Una nueva esperanza

Lo peor ya pasó. Acostado en una cama, César Velásquez está con una sonrisa de oreja a oreja mientras espera su programa favorito de televisión. El motivo de su alegre semblante es porque después de 19 largos años de espera y oraciones consiguió que le realizaran un trasplante de riñón.

HOy

 

 

Lo peor ya pasó. Acostado en una cama, César Velásquez está con una sonrisa de oreja a oreja mientras espera su programa favorito de televisión. El motivo de su alegre semblante es porque después de 19 largos años de espera y oraciones consiguió que le realizaran un trasplante de riñón.

 

Al igual que César, son muchas las personas que están aguardando por un riñón en la Sala de Nefrología y Urología del Hospital La Mascota, el único lugar donde se realiza este tipo de trasplante de órgano.

 

“Por lo general quienes donan los riñones son los padres, sin embargo se tienen que someter a muchas pruebas para que la cirugía sea un éxito”, destaca Mabel Sandoval, directora de Nefrología y Urología del Hospital La Mascota.

 

Según la especialista, el hecho de que el donante sea un familiar garantiza que más adelante el organismo no vaya a rechazar el riñón, “además así nos aseguramos de no desperdiciar el órgano”, destaca. En el caso de César, la donante fue su mamá, quien al momento de la entrevista aún estaba en sala de recuperación.

 

El procedimiento

 

 

Cuando el paciente con problemas renales es menor de 15 años, y los exámenes médicos determinan que el órgano ya no funciona, se recomienda hacer un trasplante de riñón; y el primer paso es realizar pruebas a todos los familiares que estén dispuestos a servir de donantes.

 

La doctora Sandoval explica que es muy importante que el donador no tenga ningún tipo de enfermedad, pues la realización de todos los exámenes requeridos antes de la cirugía tienen un costo de entre 4 mil y 5 mil dólares, que son costeados por organizaciones cooperantes.

 

“Y nos ha pasado que ya estando casi todo listo, en los últimos exámenes nos sale que el donador es hipertenso, o tiene problemas en el corazón y todo el esfuerzo se viene abajo”, comenta.

 

Si el paciente y el donante tienen todo en orden, se programa la cirugía, en la que se preparan dos quirófanos (uno para el donante y otro para el receptor), donde estarán entre 15 y 20 doctores, quienes se toman alrededor de ocho horas para realizar su trabajo.

 

Una vez que finaliza la cirugía se realiza un monitoreo constante para ver que no haya ningún tipo de rechazo de parte del organismo. “En el caso de las incompatibilidades que se presentan después de hasta cinco meses, se debe a que los pacientes no toman los medicamentos antirrechazos que se les administra y se deben suministrar de por vida”, destaca Sandoval.

 

Pero no todo es color de rosa, los pacientes que no consiguen un donador, deben pasar el resto de sus vidas en las Salas de Nefrología de adultos de los hospitales, realizándose diálisis y hemodiálisis, y con la esperanza de encontrar quien les pueda donar un riñón.

 

Hospital La Mascota, pionero en trasplantes de riñones

 

Fotos: thinkstockphotos.com/ fotoarte: Félix castillo

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

...

Notas Relacionadas