Román “Chocolatito” González deslumbró en 2015

Román "Chocolatito" González nos levantó de las butacas y nosotros le aplaudimos. Se coronó como el mejor libra por libra del planeta este año.

Roman Gonzalez Boxeo
Román “Chocolatito” González, tricampeón mundial de Boxeo, posa junto a su hijo exhibiendo sus títulos ganados.

HOY

Aún no hay sobre la tierra poder humano capaz de vencer a Román González. Cumplió en julio una década en el boxeo y hasta ahora lo han intentado domar 16 boxeadores mexicanos, cuatro japoneses, igual cantidad de filipinos, dos colombianos, un panameño y 17 nicaragüenses.

Tres coronas del mundo en su reino, sin derrotas en el estrado, la perfección como norma, la fama que se le vino encima como avalancha, los premios, los reconocimientos, su sonrisa instalada y los recuerdos de pobreza que quedaron en el pasado. “Chocolatito” ya viaja liviano por la vida.

“Ha sido un gran año para mí”, suele decir para resumir lo bien que le ha ido. Pasó por encima de un tal Valentín León, un Édgar Sosa y un Brian Viloria. Tras el retiro anunciado de Floyd Mayweather, el panel de expertos de la revista The Ring lo nombró mejor peleador libra por libra del mundo y la sentencia fue ratificada días más tarde por la poderosa cadena de deportes ESPN.

Ambas noticias le llegaron hasta su campamento en Costa Rica en septiembre, adonde se había ido a entrenar, lejos de cualquier distracción, pues ya había firmado para enfrentarse al “Hawaian Punch” Viloria el 17 de octubre en el Madison Square Garden.

Esa sería su gran presentación abriéndose camino en la bonanza del mercado estadounidense. Ya los americanos lo habían visto demoler en las pantallas de HBO al mexicano Édgar Sosa en mayo, tirado a la lona en tres ocasiones, frente a una sarta de golpes de “Chocolatito”, que antes de que fuera parada la pelea por el réferi, se apuró a lanzar una cadena de 26 puñetazos, en el mítico Fórum de Inglewood, siguiendo las pisadas de su maestro Alexis Argüello, cuando éste último peleó ahí contra Bobby Chacón el 16 noviembre de 1979.

Román “Chocolatito” González había orado a Dios y había pedido que oraran por él para subir al ring frente a Brian Viloria. Ensimismado, perdió los dos primeros asaltos y tras un “dele güevon” dicho por su esquina durante el descanso, se levantó para construir una contundente victoria, que terminó por la intervención del réferi en el noveno round, con Viloria magullado.

Era el rey poniendo orden a su súbdito. Era Román Alberto González Luna, el mismo que de niño caminó calles vendiendo veneno en bolsa para eliminar ratones y otros insectos, consagrándose como potente y única gran figura de los pesos pequeños en las altas esferas. En sus tres peleas, ante Valentín León, Édgar Sosa y Brian Viloria, “Chocolatito” disponía de 36 rounds para acabarlos, pero prefirió usar catorce para matar sus ilusiones.

“Sé que vienen mejores cosas para el próximo año”, dice, con voz de profeta. Sus finanzas ahora son robustas y aunque aún nada es claro respecto a su siguiente contrincante, en la lontananza se aparta la excelencia para él. Lo patrocina Nike, Jordan y… una larga lista de empresas que le pagan para que les haga visible sus marcas.

“Chocolatito” es un grande, aunque su tamaño diga lo contrario. ¡Bravo!

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