Pastor supuestamente utilizaba santuario para abusar de sus “ovejas”

La propiedad mide 35 manzanas y el líder religioso se la vendió a unos extranjeros

HOY / Carazo

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En este lugar era donde los miembros de la iglesia liderada por Gegmi López iban en ciertas temporadas y llamaban el santuario. HOY/Mynor García

El santuario de la Iglesia Arrepiéntete, Cristo Viene Pronto, fue el lugar donde supuestamente el pastor Gegmi Joel López Gutiérrez intentó abusar sexualmente de muchas mujeres.

Una de ellas fue su excuñada, Zoila Rosa Muñoz González, de 53 años, quien aseveró que el reverendo intentó tocarla y que quiso bajar su ropa interior hace ocho años.

Otra supuesta víctima es Judith Urania García Hernández, de 28 años, quien relató que en el 2003, López en ese mismo sitio la quiso violar.

El santuario se ubica al costado sur del río La Flor, en la comunidad de Casares, pero como centro espiritual dejó de existir hace varios años.

Para llegar hay que caminar sobre un sendero bastante estrecho y se tiene que subir un cerro (aproximadamente medio kilómetro).

No hay casas cerca ni agua potable, tampoco luz eléctrica, solo se contempla el río La Flor desde lo alto de la pequeña montaña.

Al pastor le han caído lluvia de acusaciones. HOY/Foto: Mynor García
Al pastor le han caído lluvia de acusaciones. HOY/Foto: Mynor García

En la cima se aprecian aún los postes que detenían la enramada que llamaban el santuario y los espacios donde los creyentes construían sus champas.

Muchos de los que asistieron a ese lugar comentaron que uno de los sacrificios o castigos que tenían que pagar, era subir y bajar la montaña en ayuno para regar las plantas con agua del río.

VENDIÓ

Miguel Rojas era el dueño de esta propiedad, que mide 35 manzanas, pero la vendió a unos extranjeros.

Este señor relató que nunca vio nada raro, que él solo pasaba por el sitio con su ganado y que nada más saludaba.

“Yo lo topaba (a Gegmi) con dos, tres mujeres o a veces con la cuñada, pero con una sola nunca lo vi, porque yo pasaba por momentos”, expresó Rojas.

LA VIO DEMACRADA

Álvaro José Ruiz Valverde es un ciudadano que llegaba al santuario y a la iglesia, pero dijo que dejó de asistir, porque empezó a notar ciertas anomalías de parte de Gegmi hacia Martha Ligia Aguirre Ortiz, desaparecida hace 13 años.

“Yo la última vez que vi a esa muchacha (Martha Ligia) se miraba demacrada, le noté un semblante raro y tenía una camisa a cuadros que no era de ella, la miré muy triste y lo raro es que ella se hablaba de tú o de vos con el pastor”, dijo Ruiz.

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