Orando por los enfermos de cáncer

Gracias Dios por escuchar las oraciones de todas las personas que pedimos y seguiremos pidiendo por la salud de todos

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Esta mañana me he encontrado con una amiga en la iglesia. Es una señora joven y alegre, una ejecutiva experta en informática, filóloga y sobre todo una chica muy lista y con mucho sentido del humor, con la que me “whattsapeo” muy a menudo.

Saliendo del Santísimo, me ha contado que a su hijo Jorge, un joven de unos veintipocos años, deportista y amante de la vida sana, le diagnosticaron un cáncer, y aunque está respondiendo muy bien al tratamiento y luchando con todas sus fuerzas para superarlo, ha tenido un pequeño traspié que le ha bajado mucho la moral.

Yo la he escuchado y le he dicho que conozco un montón de personas muy próximas que han pasado por lo mismo y que gracias a Dios se han curado.

Es muy duro para una madre ver a un hijo enfermo. Todos tenemos el concepto que los hijos tienen que estar siempre bien y sanos, y que los que deberían enfermarse, en caso de que tuviera alguien que enfermase, serían los padres.

Sabemos que van a incluir el cáncer en la lista de las enfermedades crónicas, porque cumple todos los requisitos, ya que hasta los más raros y difíciles están en un momento en el que se puede convivir con ellos, tomándose la medicación adecuada.

Jorgito tiene muchos amigos que le quieren, le llaman, le escriben, le visitan, yo he ido también a verle y a orar con su familia. Así que Jorgito tendrá que reírse, y ponerse muy positivo, para que todo su sistema inmunológico obedezca sus órdenes y se arme para la lucha. Todos ya estamos pensando en Jorgito y le vemos corriendo y haciendo deporte como le corresponde a un chico sano y fuerte de su edad.

Ahora, en cuanto termine, voy a llamar a Blanca, una amiga muy dulce y generosa, que tiene mucho arte para organizar cadenas de cariño, y que conoce mucha gente que se reúne en grupos de oración para dar más fuerza a las peticiones.

Hemos hablado de formar una cadena de cariño, porque en estas cadenas, mucha gente reza por la salud de personas enfermas y consiguen que sus voces lleguen a lo más alto del cielo. Le he recordado que en el Evangelio de San Mateo 18, 15-20 dice: “Les aseguro además que, si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.

Así que por favor, los que sean creyentes y rezadores como yo, ¡a rezar! por él y por todos los enfermos de cáncer, pues sé que todos tenemos amigos con esa enfermedad.

Oremos juntos: Dios misericordioso, Dios de amor te pido con todo mi corazón que sanes, si esa es tu voluntad, a los enfermos de cáncer. Toca Señor con tu poder sanador la parte de su cuerpo donde se alojó este terrible mal, y ten compasión de todas las personas que sufren con su dolor. Te lo suplico mi Dios, dales la oportunidad de seguir con vida si así dispones que sea. Te suplicamos e imploramos tu misericordia mi Dios de amor.

Gracias Dios por escuchar las oraciones de todas las personas que pedimos y seguiremos pidiendo por la salud de todos y cada uno de ellos que padecen esta enfermedad. Por tu infinita misericordia ten compasión. Amén. ¡Dios te bendiga!

Padre Óscar Chavarría. Correo: padreoskar@gmail.com

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