión o muerte, pero por los hermanos detenidos y por los que murieron, la lucha cívica no debía morir, así que había que hacer algo.
Entonces se me vino a la cabeza que podíamos hacer protestas sin exponernos a ser detenidos, ser heridos… o asesinados. Fue así que contacté a unos amigos y unas muchachas muy activas, apoyaron la idea.

Idearon alguna logística…

Sí. Se hizo vigilancia varios días antes, marcar a qué horas patrullaban las camionetas de paramilitares y policías, ver la ruta y escogimos las horas y los lugares para echar los globos.

Varios jóvenes fueron detenidos y acusados de terrorismo, solo por inflar  y echar a las calles, globos de color azul y blanco. HOY/Cortesía
Varios jóvenes fueron detenidos y acusados de terrorismo, solo por inflar y echar a las calles, globos de color azul y blanco. HOY/Cortesía

¿Sabías que eso causaría molestia a los represores y habría consecuencias?

Lo pensé claro, pero más pensaba en la necesidad de avivar el espíritu de rebelión cívica que estaba siendo aplastado con cárcel y balas. Y eso fue, los globos avivaron la rebelión cívica. Horas más tarde el comisionado Ramón Avellán llegó con un gran número de policías a Catarina, preguntando sobre los globos. Anduvieron de casa en casa.

Y hubo capturas, ¿no?

Sí. Detuvieron a tres muchachos. Para ellos (el Gobierno) era grave que pese a los asesinatos y secuestros, la protesta viviera aún. No pensé que los molestara tanto. Muy de madrugada comenzaron a sacar a la gente. Los primeros presos estuvieron 15 días en el Chipote, después los liberaron. Pero ya nada se podía hacer, los globos estaban ya en todo el país, en todos lados. Los orteguistas enloquecieron. Hasta armaron cuadrillas revienta globos y salían de madrugada con esa misión.

¿Y a vos cómo te capturan? ¿Te descubrieron?

Fui detenido la madrugada del domingo 23 de septiembre en San Judas, por varios paramilitares que irrumpieron en la casa de seguridad donde estaba. Nos bombearon (denunciaron). Llegaron directamente preguntando por mí, golpearon portones, hasta que ingresaron y me sacaron.

¿A dónde te llevaron? ¿Te golpearon?

Al Chipote. Ahí estuve 31 días. Y después me presentaron a los medios como delincuente, que no soy. Después fui trasladado a La Modelo. Y sí, fui golpeado en el Chipote en tres ocasiones.

Los globos de color azul y blanco amanecieron en las calles de Catarina a comienzos de septiembre. HOY/Cortesía

¿Sabían que eras el hombre de los globos?

Supongo que sí.

Dicen que el Chipote es difícil…

Te digo que tratan mejor a los reos comunes. A ellos les quitan las esposas cuando te meten en celdas, pero a nosotros (manifestantes) no. Te dejan hasta un día entero con las esposas, después el dolor es intenso. Tarda días en pasarte. El Chipote es un calabozo oscuro, extremadamente pequeño, caluroso y con infinidad de zancudos por metro cuadrado. Te dejan en boxer y los brotes de alergia o sarpullidos son constantes. Pero allá también surge solidaridad, aprendimos a orar por las noches y en las mañanas, no importa si sos católico, protestante o no creyente, nace una unión, aunque no les veás las caras a los demás y solo escuchás las voces.

Y en La Modelo ¿con quiénes compartiste celda?

Yo estuve en la 16-2. Recuerdo a Hansell, Marlon, a los costeños del caso Gahona: Brandon y Glen; al líder campesino Freddy Navas, entre otros, amigos míos y ahora hermano; los leoneses Byron Estrada, Nairobi, Víctor Obando, a Luis Quiroz, Levis Rugama y la lista es larga.

¿Cuál ha sido el día más triste, el más horrible y el mejor de estos días de presidio para Alex?

El más triste fue salir de ahí y dejar a lo demás hermanos. Es duro eso… El día más horrible fue el día 19 de febrero, que nos atacaron en prisión. Era un batallón con gases y bastones y no había escape, solo quedaba resistir. Es horrible ver tanto odio de ellos (los funcionarios) contra su mismo pueblo. Hubo fracturados y muchos lesionados, con complicaciones respiratorias por efecto de la gran cantidad de gases lacrimógenos en un entorno cerrado. Lo mejor es que aprendés a ser más humano, a unirte más a quienes sufren y tienen más dolor que vos.

¿Pero que causó tanto odio?

Cantar el himno… Eso lo causó todo.

¿Sentís que ha valido la pena tu lucha? Hay muertos, presos y sigue la represión…

Por Nicaragua si.

¿Cuándo creen ustedes que termina su lucha?

El trabajo apenas comienza, desde todos los ámbitos, regresando a casa para trabajar por la familia, o siendo activista en busca de un mejor futuro… Luchando para erradicar la intolerancia entre los de abajo, porque los de arriba se van y nosotros nos quedamos odiando… Ahí está el trabajo.

¿Tenés algún miedo?

Solo tiene el miedo el insensato, el débil, el que usa las balas como argumentos contra las ideas.

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