Melodías del sexo: música para tener relaciones sexuales

¿Con música o sin música? Con las líricas musicales adecuadas, el sexo toma una conexión más especial. Lea y aprenda cómo lo benefician en la intimidad

Love is in the air. Couple dancing at home.

HOY
La música es un arte que entra directo al corazón y deleita el campo perceptivo de las personas por medio de la melodía, la armonía y el ritmo. Esta combinación puede cumplir con varias funciones psicoanímicas en el ser humano, como entretenimiento, comunicación y ambientación entre otras cosas, como también incitar al amor, al placer, al goce y al erotismo.

Personas que han experimentado esta sensación, sabrán del poder que tiene la música sobre las emociones.

Una de las teorías más duraderas sobre este tema fue propuesta por Charles Darwin —naturalista inglés, reconocido por ser el científico más influyente de los que plantearon la idea de la evolución biológica a través de la selección natural— quien en su tiempo sugirió que al igual que el canto de los pájaros, el motivo principal de la música en los seres humanos es el sexo.

De hecho, él escribió en su obra “El origen del hombre”: “Las notas musicales y el ritmo fueron adquiridos al principio por los ancestros masculinos y femeninos de la humanidad con el propósito de cautivar al sexo opuesto”.

La relación que existe entre la música y el sexo es tan poderosa que el psicólogo musical Daniel Müllensiefen, de la Universidad de Londres, exploró en su estudio Science Behind the Song (La ciencia detrás de la música) la relación entre la música y el amor. Más del 40% de las personas expusieron que escuchar música los estimula igual o más que el tacto durante el acto sexual.

El estudio fue encargado por Spotify para explorar la relación entre la música, el amor y la seducción y demostrar la importancia que tiene la música en la vida amorosa de las parejas.

El estudio evidencia que la música hoy en día tiene un papel especialmente relevante en nuestra vida amorosa, pues afirma que las playlists (lista de canciones) que elegimos son un factor importante en cómo se puede desarrollar la noche.

Cabe resaltar que las canciones que elegimos para el momento amoroso dependen también de la intención que tenemos, nuestra personalidad, nuestros gustos musicales y el contexto en el que estemos.

Lírica sensual
Según el estudio, realizado a 2,000 personas del Reino Unido entre los 18 y los 91 años, señaló que la banda sonora de la película ochentera Dirty Dancing (Baile caliente), protagonizada por el actor Patrick Swayze, es la música más excitante durante las relaciones sexuales.

“Esto se debe a que la mayoría de las personas tiene un buen conocimiento de las canciones que representan al amor, que tienden a venir de referencias culturales como el cine”, comenta Müllensiefen.

Asimismo dice: “No es sorpresa que tantos encuestados afirmaran que la música les estimulaba en el dormitorio. Gracias a la investigación neurocientífica, sabemos que la música es capaz de activar las mismas zonas de placer del cerebro que también responden a recompensas mucho menos abstractas como la comida, o el sexo”.

Por otro lado, la encuesta arrojó datos de las 20 mejores canciones que “excitan” o “animan” para las relaciones sexuales.

La canción más votada y que se encuentra como número uno, es “Sexual Healing” de Marvin Gaye. Factores como voz aguda, sonido ronco y rango más dinámico, se destacan como factores importantes en las canciones para el amor. Además que los cuerpos pueden bailar antes del encuentro sexual, seducirse al compás del sonido.

También cabe destacar canciones como Bohemian Rhapsody del icónico grupo inglés Queen, que encabeza la lista de canciones, seguida de Sex on Fire de los Kings of Leon y Angels de Robbie Williams.

“Son todas únicas y muchas se pueden considerar como obras maestras épicas. Cuando escuchamos música, construimos una expectativa de qué va a seguir. Si supera nuestras expectativas musicales y va por un camino diferente, nuestra respuesta emocional involuntaria es altamente positiva y principalmente son estos puntos de cambios inesperados en la música los que generan fuertes sensaciones emocionales”, refiere Müllensiefen.

Supervivencia

El psicólogo Benjamin Charlton, de la Universidad de Sussex en Brighton, Inglaterra, comprobó mediante un estudio que realizó que las preferencias sexuales de las mujeres cambiaban durante su ciclo menstrual y que, en el punto más fértil del ciclo, preferían compositores de música más compleja, que quizá podrían ser considerados parejas más capaces.

La noción por parte de Darwin de la música como agente de selección sexual sigue siendo una de las teorías preferidas, en particular porque tiene su nombre al lado. Él consideraba la selección sexual como auxiliar de la selección natural: era la “supervivencia del más sexy”, sin importar que los atributos sexuales tuvieran otras ventajas para la supervivencia.

La estrategia

La estrategia Seremos claros, no todas las parejas requieren de música para el acto sexual. Muchos incluso se desconcentran con las canciones, por que no pueden con ambas cosas.

Pero otros utilizan el sonido de las temas musicales de forma estratégica. Subir el volumen, para tener más privacidad. Con la música alta, nadie escucha los sonidos sexuales. Por lo tanto es un aliado sexual.

El pavo real

La destreza en el canto y en crear música funcionaría como la cola del pavo real: inútil, incluso una molestia, pero llama la atención. Es concebible que dichas exhibiciones sexuales ofrezcan pistas verdaderas sobre la idoneidad genética.

El pavo real macho podría estar diciendo: “Soy tan musculoso que puedo sobrevivir incluso aunque esté cargado con esta cosa absurda”. De igual modo, un músico capaz de crear música compleja y hermosa podría estar mostrando su conocimiento, destreza y fortaleza superiores.

De acuerdo con esta lógica, enamorarse de un músico habilidoso tiene sentido en cuanto a la evolución. El vínculo entre el sexo y la música podría parecer irrefutable.

Tomado de Fucsia.co y BBC.com

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