¡Que no quede nadie sin chequeo médico anual!

¿Por qué chequear la salud? ¿Quiénes tienen mayor obligación de hacerlo? ¿Qué pasa si incurrimos en descuido y falta de responsabilidad con nuestra salud y la de nuestros seres queridos?

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Dice un famoso adagio popular que “una onza de prevención vale más que una tonelada de curación”. Con esta sabia enseñanza, confirmada por el tiempo, queremos llamar al chequeo médico anual preventivo. ¿Por qué chequear la salud? ¿Quiénes tienen mayor obligación de hacerlo? ¿Qué pasa si incurrimos en descuido y falta de responsabilidad con nuestra salud y la de nuestros seres queridos?

Son las personas que creen estar sanas las primeras que tienen que chequear periódicamente su salud, mínimo anual. Nos referimos a niños, adolescentes, adultos, mujeres y adultos mayores. Quienes padecen enfermedad crónicas no transmisibles (ECNT) deberán recibir atención y seguimiento en clínicas de crónicos o dispensarizados.

Los que presumen de “sanos” y son portadores de factores de riesgo cardiovasculares, con mayor tendencia a padecer complicaciones cardiovasculares, sedentarios, fumadores y que no cumplen con dieta saludable se incluyen en este primer grupo, aunque no podemos afirmar categóricamente que los consideremos saludables.

Cuando el interesado acude a realizarse por primera vez su chequeo médico, el médico internista realiza cuidadoso interrogatorio o anamnesis con el propósito de revisar antecedentes familiares y personales, cantidad de vacunas recibidas y problemáticas no tratadas.

Muchas veces es el momento que el paciente consulte sobre reales padecimientos, dolencias íntimas que ha venido sufriendo y ocultando, corporales o mentales. En el caso de adolescentes, es momento oportuno para detectar adicciones tóxicas, comportamiento sexual peligroso y alteraciones del estado psíquico.

Revisamos siempre la presión arterial óptima, que es 120/80 mmHg, y cuando se tienen cifras de 140/90 o más padecemos hipertensión arterial, dolencia que afecta de 25 a 30 % de población adulta y que al no dar síntomas ha sido llamada “asesino silencioso”. La HTA es el factor de riesgo más destacado para producir complicaciones tipo infarto cardíaco, derrames cerebrales, mal funcionamiento renal y otros.

En especial, a los adultos obesos y sedentarios, convendría realizarles exámenes de laboratorio básicos y en algunos casos estudiar glicemia y lípidos de la sangre. Un electrocardiograma y radiografía de tórax deberá ser indicada de 40 años en adelante.

El chequeo visual con oftalmólogo y revisión bucal con el dentista deberán ser anuales.

En mujeres sexualmente activas, hay que insistir la realización del papanicolaou, que detecta a tiempo cáncer del cuello uterino, tercer tumor maligno que mata a las nicas. Después de 40 años y en especial si hay familiares de primer grado con historia de cáncer de mama, se indica ultrasonido de mamas y mamografía anual.

Para varones a partir de 40-50 años, es obligatorio el pesquisaje de cáncer de próstata. Hay personas que corren más riesgo de neumonías y en estas insistiremos que estén vacunados contra la influenza y el neumococo.

El principio de prevención establece que debemos adelantarnos a problemas, en este caso, enfermedades. Una patología diagnosticada a tiempo puede ser controlada o curada. De lo contrario, nos exponemos a graves complicaciones y muertes prematuras, que son las que se dan antes del plazo de vida normal que vive una población. ¡Larga vida y prosperidad!

Clínica de Especialistas Dr. Maltez, Rotonda El Periodista 3 cuadras al lago y 30 varas arriba #15, Managua. Previa cita teléfono: 2223-4333/8903-6211/8854-7884. Correo: maltezvic@hotmail.com

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