Nunca olvidarán el 31 de diciembre

Varios de los comerciantes quemados ya regresaron a laborar al Huembes

HOY

El 31 de diciembre del año 2016 es una fecha que todos los comerciantes del mercado Roberto Huembes recordarán como un fatídico día que los dejó marcados por la tragedia.

Varios de los marchantes que resultaron con quemaduras en su cuerpo —producto de la explosión de un tanque de gas en un comedor ubicado en la nave central del mercado— no pueden evitar que sus ojos se llenen de lágrimas al recordar la tragedia y las consecuencias que todavía enfrentan.

Esta semana se volvió a abrir el comedor donde se originaron las llamas que dejaron a dos personas muertas y otras 15 con quemaduras de gravedad.

31 de diciembre
Francis Gutiérrez García, dueña del tramo siniestrado, todavía siente temor de los tanques de gas. HOY / Priscila Gómez

Doña Francis Gutiérrez García es la dueña del tramo que de nuevo vuelve a ofrecer comidas en el Huembes. Comentó que no fue fácil reactivar el negocio, dado que aún se encuentra en recuperación de las quemaduras de primero y segundo que recibió, principalmente en su cara, manos y pies.

Ella tiene que andar con guantes para protegerse del sol y del polvo, todavía está con tratamiento para recuperarse en su totalidad.

“Lamentablemente pues fallecieron dos personas que no eran de aquí (del tramo) y la verdad es que en ese momento del incendio ellos vinieron por su voluntad sin pensar la tragedia que iba a pasar”, manifestó Gutiérrez con lágrimas en sus ojos.

Explicó que mantenía todas las medidas de seguridad en su negocio y que el problema fue el tanque de gas.
Quería ayudar

Por su parte, Léster Antonio Mercado Nicaragua, de 27 años de edad, es un comerciante que se dedica a vender flores en el Roberto Huembes. El día de la explosión se encontraba en su negocio a escasos metros del negocio donde ocurrió la tragedia y sin pensarlo se acercó al siniestro para tratar de ayudar.

Léster Antonio Mercado Nicaragua, de 27 años, todavía se recupera de las quemaduras en su cuerpo por el incendio. HOY / Priscila Gómez
Léster Antonio Mercado Nicaragua, de 27 años, todavía se recupera de las quemaduras en su cuerpo por el incendio. HOY / Priscila Gómez

“Cuando yo llego al lugar, a mí lo que me agarra fuego son los pies, las manos, una parte del abdomen y la cara, yo solamente me agarraba mi brazo y sentía aquel dolor al verme la carne despegada y cuando yo fui al centro de salud a mí me agarraron y me mandaron a bañarme y cuando ya me bañé me empezaron a frotar toda la cara, las manos y los pies, yo era irreconocible en ese momento”, expresó Mercado.

Al igual que doña Francis, él también resultó con graves quemaduras de primero y segundo grado que aún están presentes y han tardado en curar.

Léster debe costear sus medicamentos. Comentó que debe comprar unas pomadas que son costosas y no cuenta con el dinero necesario.

“Toda la vida me he dedicado a vender flores y tengo una niña que mantener porque con la mamá de ella estoy separado y yo la tengo a cargo a mi hija y debo pagarle sus estudios por eso volví a trabajar aunque aún no pueda mover bien mis manos”, expresó Léster.

Dijo que además que hasta el momento solo ha recibido mil córdobas de parte de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) y eso fue cuando falleció la primera víctima del incendio que se realizó una recolecta en el centro de compras.

“De los 46 mil (córdobas) que ellos recogieron solo mil le dieron a mi mamá, de ahí (en) todos mis gastos me han ayudado mi mamá, vecinos y familiares”, manifestó.
En tanto, la dueña del comedor siniestrado mencionó que las pérdidas en su negocio fueron de unos cinco mil dólares y para volver a laboral tuvo que realizar un préstamo.

“La verdad es que de Commema no hemos recibido ningún apoyo porque supuestamente ellos nos habían dicho que nos iban a ayudar económicamente, no que nos iban a regalar, sino que nos iban a hacer un préstamo por medio de una microfinanciera, y la verdad es que eso no se hizo”, dijo doña Francis.

Se tiró al suelo

Por su parte, don Edwin Jirón Bonilla labora en el mercado desde hace muchos años y el día del incendio resultó con quemaduras en su cara y manos.

Edwin Jirón Bonilla resultó con quemaduras de segundo grado el día del incendio en el Huembes. HOY / Priscila Gómez
Edwin Jirón Bonilla resultó con quemaduras de segundo grado el día del incendio en el Huembes. HOY / Priscila Gómez

“Yo llamé al muchacho para que fuera a ver eso (la fuga) cuando se dio la explosión yo estoy entre medio de la vitrina y el tramo cuando escuché la explosión me tiré al suelo porque venía la gran bola de fuego”, dijo Jirón.

Él estuvo ocho días en el hospital y todavía sigue con tratamiento, logró recibir una cama de parte de Commema y mil córdobas.

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