Una misión con el prójimo

Elba Escobar está llena de bondad por las personas más necesitadas

Fotos: Uriel Molina /Fotoarte: Félix Castillo.

Fotos: Uriel Molina /Fotoarte: Félix Castillo.
Fotos: Uriel Molina /Fotoarte: Félix Castillo.

Su carácter sencillo y fluidez al conversar definen en primera instancia la personalidad de doña Elba Albertina Escobar, una mujer carismática y bondadosa de 55 años, quien desde joven empezó a trabajar en un tramo en el mercado Oriental.

Su ardiente fe católica la ha hecho reconocida dentro de este populoso centro de compras ya que hace siete años ella junto a otras dos comerciantes eran quienes se dedicaban a celebrar la Gritería en el mercado.

Sin embargo, la tradición decayó, pero las muestras de agradecimiento por los milagros recibidos de parte de la Virgen Concepción de María, doña Elba los transformó en una labor de caridad para los más desposeídos.

“En los hospitales hay mucha gente que necesita de una pasta dental, de un jabón, de baño y a veces hasta de un buen alimento, y es ahí donde uno puede mostrar la misericordia de Dios: ayudando a estas personas”, afirma Escobar.

Su labor no solamente se trata de llevar productos de uso básico para los pacientes en los hospitales, sino poderles platicar de la misericordia de Dios en esos momentos de angustia.

Labor
Desde que esta señora dejó de organizar la Purísima en el Oriental se decidió a visitar los diferentes hospitales de la capital para llevar más de 400 platos de comida en la fecha navideña.

“El año pasado entregamos 400 servicios de comida y refrescos, las personas se sienten agradecidas al recibir este obsequio porque la mayoría de las pacientes son de los departamentos”, menciona.

El 4 de enero es la fecha en que esta doñita junto a sus hijos llevan estos presentes a los pacientes hospitalizados, además recalca la importancia de inculcarles a sus hijos la importancia de valorar lo que se tiene a costa de un esfuerzo y a vivir sin pedir lujos.

“Hemos visitado el Hospital del Niño, el Bertha Calderón, Lenín Fonseca, entre otros. Este año solo prepararé ayuda para cien personas porque estoy enferma y soy yo misma quien prepara ese alimento que es repartido, no me siento en las condiciones para cocinar 400 servicios de comida”, agrega.

Sin embargo, confiesa que preparará cien paquetes que contengan productos básicos para su aseo personal.

“Soy muy creyente de la virgencita y la tradición de celebrarla viene de generación en generación pero debemos pensar en ayudar a quienes más lo necesitan porque es un mandamiento divino”, finaliza.

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