Secuestradores de niño tico se hicieron pasar como policías

Le echaron gas pimienta al padre del menor, para poder cometer el secuestro

Los secuestradores se movilizaban en el carro gris Hyundai Accent Blue. Al ser chocados, impactaron al carro blanco. HOY/Cortesía

Un hombre de nacionalidad francesa y una mujer nicaragüense pasarán tres meses en prisión preventiva como sospechosos de intentar secuestrar a un menor de dos años, informó ayer el Ministerio Público de Costa Rica.

El Juzgado Penal de Turno Extraordinario ordenó este viernes el cumplimiento de tres meses de prisión preventiva en contra del francés identificado como de apellido Mirc y la nicaragüense apellidada Oporta.

Según los datos oficiales, los sospechosos aparentemente simularon el jueves un retén policial e hicieron señas a un conductor que viajaba con su hijo para que detuviera el carro en la localidad de Santa Ana, unos 15 kilómetros al suroeste de San José.

“Todo indica que se trató de un secuestro fallido en el que un hombre de origen francés y una mujer nicaragüense, vistiendo una camisa negra que decía Policía en letras blancas, le dieron la voz de alto al ofendido”, explicó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Usaron gas pimienta

Ambos extranjeros solicitaron los documentos de identificación al conductor y luego le habrían rociado gas pimienta, al parecer para sustraer al niño del vehículo.

De acuerdo a lo establecido por agentes judiciales, el padre viajaba solo y el niño viajaba en el asiento trasero en una silla para bebés.

El padre del menor dio persecución a los imputados y logró recuperar a su hijo, mientras que los sujetos fueron detenidos y puestos a las órdenes de la Fiscalía. La investigación se mantiene en curso.

La Policía Judicial localizó una maleta con comida para bebés dentro del vehículo en el cual viajaba la pareja.
Walter Espinoza Espinoza, director del OIJ, detalló que se trata de colados y otros productos usados para alimentar niños.

Agregó que ese indicio los hace presumir que la pareja posiblemente pretendía mantener privado de su libertad al menor para, posteriormente, cobrar algún rescate económico.

Según Espinoza, se trata de un plan preestablecido para cometer un delito de secuestro. El jefe judicial descartó que los implicados formen parte de alguna banda dedicada al robos de niños, ya que ninguno de ellos tiene nexos con trata de personas.

La Nicaragüense de 22 años fue capturada por la policía tica en Pozos de Santa Ana. En ese momento, era subida a la patrulla que la trasladó a la estación policial. HOY/Cortesía

De Boaco

Inicialmente, solo se tiene a la pareja vinculada con el caso, aunque no se descarta que pueda haber una tercera persona involucrada.

La nicaragüense Oporta, de 22 años, ingresó a Costa Rica en el 2005 y tiene la condición de residente en el país. Es originaria del departamento de Boaco, en Nicaragua, está soltera y tiene como lugar de residencia Quebradilla de Cartago. Durante el 2018 no registra movimientos migratorios.

Por su parte, Mirc tiene entradas y salidas del país desde el 2008. Este año tiene un ingreso el 8 de abril por el puesto fronterizo de Peñas Blancas, luego una salida el 20 de junio a Estados Unidos y regresó el 10 de julio procedente de España.

El director del OIJ detalló que ayer viernes a las 2:00 p.m. se allanó el apartamento en el que vive la pareja detenida, ubicado en La Uruca, San José, con el objetivo de localizar indicios para el caso.

“Localizamos el documento del arrendamiento del automóvil utilizado el jueves, pertenece a una empresa dedicada a rentar carros. También ubicamos cilindros de gas que se usan para cargar las armas no letales que encontramos en el carro el jueves”, precisó Espinoza.

Según los datos recolectados por las autoridades, Mirc y Oporta pagaban US$800 mensuales de alquiler por el inmueble donde habitaban y ambos se dedicaban al negocio de bienes raíces.

Ellos mantenían una relación de pareja y ninguno registraba antecedentes.

Próspero empresario

Espinoza explicó que todavía está pendiente determinar cómo los sospechosos encontraron información que les permitiera obtener datos sobre la familia.

Los sospechosos sabían que el padre iba a dejar al menor de dos años y medio a un preescolar. El francés le echó gas pimienta aprovechando que bajó el vidrio. A pesar de ello, el papá del niño, un reconocido empresario, manejó así por dos kilómetros, hasta que los chocó y pudo recuperar al niño.

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