Lisseth en la mira

Detrás de la elegancia de Lisseth del Carmen Bermúdez González, de 28 años, se esconde un pasado que retiene la felicidad de su presente.

 

 

 

Hoy

 

 

Detrás de la elegancia de Lisseth del Carmen Bermúdez González, de 28 años, se esconde un pasado que retiene la felicidad de su presente.

 

Una familia entera está dispuesta a pagar una fuerte cantidad de dinero para quien logre ubicarla, ya que tiene una orden de captura por ser la presunta autora intelectual del delito de asesinato.

 

Convivió alrededor de 11 años junto a su pareja, el farmacéutico Francisco Ramón Martínez López, de 48 años. El día del crimen, el 13 de diciembre del año pasado, la menor de dos años dormía junto a su padre.

 

El 28 de febrero del presente año, el licenciado Ángel Fernández González, juez Séptimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, dictó orden de allanamiento y detención contra Lisseth Bermúdez.

 

Los días pasan y aún goza de libertad, ya que aunque la Policía la investigó inicialmente y se dijo que ella era amante del autor material, la Fiscalía no la acusó desde un inicio, lo que le dio chance para ‘perderse’.

 

bien planeado

 

 

La muerte del farmacéutico se dio dentro de su lujosa casa esquinera de dos pisos ubicada al norte de la terminal de la ruta 158, en el barrio Camilo Ortega.

 

En la misma se realizaban algunas mejoras. El día de su muerte, la víctima en horas de la mañana inspeccionaba el trabajo.

 

La pequeña de dos años seguía a su padre “Papi, papi”, le decía ella. “Alcanzame hija”, le respondía el farmacéutico a la menor extendiendo sus brazos.

 

“Este viejo hijo… ni a la niña le pone mente, pero ya se va a acabar esto”, dijo Lisseth enojada, según se lee en la acusación fiscal.

 

La situación no pasó a más, entre las 5:00 y 6:00 p.m. de ese mismo día, la mujer le pidió a su amante, Berman Castillo Valle, que ingresara a la vivienda de la víctima, donde permaneció escondido.

 

A eso de las 8:30 de la noche don ‘Chico’ regresó de su trabajo, estacionó su camioneta y un ahijado de ambos, un adolescente, ayudó a bajar unas compras.

 

El farmacéutico le pidió a su amada que le llevara a su cuarto un batido y que le planchara un pantalón.

 

Berman, como parte del plan, permanecía escondido en la primera habitación del segundo piso de la casa.

 

Dos horas después la víctima se quedó dormida en el cuarto semioscuro, que únicamente era iluminado por un televisor. La menor estaba a su lado.

 

El momento preciso llegó. Berman salió del cuarto e ingresó a la habitación del farmacéutico con un objeto punzante en sus manos.

 

Seguidamente le propinó dos cuchilladas en la garganta. Entre la vida y la muerte, la víctima trató de defenderse, el agresor le propinó dos puñaladas más en el antebrazo derecho.

 

Tendido en un charco de sangre quedó el infortunado hombre, mientras el agresor fue ayudado para huir.

 

simuló robo

 

 

La lujosa casa está asegurada con alarmas, pero ese día ninguna sonó, porque nada fue alterado.

 

Una vez completado el plan, el hombre bajó del segundo piso y Lisseth le abrió el portón principal por donde escapó el sujeto.

 

Los nervios estaban alterados en aquella mujer por lo que había sucedido, para verificar que efectivamente su amante había huido, junto a un adolescente, supuesto hermano de ella, siguieron al hombre y tras estar segura que había escapado, abordaron un taxi para que los llevara de regreso a la vivienda.

 

Lisseth empezó a gritar y en esa ocasión dijo que dos supuestos delincuentes habían ingresado a la casa y que en el segundo piso estaba su pareja fallecida.

 

Para la Policía Nacional del Distrito Tres, no fue creíble la versión que dio. La mujer junto al adolescente estuvieron al menos tres días bajo investigación, pero quedaron en libertad.

 

Se conoció la identidad de Berman Valle, originario de la Isla de Ometepe, pero se cree que está fuera del país.

 

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