¿Dónde quedó la pasión?

Así afecta su vida una racha sin tener relaciones sexuales con su pareja. Siga los consejos que le compartimos hoy para que su vida mejore.

Que no se apague la llama del amor. HOY/Thinkstockphotos.com

 

HOY

Cuando llevas tiempo sin practicar sexo, tu cuerpo y mente lo notan. Cansancio, estrés, viajes de trabajo, enfermedades… Las causas por las que se reduce la intensidad y periodicidad de las relaciones sexuales pueden ser muchas y variadas. La falta de roce físico con nuestra pareja nos vuelve más antipáticos, desanimados y tristes, sensibles a críticas, notamos cómo baja nuestra autoestima.

Pero más allá del drama moral, por no tener un encuentro sexual con nadie, ¿sabes cómo afecta realmente a tu salud cuando pasas una temporada sin practicar sexo? Aquí te mencionamos algunas consecuencias de esa sequía.

Conteo

Aumenta tu ansiedad. El sexo ayuda a las personas a desahogarse. Según un estudio elaborado por investigadores escoceses, aquellas personas que se abstuvieron de tener relaciones sexuales durante una temporada sufrían más problemas para enfrentarse a situaciones estresantes como hablar en público, frente a las que practicaban sexo al menos una vez cada dos semanas.

¿Por qué? Los investigadores explicaron que cuando practicamos sexo nuestro cerebro libera endorfinas y oxitocina, lo que nos ayuda a sentirnos más relajados y a gusto con nosotros mismos. Al dejar de practicarlo, acumulamos altos niveles de estrés. Por suerte, tiene fácil solución.

Lo segundo es que los hombres que dejan de practicar sexo pierden los beneficios que este proporciona a su próstata. Al menos así lo demostró una investigación publicada en “The American Urological Association”, según el cual aquellos hombres que disfrutaban de una vida sexual completa reducían el riesgo de cáncer de próstata hasta en un 20%.

Entre las razones que explica esta saludable ventaja, los autores recalcaron que las eyaculaciones frecuentes ayudan a eliminar sustancias potencialmente dañinas para este órgano glandular.

El riesgo de sufrir una disfunción eréctil se duplicaba frente a aquellos varones que practicaban sexo al menos una vez a la semana.

Por otro lado se es más susceptible a resfriados y gripes u otras enfermedades comunes sin el debido número de sexo a la semana. Aunque es cierto que practicar menos sexo se traduce en una menor exposición a bacterias y gérmenes ajenos, también provoca que nuestro sistema inmunológico se encuentre en peores condiciones para defendernos ante virus comunes.

Una investigación elaborada en la Universidad de Pensilvania, encontró que las personas que practicaban sexo una o dos veces por semana incrementaban hasta en un 30% los niveles de inmunoglobulina A, los anticuerpos presentes en las membranas mucosas, particularmente en las paredes internas de las vías respiratorias y el tracto gastrointestinal, así como en la saliva y las lágrimas, fundamentales para impedir el desarrollo de virus como el del resfriado común.

No todo es malo

Como decíamos que quedarte sin sexo también tiene beneficios para la salud, nos referíamos a ellas. Se dice que casi el 80% de las infecciones del tracto urinario se producen en las 24 horas después de haber mantenido una relación sexual. Estas se producen cuando, durante el coito, las bacterias de la vagina son arrastradas dentro de la uretra, y provocan esas dolorosas y molestas infecciones de orina.

Y aunque no suene beneficioso, las parejas que dejan de tener relaciones sexuales pueden alertarse de que algo anda mal en su relación sentimental.

Según los expertos, no tener relaciones sexuales con nuestras parejas afecta directamente nuestra felicidad, vida íntima y, especialmente, al grado de seguridad y satisfacción con nuestra relación.

“Un matrimonio sin sexo supone un duro golpe a la autoestima, lo que genera sensación de culpa, y además disminuyen los niveles de oxitocina y otras hormonas relacionadas con los sentimientos de unión y felicidad con los demás”, dice Les Parrott, psicólogo y autor “Saving Your Marriage Before It Starts” (Zondervan).

No obstante, el experto trata de sacar el lado positivo y asegura que “el sexo es solo una expresión de la intimidad de las parejas. Besar, cogerse de las manos, elogiar y hacer regalos inesperados a la otra persona también pueden ayudarnos a sentirnos conectados con la otra persona emocionalmente.

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