Insólitas condenas a presos políticos

La línea jurídica impuesta a los presos políticos, que raya entre lo absurdo y la crueldad

HOY/ Cortesía

Managua
En Nicaragua hay más de 700 presos políticos, acusados por delitos relacionados con el terrorismo, secuestro, asesinato, entorpecimiento de servicios públicos y otros como robo, secuestros simples, incendios, tráfico de armas, etc.

Sí, más de 700 protestantes cívicos privados de libertad; una cifra inaudita para un país como el nuestro, pero lo peor es que aumenta con el pasar de los días. En Nicaragua parece que hay más terroristas, que en el propio Estado Islámico (ISIS).

HOY/ Tomado del 19 Digital

De ese total de reos se contabilizaban —hasta diciembre de 2018— 134 condenados. Muchos de ellos tendrían que vivir más de dos vidas para poder saldar las absurdas sentencias que les aplican.

La legislación nicaragüense solo aplica 30 años de prisión como pena máxima de cualquier condena. Pero los jueces y fiscales le han seguido el juego político al gobierno y han impuesto números garrafales.

Grande fue el dolor para la familia Membreño Palacios, el pasado 10 de enero. Mientras daban cristiana sepultura a Aura Palacios García en el cementerio San Carlos de Masaya, su hijo Chester Membreño Palacios, preso político,  fue condenado a 30 años de prisión.

Si tuviéramos una lista de condenas absurdas, el primer lugar sería, sin dudarlo, para el dirigente campesino Medardo Mairena, quien el pasado 18 de febrero fue condenado a 216 años y tres meses de prisión por el juez Edgar Altamirano, titular del Juzgado Noveno Distrito Penal de Juicio de Managua.

Esta cantidad fue elegida por el juez en discordancia con lo que la Fiscalía había solicitado previamente, que era 73 años para Medardo y 63 años para Pedro Mena.

Justamente Pedro Mena Amador está en el segundo lugar de esta lista, pues fue condenando a 210 años y tres meses de prisión, por el asesinato de cuatro policías y un profesor durante el supuesto ataque contra una delegación policial de Morrito, Río San Juan.

El tercero es Luis Pineda Icabalceta, a quien le dieron 159 años y tres meses de prisión por terrorismo, crimen organizado y otros delitos por hechos ocurridos en Morrito.

HOY/ Cortesía

Carlos Alberto Bonilla López fue condenado a 90 años de prisión por la muerte del agente policial Hilton Rafael Manzanares Alvarado y del asesinato en grado de frustración de otros cuatro agentes, en el marco de las protestas antigubernamentales que comenzaron en abril pasado. Él tiene el cuarto lugar de esta lista.

Por otro lado, el quinto lugar de esta lista pertenece al exguerrillero sandinista Abdul Montoya, quien recibió una condena de 74 años de prisión por la muerte de un simpatizante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), terrorismo y exposición de personas al peligro.

Montoya fue condenado a 52 años de prisión por la muerte de Lenín Díaz, quien falleció el sábado 11 de agosto, cuando se realizaba una marcha en contra de Daniel Ortega en Matagalpa. Además, le dieron 20 años de cárcel por terrorismo y dos por exposición de personas al peligro.

Más de 30 años

Juan Carlos Baquedano, un manifestante originario de Jinotega, fue condenado a 47 años de prisión por el asesinato de Pablo Israel Ramos Chavarría y por terrorismo. La juez Segunda de Distrito Penal de Juicio, Adela Cardoza, fue quien la impuso.

Olesia Muñoz, cantante soprano, fue condenada a 33 años de cárcel por los delitos de terrorismo, crimen organizado, entorpecimiento al servicio público y amenazas en perjuicio de militantes sandinistas.

'Ortega estuvo en prisión'
HOY/ Archivo

Managua
Redacción HOY

A sus 22 años de edad, Daniel Ortega, el actual represor de Nicaragua, cayó preso y estuvo siete años tras las rejas. Eran los días de la dictadura somocista. Ortega tenía fama de revoltoso, pero otros lo creían un líder social que luchaba por la libertad, así como lo hacen hoy contra él desde la rebelión de abril.

En su libro, “El preso 198, un perfil de Daniel Ortega”, el periodista Fabián Medina indaga profundamente en torno a los años de prisión del hombre que hoy día tiene sumido al país en un encierro.

Para Medina, Ortega nunca dejó de ser el preso No. 198 y ese patrón psicológico de encierro lo ha replicado en todos los escenarios de su vida, incluyendo —por supuesto— su gobierno. “Salió el hombre, pero la cárcel se fue con él. La llevaba dentro”, resalta el autor.

En la cárcel El libro detalla que en julio de 1967, Ortega participó en el asalto a la sucursal Kennedy del Banco de Londres con el objetivo de conseguir dinero para los guerrilleros de la montaña. Ese robo lo llevó a prisión.

Pero Medina explica que en ese mismo año, Ortega también cooperó en el asesinato del sargento Gonzalo Lacayo, de la Guardia Nacional somocista, especialista en torturas. El hombre odiado por unos y seguido por otros, Daniel Ortega, logró salir de la cárcel, junto a 13 prisioneros más, gracias a un audaz operativo de sus compañeros del FSLN. Después viajó a Cuba, donde supuestamente recibió entrenamiento guerrillero que nunca usó.

'Quieren atemorizarnos'
HOY/ Archivo

Managua
Francely Navarro

Alberto Novoa, ex procurador general de la República, refiere que desde el punto de vista político las condenas impuestas a los líderes campesinos, Medardo Mairena y Pedro Mena, son un mensaje a la población nicaragüense para que no se atrevan a protestar contra el gobierno de Daniel Ortega.

“Es como decirles a las personas, ‘miren a lo que se exponen… si no obedecen al Gobierno’, eso puede pasarles”, ejemplifica.

De igual manera, Novoa indica que pese a las inverosímiles condenas impuestas en los últimos días (que oscilan entre 90 y 200 años), la Constitución establece que como máximo una persona puede cumplir en privación de libertad treinta años, aunque haya cometido múltiples delitos y la sumatoria de la pena exceda la normalidad.

Otro dato destacable que menciona el exprocurador es que en Nicaragua se está confundiendo el crimen organizado con la protesta organizada.

“En primer lugar hay que decirlo: en Nicaragua no hay terrorismo. Una cosa es que las personas se organicen para protestar y otra cosa es que se reúnan para cometer delitos. Actualmente hay una mala calificación del juez”, concluye.

Superan castigo a Mandela

Managua
Redacción HOY

Nelson Mandela es considerado el más fuerte opositor del Apartheid, un sistema de segregación racial total en Sudáfrica, impuesto tras la victoria del Partido Nacional en 1948, el cual impedía que los negros pudieran participar en política y acceder a profesiones mejor pagadas.

Eran segregados en barrios separados de los blancos y les prohibían casarse o tener relaciones sexuales con ellos.

Por oponerse a estas injusticias, el líder social fue enjuiciado por conspiración y sabotaje en contra del Gobierno. Pese a las recriminaciones, Mandela se declaró inocente y encabezó un discurso de cuatro horas en contra del Apartheid.

El juicio que comenzó en julio de 1963, terminó el 12 de junio de 1964 con la condena judicial a ocho de los condenados a cadena perpetua.

“He decidido no imponer la pena suprema. La sentencia en el caso de todos los acusados será una de cadena perpetua”, declaró el juez.

Nelson Mandela pasó 18 años en la prisión Robben Island, donde trabajó en una cantera de cal y se le permitió visitas cada seis meses y el envío de una carta.

En sus 27 años y medio en la prisión, Mandela fue reconocido como el líder negro más importante de Sudáfrica.

Tras ser liberado en 1990, fue elegido primero presidente del Congreso Nacional Africano (CNA) y en abril de 1994 se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.

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