Hermanas de reo torturado, son amenazadas por agentes de la Policía

Familia de reo castrado habla sobre las contínuas intimidaciones de las que son víctimas por parte de agentes de la Policía de Jinotega. Las advertencias de cárcel y muerte incrementaron tras la primera denuncia que hicieron esta semana

El asesor legal Pablo Cuevas, Antonia y Rosario Cruz, hermanas del detenido que denunció que oficiales le cortaron un testículo. HOY/ ELizabeth Romero

Managua
Elizabeth Romero
En vez de investigar la grave denuncia contra oficiales de la Policía de Jinotega, a quienes señalan de cortarle los genitales a un detenido, los denunciados amenazaron con aplicar parecidas torturas o peores a las hermanas del reo herido.
Un día después de haber denunciado ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) las torturas a las que fue sometido

Bryan Calderón, sus hermanas Antonia Cruz y Rosario Cruz, expusieron ante ese organismo que temen por sus vidas.
Antonia Cruz denunció ante el asesor legal de la CPDH, Pablo Cuevas, que un policía de apellido García “nos mandó a decir que si nosotros andábamos aquí poniéndolos en mal a ellos, que ellos se van a desquitar y si no se desquitan conmigo, se van a desquitar con mi cuñado”.

García es uno de los dos policías que junto con un civil fueron identificados por el mismo Calderón de haberlo torturado el pasado 30 de agosto, al momento que lo capturaron de forma ilegal en El Dorado, Las Cuchillas, Jinotega.

Como torturadores profesionales
Las mujeres que valientemente han denunciado la barbarie contra Calderón y que incluso facilitaron que él mismo contara ante medios de prensa nacional que le cortaron su testículo con un cuchillo y sin ninguna clemencia, ayer tampoco dudaron en denunciar las amenazas en su contra.

“(Nos dijeron ) que nos van a quitar uña por uña (…) y que a David Sánchez (su cuñado) le van a quitar de viaje los testículos, y que lo van a matar a él”, manifestó Cruz.

La campesina expuso su temor pues el policía que señala como uno de los torturadores habita en una comunidad vecina adonde ellos viven, en Jinotega.

Igual dijo que otro que le dicen por apodo Panita, también les ha enviado amenazas a través de terceros.

21
días han pasado desde la agresión contra el detenido y a la fecha no hay una investigación seria de la denuncia

¿Ley del monte?
Según contó la mujer, el 30 de agosto que capturaron a Calderón, participaron varios civiles junto con los policías.

Además añadió un elemento que de ser cierto es grave y debe aclararlo la Policía. “A uno de ellos de apellido Lechado, la Policía le dio uniforme nuevo, su banda (chapa), sus zapatos, su camisa, porque él agarró a mi hermano”, dijo, dando a entender que la persona señalada se convirtió en policía por su actuación brutal contra su hermano.

“Nosotros pedimos que se haga justicia”, insistió Cruz en su denuncia ante Cuevas.

A su vez, dijo la denunciante que en represalia por la denuncia presentada por ellas, el pasado lunes, la Policía ha continuado con sus amenazas de querer trasladar a Calderón al Chipote.

A pesar que, según las denunciantes, Calderón “de la barriga echa pus”, tras las graves torturas infligidas por los policías.
Las hermanas Cruz han denunciado que Calderón fue sometido a torturas hasta cercenarle el testículo izquierdo.

Mala reputación
En los meses de crisis, la Policía ha actuado junto con civiles armados generando el rechazo de los ciudadanos y la crítica a nivel internacional. Esta institución fue muy respetada por su modelo comunitario y de respeto a los derechos humanos.

Crueldad
Las mujeres hermanas Cruz señalaron que a pesar de la condición en que el hombre se encuentra, a este lo mantienen esposado a una cama del hospital.

Dijeron que la semana pasada mientras una de ellas bañaba al herido, un oficial irrumpió en el sanitario y amenazó al hombre diciéndole que le espera algo peor cuando sea trasladado a una celda común.

“Vas a ver —le dijo— en cuanto te tengamos allá te voy a hacer ver chispas. Es un odio, es un odio contra mi hermano, contra nosotras”, se lamentó Antonia.

Cuevas por su lado cuestionó este hecho, pues recordó que Calderón está detenido de forma ilegal y al mantenerlo esposado a una cama le siguen sometiendo a tortura.

Es más, cuestiona Cuevas, es preocupante que las autoridades no hayan iniciado una investigación sobre la denuncia que hacen las hermanas Cruz, pese a la gravedad del hecho y que la víctima identifica plenamente a los uniformados que cometieron la vejación.

Por su parte Rosario Cruz demandó a las autoridades que trasladen a su hermano de Jinotega al hospital de Estelí, donde ellas puedan proporcionarle un mejor cuido.

Dilema azul celeste

2
oficiales se presentaron en julio ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) para entregar su uniforme, arma y chapa, porque según explicaron, estaban inconformes con el actuar policial.

60
policías al menos dejaron sus puestos por no estar de acuerdo con la forma en que la Policía atacó a los manifestantes que adversan al gobierno de Daniel Ortega. Los organismos de derechos humanos aseguran que la cifra puede ser mayor.

22
policías han perdido la vida durante esta crisis sociopolítica que ya cumple hoy 156 días. El Gobierno culpa a los manifestantes, pero los mismos oficiales desertores aseguran que algunos caídos fueron impactados por fuego amigo.

La Policía en un laberinto
  1. El comisionado mayor Róger José Torres Potosme, jefe de la Policía Nacional en el Triángulo Minero, Prinzapolka y Mulukukú, visitó este martes la casa de la familia del joven Maynor Martínez Dávila, en Siuna, quien falleció la noche del lunes último de un disparo hecho por el oficial Yasir Antonio Matamoros Rodríguez. El jefe policial le dijo a la familia de la víctima que la forma de actuar de Matamoros Rodríguez “no es una actitud de la Policía Nacional, fue un hecho muy particular y aislado”, que no representa el accionar de toda la institución. La familia del fallecido pidió que se hiciera justicia. “Queremos una justicia verdadera”, dijeron.
  2. El 9 de agosto, el jefe de la Policía de Jinotepe, comisionado mayor Pedro Argueta, ofreció disculpas a la familia de Oswaldo Canizales, quien fue esposado a la tina de una patrulla policial y luego arrastrado por unas tres cuadras en las calles de Jinotepe, Carazo. La familia de la víctima grabó la barbarie y de inmediato hizo la denuncia en redes sociales. El brutal video se hizo viral. Canizales fue detenido sin causa abierta ni orden judicial, según admitió el mismo jefe policial. Dijo que investigaría el abuso. La detención de Canizales se dio días después que denunció la ilegal detención de su hijo Vidal José Canizales Hernández y la desaparición de su otro hijo, Jeison Antonio.
  3. La Policía aún calla sobre la denuncia que hizo una adolescente en la CPDH en la que cuenta que el 11 de septiembre por la tarde fue detenida violentamente por policías y parapolicías en Ciudad Sandino, la ofendieron, golpearon y manosearon sus partes íntimas. Tampoco ha respondido a la acusación de otro adolescente y su madre que señaló que entre ocho y diez policías con uniforme color oscuro y chalecos en los que se leía DOEP (Dirección de Operaciones Especiales Policiales) retuvieron, intimidaron y torturaron brutalmente a un menor de 14 años de edad, al que le marcaron con una jeringa las siglas del partido FSLN. La agresión ocurrió en Managua.
'Estamos como muertos en vida'
Madre de Carlos Humberto Silva Rodríguez. HOY/ Yaosca Reyes

Managua
Yaosca Reyes Centeno
Carlos Humberto Silva Rodríguez está por cumplir un mes secuestrado en las celdas de El Chipote, y su familia hasta hace dos días pudo saber un poco más de él.

“A veces sentimos que no lo vamos a volver a ver nunca. Nos agarra una angustia cuando llega la noche, o cuando empieza la mañana, porque es un día menos de la vida de él, no sabemos qué le puede estar pasando. Nos sentimos como en duelo, muertas en vida, no tenemos paz, no tenemos alegría, no tenemos nada”, señala Elisa Silva, hermana de Carlos.

Elisa considera que tanto las hijas de Carlos, como su madre y hermanos están muriendo día a día con la ausencia de él. La hija mayor del basquetbolista ha tomado las riendas de la casa con mucha determinación. Según su tía, la muchacha -quién ni llega a los 20 años de edad- ha mencionado que todas los pagos y el orden de la casa deben permanecer intactos a como los tenía su padre.

La hija menor acompañó a su tía y abuelita a dejar la comida a su papá en El Chipote, y tuvo que vivir en carne propia el asedio al que se enfrentan todas las madres en dicho lugar.

Miró la burla de los simpatizantes políticos del partido de gobierno, el odio en sus rostros y el atrevimiento de grabarlas y tomarles fotos.

“Quiso llorar en ese momento, pero le dije que no lo hiciera, que no les diera el gusto de verla así. Pero luego me di cuenta que quería llorar a ver la entrada de El Chipote, como que quería conectarse con su papá que está ahí adentro. Se que ella sufrió, pero ahora entiende a lo que nos enfrentamos a diario mi mamá y yo. Y que ese hombre, su padre, debe quererlo aún más”, contó entre lágrimas Silva.

“Nunca dejaré de ir”

A pesar del asedio al que se enfrentan Elisa Silva y su mamá María Auxiliadora Rodríguez, ambas se dan el valor mutuamente para cumplir con Carlos. Están atentas a que no le falte ningún tiempo de comida.

Hace unos días la Policía Nacional liberó a Javier Espinoza, sonidista que acompaña las marchas de autoconvocados. Él aseguró ante medios de comunicación haber tenido contacto con Carlos Silva, por lo que Elisa y doña María Auxiliadora lo buscaron para saber de su salud.

“Lo que nos dijo nos ha dejado un poco más tranquilas. Dice que mi hijo no está golpeado y esta recibiendo su comida diario. Que estuvo hablando de sus hijas, que es padre soltero, que le cocinaba a sus hijas. Dio especificaciones de cómo hacer los pagos de la casa y que se hagan en tiempo y forma… imagínese como es de correcto que hasta en eso piensa”, comenta doña María, quien lamenta entre lágrimas que su hijo siga encerrado injustamente. .

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