Un hombre y dos pasiones

Divide su tiempo vendiendo quesillos y siendo bombero voluntario del mercado Oriental

personaje bombero

¿Qué le doy madre? ¡Hay quesillo de diez y de veinte córdobas!, se escucha la voz de Juan Carlos Jarquín en medio del bullicio del Mercado Oriental.

Pero este no es solo un trabajador más de este inmenso centro de compras, su carisma y la doble labor que realiza en este lugar es lo que lo ha llevado a crecer entre los comerciantes.

Es un joven de solo 28 años, quien hace más de 20 años llegó a la capital.
“Nací en la Dalia, departamento de Matagalpa, mi mamá se dedicaba a echar tortillas y yo las distribuía en los barrios, no terminé la primaria porque debía ayudarle a mi mamá, pero aprendí a leer y escribir”, cuenta Jarquín.

Salió de aquel remoto lugar de Matagalpa en busca de una mejor oportunidad de vida en Managua lleno de fe y ganas de salir adelante, sin embargo el camino fue duro y tuvo que dedicar todo su tiempo a trabajar.

“Vine al Oriental de 5 años y poco a poco me fui adaptando al trabajo en este lugar, lo otro que me apasiona hacer es ayudar a las personas, tengo una vocación por servir a mi país y por eso fui policía voluntario hace ya un par de años”, explica Jarquín.

Su machete de trabajo es un pequeño carretón donde coloca los baldes de fresco, y las tortillas con las que prepara sus famosos quesillos.

“Comencé vendiendo de manera ambulante quesillos, pero ahora tengo un lugar fijo donde vender, emprendí este negocio hace cinco años al lado de mi esposa con quien ahora tengo dos hijas”, expresa.

Persistencia
Hace aproximadamente seis años nació dentro del mercado Oriental la Asociación de Brigada contra incendios Mayorquín, de la que Juan Carlos Jarquín también es miembro.

“Me uní a esta asociación por el mismo deseo de ayudar a las demás personas, el mercado Oriental me abrió muchas puertas y ser bombero voluntario es una forma de retribuir mi gesto de gratitud con los comerciantes”, señala.

Combinar ambas labores no es tan fácil como parece, ya que en medio de una emergencia Jarquín debe dejar su negocio para ejercer su trabajo como bombero.

“Ante situaciones de emergencia debemos hacer presencia para ayudar a quien lo necesite, dentro de este mercado varios bomberos voluntarios nos activamos de esta manera y trabajamos diariamente en el comercio, labor que nos da para comer”, refiere.

Si el celular de Juan Carlos suena es porque se registra alguna emergencia, este procede a tapar su mercadería y sale de inmediato a ayudar.

“Los mismas comerciantes que me conocen son quienes se encargan de cuidar la mercadería mientras yo voy a brindar mi servicio como bombero”, afirma.

Desde las 5:30 a.m. Juan Carlos se instala en su pequeño tramo de venta de quesillos hasta las 5:30 p.m
“He sido testigo de varias desgracias dentro de este mercado en lo que a incendios se refiere, y es lamentable ver perder el negocio que tanto esfuerzo conlleva mantener, pero si Dios me lo permite seguiré ejerciendo estas dos grandes pasiones con las que he podido salir adelante junto con mi familia”, finaliza.

...

Notas Relacionadas