Necesitan un milagro

Habitantes tienen más de 15 años de estar pidiendo la instalación de aguas negras en el barrio, pero al parecer solo un milagro les llevará esta mejora

Barrio Milagro de Dios. HOY/ Yaosca Reyes Centeno

Managua

Un verdadero milagro es lo que necesitan los habitantes del barrio capitalino Milagro de Dios, que conviven día a día con el hedor de las aguas grises que salen de cada casa, y que se empozan en todas las calles.

Ningún hogar en este barrio cuenta con un sistema de aguas servidas y eso que los pobladores tiene al menos 20 años de vivir en el sitio. Según algunos de ellos, están abandonados por las autoridades de la Alcaldía de Managua.

Yunier Ríos, habitante de dicho barrio, cuenta que tienen servicio de agua potable por sus propias gestiones. A todos les convenía tener agua en sus casa, porque hacían fila para lograr llenar sus baldes con la pipa de la Alcaldía, así que hace como 10 años llegaron a un acuerdo con la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) y de sus bolsillos salió el material de la instalación del servicio.

Pero creen que en esta ocasión es deber de las autoridades instalar los sistemas de aguas servidas y no solo quedarse en promesas cuando hay elecciones.

HOY/ Yaosca Reyes Centeno

“Estuve revisando en la páginas de la Alcaldía los proyectos para este año y este barrio no se menciona en ninguna parte. La Alcaldía ha olvidado este barrio totalmente. Nos mienten en todas las elecciones diciendo lo de las aguas negras”, expresa Ríos.

Agrega que “hace como tres años la exalcaldesa Daysi Torres prometió que estaba el dinero para las aguas negras, pero hasta hoy no hay señas de eso”.

Por su parte José Armando Guerrero, poblador, señala que por la libertad con la que se manejan estas aguas en el barrio es muy común ver brotes de diarrea, malaria, dengue y problemas en la piel, sobre todo en niños.

Lamenta que el barrio completo no pueda tener las condiciones necesarias para ser considerado un espacio sano, donde los niños no tengan que convivir con desechos que los enfermen.

“Necesitamos que nos pongan un poco más de atención por parte de las autoridades, que vengan a ver cómo vivimos, nadie puede vivir así”, insiste Guerrero.

El dilema del barrio

No queda claro en qué Distrito municipal están ellos. Los pobladores aseguran que tanto el Distrito Siete como el Cinco “bolean” al barrio, y nadie quiere tomar responsabilidades al respecto.

“Entonces en ese dilema de los distritos, nos han marginado, estamos en el centro de esa disputa, pareciera que ninguno se quiere hacer cargo de los innumerables problemas de este barrio. Al final no sabemos en qué punto estamos”, culmina Yunier Ríos.

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