Veladora fatal

Tener una casa propia fue el sueño hecho realidad para doña Maritza González, de 43 años, quien con todo el sudor de su frente se ‘puso las pilas’ para pagar a tiempo sus deudas con el banco, pero en cuestión de segundos sus esfuerzos quedaron reducidos por las llamas que devoraron su vivienda y todas sus pertenencias.