Hijos de migrantes desaparecidos tratan de salir adelante

Familiares de migrantes desaparecidos sacan adelante a menores

migrantes
La historia de doña Guadalupe Rivas es una de las tantas de Chinandega. HOY / Saúl Martínez

HOY/ Chinandega

De sol a sol todos los días, doña Guadalupe Rivas trabaja para que sus cinco nietos se superen. Esta mujer tiene una década sin saber nada de su hijo Álvaro Blas Rivas, un migrante que se supone desapareció en México, pero que ella aguarda la esperanza de que esté vivo.

El pequeño Denilson Bismarck Rivas, de 10 años, nieto de doña Guadalupe, aprobó su cuarto grado de primaria, y ayer lloró amargamente cuando escuchó el relato de su abuela de los tres recorridos que hizo en México, como parte de la caravana en busca de inmigrantes desaparecidos, en los cuales no encontró pistas de su hijo.

El pequeño Denilson, que no conoció a su padre, expresa que desea ver a su progenitor. Su madre vive en Managua y según cuentan ha sido asistido por psicólogos ante el sufrimiento por el que pasa.

Doña Lupe, como la conocen a Guadalupe, muestra su piel curtida por el sol. Con sus cuatro nietos varones y una joven habitan humildemente en una casa de concreto y zinc en el Reparto Carmita, periferia noreste de la ciudad de Chinandega.

Los chavalos corresponden el esfuerzo de los abuelos en los estudios y el comportamiento decoroso en la calle.

“Antes lavaba y planchaba, los dejaba, regresaban de clases y comían, pero vi que no podían quedar solos y dejé de trabajar para sobrevivir con la ayuda de mis hijos, con ese esfuerzo de salir adelante con ellos para dejarles esa herencia, porque somos pobres”, refirió la señora.

Pedro Emilio Soza, voluntario para el Servicio Jesuita Para el Migrante, informó que iniciaron una campaña de donación de un juguete, tras un análisis en el tema de la pobreza con los jóvenes que no han convivido en estos años con sus padres migrantes.

Becas

El próximo sábado será el bachillerato de Jeffrey Eliécer Rivas, también nieto de doña Guadalupe, en el Instituto Filemón Rivera.

El joven aprovechó la beca de un amigo de la familia. “Mi abuela me anima a seguir adelante y voy a continuar con mis estudios universitarios”, indicó el muchacho, dispuesto a satisfacer y ayudar en el futuro a su mamita.

...

Notas Relacionadas