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Atacan con saña a estadounidense que vive en Tola, Rivas

Craig Donaldson, de 70 años, es atendido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) luego que recibiera 12 golpes con un palo mientras dormía en su casa

Managua

El ciudadano estadounidense Craig Donaldson, de 70 años, es atendido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Vivian Pellas en Managua, luego que el jueves 7 de febrero fuera atacado en su propiedad ubicada en El Malinche Surf House, en Tola, Rivas.

Donaldson dormía cerca de la medianoche en su cuarto, cuando un desconocido irrumpió en su hogar para robar.

El hombre, quien aún no ha sido identificado, armado de un palo grueso propinó al menos 12 golpes al extranjero. Le ocasionó hematomas serios en la cabeza, rostro, oreja izquierda, brazos, abdomen, piernas y partes íntimas.

Según un matrimonio, amigo de la víctima, y quienes por seguridad omitieron sus identidades, ellos llegaron a socorrerlo poco después de la medianoche, tras recibir una llamada que hizo Donaldson luego que lo atacaran.

“Cuando él nos dijo que había sido atacado, nunca pensamos que fuera tan serio. Fue hasta que llegamos que nos dimos cuenta de lo grave que había sido… el cuarto estaba todo lleno de sangre y él bastante afectado… suponemos que el ladrón quería matarlo porque fue muy violento”, cuenta la amiga de Donaldson, quien también es estadounidense.

Un día antes del ataque, el celular de Donaldson desapareció de su casa. Para la pareja, posiblemente el ataque del jueves sea una continuación al robo del miércoles.

“Pensamos que pudieron haberlo estudiado, porque es un grupo de ladrones los que andan robando; miraron que Craig estaba solo y decidieron volver al siguiente día”, analizó el amigo de la víctima.

La pareja trasladó a Donaldson a la casa donde ellos habitan (a unos cinco kilómetros de la propiedad de su amigo) y ahí brindaron primeros auxilios.

El matrimonio de estadounidenses cuenta que Donaldson no recuerda detalles del rostro de su agresor porque la oscuridad no lo dejó ver bien. Solo contó que a duras penas pudo salvarse de más golpes, cuando pudo encerrarse en un cuarto de la casa, y el hombre gritaba desde afuera que quería el dinero.

“Le ofreció 20 dólares, pero el ladrón le decía que quería más”, comentó su amigo.

Él es una persona muy buena y muy dulce. No se mete con nadie y él estaba tan feliz de poder venir a vivir a Nicaragua… Es más, unos vecinos incluso estaban un poco celosos porque le dieron su residencia… Y le hicieron esto, que no se lo merecía”.

C.K.,
amiga de Craig Donaldson.

Lesiones graves

La idea de Craig, según cuenta su amigo, era viajar de inmediato a Colorado, Estados Unidos, para ser atendido por su médico de cabecera, por eso se negó al principio a ser atendido por médicos nicaragüenses.

Así que el viernes pasado empezó a agilizar el proceso de salida del país. Pero para cambiar la fecha de viaje (tenía previsto salir de Nicaragua el 20 de febrero), la agencia pidió que entregara documentación legal donde constara el ataque que había sufrido.

Por lo que interpuso denuncia formal a la Policía de Tola. De ahí fue remitido a un chequeo médico legal.

“El sábado empezó a sentirse mal. Comenzó a vomitar y ya no estaba comiendo. Me dijo que creía que era mejor que lo revisaran. Así que el domingo lo trasladamos a Managua, pero al subir al auto se puso peor… Estaba desorientado, no reconocía dónde estaba, no sabía cómo responder su nombre”, recuerda el estadounidense.

Al llegar al área de emergencias, Donaldson no podía gesticular palabras congruentes, tampoco pudo responder ninguna de las preguntas que el médico le hizo en inglés.

Tras las valoraciones médicas de los galenos del Hospital Vivian Pellas, más los resultados de las radiografías hechas, se concluyó que el señor Donaldson debe ser intervenido quirúrgicamente en su cabeza por la presencia de sangre en el cerebro, provocada por los golpes recibidos; además de una segunda intervención para realizar una cirugía plástica por el estado de su rostro.

“Estamos esperando que vengan al país su hija y su hermano. Ellos son los que decidirán si él debe ser intervenido. Lo que pasa es que Craig padece del corazón y ya sufrió un infarto. Por lo que ellos traen su expediente en mano para que sea valorado por los médicos”, explica la amiga de Craig.

Cabe destacar que hasta el domingo por la tarde, ningún miembro de la Policía de Tola había llegado a la propiedad de Donaldson para revisar y tomar evidencias del ataque que sufrió.

La pareja comentó que desde julio del año pasado los robos se han intensificado en las propiedades donde habitan extranjeros en Tola. Al parecer es una banda que tiene estudiado el sector y que empezó su trabajo de robos matando a los caninos que habitaban en las casas de sus víctimas.

Uno de los robos fuertes ocurridos en la zona fue en la casa de un francés, quien luego de haber perdido gran parte de sus artículos, huyó por miedo a la violencia.

Alegría fugaz

Craig Donaldson vino a Nicaragua hace 15 días para recibir su cédula de residencia en el país. Y estaba muy feliz, porque hace tiempo la había solicitado. Solo una semana después de esa alegría, fue víctima del robo y la brutal golpiza.

“Luego de esto es casi imposible que quiera regresar de nuevo. Además que no sabemos si podrá recuperarse completamente”, refirió el amigo de la víctima.

Otro robo a extranjero

RACCS
Nayel Martínez
El pasado 18 de enero, la tranquilidad que se vive en Little Corn Island, Caribe Sur del país, fue interrumpida con la muerte del estadounidense Henry Miller Bugay. El móvil del crimen fue el robo de un celular.

El asaltante para cometer el delito se amparó de la oscuridad de la noche. Subió por las ventanas del segundo piso de la casa de Bugay, de 65 años, y se presume que mientras este dormía —al igual que el caso de Craig Donaldson— fue atacado por el delincuente, quien lo mató a cuchilladas.

Las huellas de los pies del asesino quedaron marcadas en el charco de sangre del cuarto de Bugay. Sin mucha información Desde que sucedió el crimen, la Policía no ha informado oficialmente sobre este caso que sacudió a la “islita”.

El extranjero tenía varias cuchilladas en su cuerpo, incluida una en el cuello. Uno de los habitantes de la zona declaró que la mitad del arma la tenía incrustrada, porque se quebró, pero el asesino se llevó la cacha del cuchillo.

Algunos medios locales (de Bluefields y otros del Caribe Norte) informaron sobre el crimen, pero las autoridades no presentaron al sospechoso. Desde Managua y Bluefields enviaron peritos a la “islita”, a la que solo se puede llegar en lancha. Comunitarios manifestaron a este medio —vía telefónica— que el cadáver fue hallado en medio de una sábana.

El celular de Bugay —quien tenía más de dos años de residir en Little Corn Island— no fue encontrado. Los isleños también dijeron a este medio que fue capturado un sospechoso de nombre Andrew, quien fue enviado a Corn Island y de allí llevado a Bluefields para ser procesado por el caso.

Pero aun así, la Policía se ha mantenido hermética sobre el caso y ni siquiera lo ha mencionado en sus conferencias de prensa (solo con medios oficialistas) de todos los lunes, donde presentan los casos esclarecidos.

El cadáver de Bugay fue llevado por su hijo a Owensboro, Kentucky, Estados Unidos, donde fue sepultado el pasado 30 de enero.

 

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