Continúa la polémica del frijol en Costa Rica

La polémica por las restricciones a la importación de frijol con impurezas no ha terminado en Costa Rica, en medio del encarecimiento de su precio al consumidor y a pesar de que el frijol nicaragüense y de otros países sigue llegando.

 

HOY WEB FRIJOS

 

Josué Bravo

Corresponsal / Costa Rica
La polémica por las restricciones a la importación de frijol con impurezas no ha terminado en Costa Rica, en medio del encarecimiento de su precio al consumidor y a pesar de que el frijol nicaragüense y de otros países sigue llegando.

Nicaragua sigue siendo uno de los principales mercados de compra de los importadores agroindustriales costarricenses, quienes alaban las virtudes de su grano rojo porque llega a la mesa de los ticos manteniendo los niveles óptimos de cocción sin perder valores nutritivos.

Según el Ministerio de Agricultura, entre enero y septiembre de este año, se han registrado 291 importaciones de frijol rojo desde Nicaragua y 143 del negro. Eso da un resultado de 6,412.75 toneladas de frijol rojo importado y 3,142.27 del negro, que juntas suman 9 mil 555 toneladas.

En ese mismo periodo el país importó un total de 1,6458.12 toneladas de frijol rojo y negro, lo que significa que Nicaragua sigue siendo su principal abastecedor al venderle a los ticos más del 58 de su consumo a la fecha; y a la vez agranda la duda – un tema aparte – de porqué en Nicaragua el frijol se ha encarecido tanto aunque existe cosecha suficiente para exportar.

Aunque la compras a Nicaragua continúan los agroindustriales ticos siguen criticando la medida vigente desde inicios de año, cuando el gobierno saliente empezó a aplicar una interpretación de la ley fitosanitaria que impide el ingreso de frijol con terrones.

Con esa medida se rechazaron más de 200 contenedores de frijol pinolero, cada uno con contenido de 480 quintales, lo que significa pérdidas para el sector; escasez y encarecimiento en su precio al consumidor costarricense; según Alejandro Monge, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Importadores de Frijol (Anifri).

Monge y el viceministro de agricultura, José Joaquín Salazar, explicaron por separado que los importadores están pagando mano de obra nicaragüense para el grano antes de trasladarlo a Costa Rica, pero difieren en la causa del aumento del costo al consumidor y el valor de cada contenedor importado, el cual oscilaba en 26 mil dólares el de 480 quintales antes de la medida fitosanitaria.

“El frijol de Nicaragua y otros mercados sigue entrando. Antes de entrar a Costa Rica lo que hacen los importadores es limpiarlo ya que incluso las autoridades de Nicaragua en Peñas Blancas no dejan pasar frijol con terrones”, indicó Salazar.

“Sí se están intentando las importaciones. Algunos contenedores han logrado entrar, otros no. Los que han logrado entrar no es porque vengan 100% estériles, sino porque en las muestras aleatorias fitosanitarias en frontera no han salido hallazgo de terrones o impurezas, de lo contrario lo devuelven”, explicó por su parte Monge.

Monge lamenta que los importadores han tenido que realizar “un enorme esfuerzo de contratar mano de obra para que las personas escojan manualmente el frijol en Nicaragua previo a su envío a Costa Rica”.
“Imagínese lo que es tener a señores y señoras, escogiendo el frijol (…). Las importaciones se están intentando pero con grandes costos administrativos para las empresas (importadoras), porque esta ocurrencia de las autoridades fitosanitarias costarricense de exigir que el frijol venga con 0% de impurezas, es algo inédito a nivel del mundo. La ley se refiere a la importación de tierra y no del frijol”, criticó.

“Hemos visto un trasiego normal en el contexto de la escasez de frijol rojo que vive Centroamérica debido a la sequía. El frijol en Costa Rica no está escaso y si se encareció fue por otras razones como la sequía y se disparó (su precio) por un fenómeno mundial que se cultiva menos el frijol rojo y no es achacable a esta situación (de la medida fitosanitaria”, insistió el viceministro Salazar.

Costa Rica compra casi todo el frijol rojo a Nicaragua, debido a su cercanía geográfica que hacen más barato su costo comparado al del productor nacional.

“El frijol nicaragüenses tiene mayor cercanía que el resto de Centroamérica. El tiempo ideal de consumo del frijol es de un mes a partir de su cosecha. El nicaragüense llega muy pronto y llega más fresco, con mejores niveles de cocción. El frijol grado 1 se cocina a 90 minutos y el grado 2 a 120 minutos. Con esos niveles de cocción no pierden niveles nutritivos y eso lo cumple el frijol de Nicaragua”, indicó Monge.

Antes de la medida, un quintal de frijol nicaragüense ya importado era de unos 54 dólares, pero su valor al consumidor alcanzaba los 83.2 dólares y con el encarecimiento ronda los 148 dólares.

En algunos supermercados populares el precio pasó de 900 colones (1,64 dólares) que valía la bolsa de 900 gramos de frijol rojo, pasó a un promedio de 1,600 colones (2,93 dólares).

Según Monge, este incremento se debe a las restricciones de las importaciones y no a la falta de producción en Nicaragua, país que tiene suficiente grano de ambos tipos porque no logró vender toda su producción a Venezuela.

La medida afecta tanto que hasta las autoridades fitosanitarias y de agricultura de Nicaragua en Peñas Blancas también devuelven contenedores con frijol impuro, porque Costa Rica les comunicó las nuevas medidas de importación y no dejan pasar con normalidad el frijol a suelo tico.

La restricción es tal, se queja Monge, que antes las autoridades de su país en Peñas Blancas antes revisaban aleatoriamente el 10% del frijol importado. “Lo hacían una sola vez y tomaban una muestra aleatoria. Ahora lo hacen hasta tres veces y a todo el contenedor”, se quejó.

La medida no es exclusiva para el frijol nicaragüense, sino aquél importado de otros países que contenga impurezas. A finales de julio, Costa Rica rechazó 115 toneladas de frijol rojo de China, pero por haber encontrado residuos de plaguicida, lo cual es prohibido también.

En medio de la polémica, los importadores han pedido cambio o modificaciones en la medida fitosanitaria, como fumigar el frijol para eliminar cualquier posible contaminación o ponerlo en cuarentena hasta que un laboratorio determine su condición, en vez de devolverlo a Nicaragua.

“Nada de eso ha aceptado el gobierno. Mantiene una medida extremista y agraviante para la industria del frijol que ayuda al producción nacional comprando su cosecha como es Anifri”, se quejó Monge.
El viceministro Salazar, adelantó que el gobierno analiza alternativas para disminuir el impacto de la medida fitosanitaria.

“Lo que se trata es ver como ese terrón (importado) no caiga en suelo costarricense porque las medidas fitosanitarias son condiciones que se aplican en cualquier transporte de mercancías (…). Queremos minimizar el riesgo de que en un terrón pueda venir un virus, hongo o bacteria que puede provocar daño”, puntualizó.

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