Tubería de un sector del mercado Iván Montenegro en mal estado

Autoridades del centro de compras piden ayuda a otras instituciones para solucionar el problema

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Hasta las 4:00 de la tarde de ayer Enacal no había llegado a solucionar el problema de los comerciantes del Iván Montenegro. HOY/ Dorling López

 

HOY

En el sector de las carnes, en el Mercado Iván Montenegro, las tuberías de aguas negras les causan incomodidad a los comerciantes del sector y a los clientes que transitan por esa zona. El desperfecto ocasionó una inundación en media pasada.

De acuerdo a Manuel Selva, todo inició el viernes, cuando uno de los baños presentó avería.

Se taqueó el baño de los varones y nos inundó todo el local. Tratamos de limpiar el baño metiéndole una sonda, pero no era aquí el problema por lo que llamamos a los de Commema (Corporación Municipal de Mercados de Managua)”, indica don Manuel, dueño de un bar en la zona.

De acuerdo a comerciantes de carne que están alrededor del puesto de los tragamonedas, el lunes los higienistas de la gerencia trataron de reparar la tubería sin obtener resultados.

Ayer rompieron la tubería que está fuera del tramo dejándonos sin pasada e inundados de agua hedionda”, comenta José Sandino, comerciante de pollo.

“Nosotros somos los más afectados porque como la zona apesta ya no están viniendo nuestros clientes. Le recordamos a Enacal que un día sin trabajar es un día perdido”.
Manuel Siva, comerciante
Manuel Siva, comerciante

Piden ayuda

La gerente del mercado, Auxiliadora Ponce, dijo que se intentó solucionar el problema con sondas, pero fue inútil.

Prestamos equipo al Mercado Oriental para limpiar la tubería y por más basura que se sacó no logramos reparar el daño, se nos sale de nuestras manos esta situación, por eso hemos contactado desde Commema Central a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) para que ellos reparen esas tuberías y mejore las condiciones de sanidad de ese sector”, comparte Ponce.

Como medida de sanidad la gerencia mandó a cerrar los dos puestos de venta de pollo y carne, que están en plena pasada donde está el agua sucia estancada.

Como estoy al lado del agua hedionda me prohibieron abrir, pero cada día que esté inactiva son más de 700 córdobas los que pierdo, además de correr el riesgo de perder el producto”, señala María José Calderón.

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”Vendemos carne y en estas condiciones ya nadie quiere venir a comprarnos”, dijo Marbelly Urbina. HOY/ Dorling López

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